En el lago de la usina de Jupiá, en Selvíria, Mato Grosso do Sul, una empresa cría tilapia en las aguas del Río Paraná. Hoy son 26 tanques, pero el plan es llegar a 500, con más de R$ 200 millones previstos. Si tiene éxito, el estado puede pasar del 11º lugar al tope del país.
Un único tanque en el lago de una central hidroeléctrica produce cerca de 90 toneladas de tilapia cada seis meses. Ahora imagina eso multiplicado por cientos. Esa es la apuesta de una empresa que cría peces en las aguas del Río Paraná, en Mato Grosso do Sul, y quiere transformar el estado en líder nacional.
De acuerdo con el programa Vale Agrícola, el proyecto se encuentra en Selvíria, en el lago de la usina de Jupiá, y la empresa obtuvo en 2017 una concesión para explotar más de 500 hectáreas del río por 20 años. La previsión es invertir más de R$ 200 millones a lo largo de siete años y ampliar la estructura de los actuales 26 tanques a 500. La meta, ambiciosa, es producir cerca del 30 por ciento de toda la tilapia del país.
Por qué se eligió el Río Paraná

La empresa trabaja con peces desde 2001, y la tilapia siempre estuvo en el radar.
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Antes de fijar la producción, pasó por ciudades como Buritama, en el interior de São Paulo, y recorrió Brasil en busca del punto ideal. Al final, regresó al Río Paraná.
Aquí, las condiciones fueron consideradas perfectas. Además de la calidad del agua, el clima ayuda, con temperatura, lluvia y horas de sol favorables.
La lógica detrás de la apuesta es simple, según la empresa: si Brasil es uno de los mayores productores de ganado y de pollo del mundo, no habría motivo para no liderar también en la cría de peces.
Cómo funciona la cría en los tanques
Hoy, la operación ya es grande, incluso sin la expansión.
Son 26 tanques instalados en el Río Paraná, cada uno con 20 metros de diámetro.
En cada tanque entran cerca de 90 mil alevines, los crías de pez, que en seis meses rinden, en promedio, 90 toneladas de tilapia. Esto da alrededor de 50 kilos por metro cúbico.
Y la rutina de los peces es intensa.
Llegan a ser alimentados hasta seis veces al día, en un movimiento que se convierte casi en un espectáculo en las aguas oscuras de la represa.
Es este engranaje que la empresa quiere multiplicar en los próximos años.
Los números billonarios del plan
Es aquí donde entran las cifras que impresionan, todas aún en el campo de la proyección.
La intención es ampliar de los 26 tanques actuales a 500 e invertir en toda la cadena, desde la incubación y clasificación de alevines hasta el engorde, el procesamiento y la distribución.
El plan se extiende por los próximos siete años.
Si todo sale como lo previsto, los números serán enormes.
Con el frigorífico en plena operación, la producción de tilapia podría llegar a 100 mil toneladas por año y generar una facturación anual de R$ 1 billón, según la empresa.
La expectativa es crear 2.700 empleos directos, además de reunir pequeños productores de la región en cooperativas para abastecer la fábrica.
La apuesta en la tilapia y los obstáculos
El as de la tilapia, según el presidente de la empresa, está en la conversión alimentaria.
Necesita menos alimento para producir cada kilo de carne que el pollo o el ganado, e incluso menos que el salmón, lo que reduce el impacto en el uso de materias primas.
A esto se suma el hecho de que el pescado es accesible para todos los bolsillos, y la cuenta cierra.
El Ceará, por ejemplo, es uno de los campeones de consumo por habitante, con cerca de 3,5 kilos por año, de acuerdo con Peixe BR, la asociación brasileña de piscicultura.
Pero el camino tiene piedras. El presidente de Peixe BR señala dos obstáculos principales, el marco regulatorio ambiental, que depende de cada estado, y la cesión de las aguas de la Unión, donde están las hidroeléctricas.
Recuerda que la producción nacional fue de 722 mil toneladas el último año, mientras hay solicitudes protocoladas para 3 millones de toneladas, y resume que el gobierno aún es el que más dificulta.
Aun así, con la expansión, Mato Grosso do Sul puede saltar del 11º al primer lugar entre los estados productores.
El proyecto resume bien el tamaño de la ambición de la piscicultura brasileña.
Por ahora, lo que está en pie son los 26 tanques en el Río Paraná, pero la meta de llegar a 500 y de producir parte relevante de la tilapia del país muestra hacia dónde quiere ir el sector.
Las cifras millonarias, vale recordar, aún son planes.
¿Y tú, sueles comer tilapia o prefieres otras proteínas? ¿Crees que Brasil tiene realmente todo para convertirse en una potencia en la cría de peces? Cuéntanos en los comentarios, con respeto a las diferentes opiniones y experiencias, y comparte este artículo con ese amigo que sigue el agro y la piscicultura.

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