El robot es el Lynx S10, de la empresa china DEEP Robotics, y pesa menos de 20 kilos. Para enfrentar el Ártico, ganó patas anchas inspiradas en las de los osos polares y crampones, y recopiló datos reales de movilidad. Aun así, era un prototipo en fase alfa, y no un producto listo.
Un perro robot de cuatro patas se convirtió en el primero de su tipo en atravesar bloques de hielo flotante en el Océano Ártico, abriendo camino para que máquinas realicen trabajos de campo demasiado peligrosos para los humanos. Según el reportaje divulgado en junio en el portal interestingengineering, el robot es una versión modificada del Lynx S10, plataforma autónoma de la empresa china DEEP Robotics. La travesía muestra que los sistemas autónomos compactos pueden enfrentar terrenos donde incluso investigadores experimentados actúan con cautela.
De acuerdo con el material, el Ártico es, desde hace siglos, uno de los lugares más peligrosos de la Tierra para explorar. Bajo lo que parece nieve sólida, pueden esconderse charcos de agua helada capaces de tragar personas, vehículos y equipos sin aviso, lo que hace que la recopilación de datos en los polos sea lenta, cara y arriesgada. Es importante registrar que el vehículo llevado al hielo aún era un prototipo en fase alfa, y no un producto comercial finalizado.
El robot que cruzó el hielo flotante del Ártico
La hazaña tiene un significado que va más allá de resistir el frío. La versión modificada del Lynx S10 se convirtió en la primera plataforma cuadrúpeda en caminar sobre bloques de hielo en el Océano Ártico, y lo que importa no es que el robot haya soportado el frío, sino que haya navegado en un terreno impredecible, cubierto de hielo, nieve y agua, que suele requerir extrema cautela. La travesía sugiere que las máquinas autónomas pueden, algún día, realizar parte del trabajo de campo más peligroso.
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El contexto ayuda a entender el riesgo. De acuerdo con el material, la recopilación de datos en las regiones polares es lenta, cara y peligrosa precisamente por esas trampas escondidas bajo la nieve. Según DEEP Robotics, el Lynx S10 «permite la planificación autónoma de trayectorias y la prevención inteligente de obstáculos». Aun así, vale repetir que esta unidad del Ártico era un prototipo en fase alfa, y no un modelo listo para el mercado.
Un robot compacto de menos de 20 kilos y dieciséis articulaciones
El tamaño reducido es parte de la propuesta. Según DEEP Robotics, el Lynx S10 es un robot cuadrúpedo compacto que pesa menos de 20 kilos, incluso con la batería, y puede ser transportado e instalado por una sola persona, a diferencia de plataformas más grandes que requieren montaje complejo. A pesar de ser pequeño, tiene dieciséis juntas de precisión que le permiten doblarse, girar y pasar por espacios inaccesibles para robots más grandes.
Las capacidades estándar son informadas por el fabricante. De acuerdo con sus creadores, la versión estándar se desplaza a hasta 8 m/s en terreno plano, cerca de 29 km/h, escala obstáculos de hasta 50 centímetros, alterna entre movimiento con ruedas y con patas y puede incluso adoptar una postura bípeda para ganar altura.
Para la autonomía, utiliza cuatro cámaras de ángulo muy amplio y sensores LiDAR en el frente y atrás para crear mapas en tres dimensiones, identificar obstáculos y planificar rutas sin control humano constante; la plataforma estándar tiene sellado IP66, funciona de 20°C negativos a 55°C y carga más de 8 kg.
Las patas de oso y las adaptaciones para el hielo
El hielo del Ártico requirió cambios en el diseño. Los desafíos fueron mucho más allá de las especificaciones originales, por lo que los ingenieros modificaron el robot antes de la expedición. Las ruedas estándar fueron reemplazadas por grandes patas biomiméticas, inspiradas en las patas anchas de los osos polares, que distribuyen el peso de la máquina sobre una área mayor y ayudan a evitar que se hunda en la nieve suave.
Otras adaptaciones reforzaron la tracción y la protección. Según el material, texturas antideslizantes mejoraron la adherencia en superficies lisas, crampones integrados proporcionaron tracción extra en el hielo duro y el sellado aumentó de IP66 a IP67, con más protección contra el agua.
En un cambio inusual, el aumento del área de las patas hizo que funcionaran casi como palas, lo que permitió al robot moverse en barro y en tramos donde el hielo y el agua se mezclaban.
Las pruebas en el hielo y lo que el prototipo aún necesita demostrar
Las pruebas mostraron por qué las adaptaciones eran necesarias. En varios puntos la nieve ocultaba charcos de agua de deshielo, y el robot encontró terrenos que parecían firmes, pero flotaban sobre bolsas de agua sumergidas. Gracias a los pies y al sistema de tracción rediseñados, mantuvo la estabilidad en estas superficies engañosas y, en una ocasión, se deslizó sobre un área que parecía hielo sólido, pero ocultaba agua por debajo.
El potencial es grande, pero aún depende de maduración. De acuerdo con DEEP Robotics, el robot podría ayudar en la recolección de datos ambientales, en el monitoreo de cambios climáticos y en operaciones de búsqueda y rescate, sin exponer a las personas a los mismos riesgos, usos que siguen como posibilidad, y no como servicio ya entregado.
Como la propia fuente enfatiza, la versión del Ártico era un prototipo en fase alfa, y el equipo ahora utiliza los datos de la misión para mejorar las próximas versiones. Es decir, la travesía es un hito real, pero transformar el prototipo en una herramienta confiable de campo aún es el siguiente paso.
El perro robot Lynx S10, de DEEP Robotics, se convirtió en el primero de cuatro patas en cruzar el hielo flotante del Océano Ártico, atravesando superficies traicioneras con patas inspiradas en las de los osos, crampones y navegación por inteligencia artificial.
Es un hito para el trabajo de campo autónomo en lugares demasiado peligrosos para los humanos, pero conviene recordar que aún es un prototipo en fase alfa, que las especificaciones parten del propio fabricante y que los usos más amplios, como el monitoreo climático y la búsqueda y rescate, aún son potenciales, con nuevas versiones en desarrollo.
¿Y tú, confiarías en un robot como el Lynx S10 para realizar trabajos peligrosos en lugar de personas, o aún crees que es pronto para eso? Comenta tu opinión e intercambia ideas con otros lectores sobre el uso de robots en ambientes extremos, con respeto a las diferentes visiones.


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