Desarrollada por un equipo de Anand Mishra, de la Universidad de Virginia Occidental, la mano robótica fue probada en fresas y cosecha la fruta torciendo el tallo. El estudio salió en Nature Communications, pero trata de un prototipo, y la precisión de casi 100% se refiere a la predicción de la forma.
Una mano robótica flexible, capaz de usar tacto y visión para evaluar el punto de maduración y cosechar frutas delicadas sin causar daños, fue desarrollada por investigadores. Según el material, el dispositivo identifica cuando la fruta está lista y realiza la cosecha sin dañar el alimento, lo que puede reducir el desperdicio y mejorar la eficiencia en el campo. La investigación reúne a un equipo que incluye al profesor Anand Mishra, en la Universidad de Virginia Occidental, en los Estados Unidos, y comenzó en la Universidad Cornell.
De acuerdo con el reportaje, los dedos suaves de silicona y poliuretano están equipados con varios sensores. Miden el tamaño, la forma, el color y la firmeza de la fruta antes de decidir si está en el punto de maduración. El sistema fue probado en fresas y remueve la fruta torciendo el tallo, en lugar de cortar, y el estudio fue publicado en la revista Nature Communications el 23 de marzo.
Cómo funciona la mano robótica que cosecha frutas por el tacto

La mano robótica combina sensores de tacto y de visión en un cuerpo flexible. Según el material, fibras ópticas extensibles embutidas en cada dedo funcionan como sensores de toque y de curvatura, mientras una cámara en miniatura y un sensor de distancia se encuentran en la palma. La garra de cinco dedos puede identificar la forma, la rigidez y el grado de maduración de la fruta, además de percibir deslizamientos durante el manejo.
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imagen: Nature
Los números reportados por el equipo ayudan a entender el alcance del dispositivo. De acuerdo con el reportaje, la garra abre y cierra en menos de dos segundos, levanta cargas de hasta un kilogramo y alcanza precisión de casi 100% en la predicción de la forma. El sistema fue probado en fresas y, en lugar de cortar el tallo, remueve la fruta con un movimiento de torsión, lo que tiende a reducir los daños en la cosecha.
El desafío de cosechar frutas delicadas en el punto justo
La mano robótica intenta resolver un problema antiguo de la agricultura. Según el material, cosechar frutas delicadas en el punto justo de maduración es difícil, porque fresas y frambuesas tienen una ventana de cosecha estrecha y se dañan con facilidad en la cosecha, en el transporte y en el almacenamiento. Para el equipo, las inspecciones de la fruta son decisivas y, tradicionalmente, dependían de trabajadores humanos.
El trabajo manual, sin embargo, enfrenta límites. De acuerdo con el reportaje, el equipo cita la escasez de trabajadores, las preocupaciones con la salud y las imprecisiones en la cosecha como desafíos de la mano de obra humana. Robots agrícolas ya han sido propuestos como solución, pero muchos sistemas están hechos para invernaderos controlados, y no para granjas al aire libre, y garras rígidas tradicionales pueden dañar frutas suaves.
Inspiración en la biología y la precisión de casi 100%
El diseño de la mano robótica viene de la propia naturaleza. Según el material, la estructura se inspira en sistemas biológicos y recuerda al mismo tiempo una mano humana y una estrella de mar. En el laboratorio de Mishra en la Universidad de Virginia Occidental, el enfoque son robots que imitan la biología, como él resume: «diseñamos robots suaves, flexibles y de goma inspirados en animales».
La flexibilidad explica parte del resultado. De acuerdo con el reportaje, la estructura maleable absorbe fuerzas de forma diferente a los robots rígidos, lo que la hace más adecuada para objetos delicados. Cabe recordar que la precisión de casi 100% citada se refiere a la predicción de la forma de la fruta, y la tecnología tiende a ser útil en frutas sin señales visuales claras de maduración, como el aguacate, en el que los productores se guían por el tacto.
Usos más allá del huerto y lo que aún falta
El potencial de la mano robótica no se limita a la fruta. Según el material, el equipo señala usos en exploración espacial, cuidados de salud, procesamiento de alimentos y manipulación submarina, y, en la robótica biomédica, la unión entre detección de curvatura y tacto podría mejorar dispositivos vestibles y de rehabilitación. Los investigadores creen que materiales suaves sumados a sensores integrados ayudan a los robots a interactuar de forma más segura con objetos y con el ambiente.
Aun así, es necesario separar lo que ya existe de lo que es promesa. De acuerdo con el reportaje, el equipo es un prototipo de investigación, probado sobre todo en fresas, y la mayor parte de las aplicaciones citadas es potencial, no producto listo. El salto del laboratorio a frutas variadas y a granjas reales aún necesita ser comprobado, aunque el estudio ya ha sido publicado en Nature Communications.
La mano robótica creada por el equipo de Anand Mishra muestra cómo el cruce entre tacto, visión y materiales flexibles puede cambiar la forma de cosechar frutas delicadas. Los números de laboratorio impresionan, desde el tiempo de menos de dos segundos para abrir y cerrar hasta la precisión de casi el 100% en la previsión de la forma, y el abanico de usos va del huerto a la exploración espacial. Por ahora, sin embargo, es un prototipo, y la prueba real será llevar la tecnología de la fresa a otras frutas y al campo abierto.
¿Y tú, confiarías en una mano robótica para elegir y cosechar las frutas que llegan a tu mesa? Comenta qué te parece esta tecnología e intercambia ideas con otros lectores sobre el futuro de la cosecha y del combate al desperdicio de alimentos.

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