Creada por Mahi Malhani, alumna de secundaria en Nueva Delhi, el basurero inteligente TRASHbot usa cámara, sensores, Raspberry Pi, Arduino e inteligencia artificial para circular por áreas concurridas, reconocer residuos, evitar obstáculos y dirigir materiales biodegradables y no biodegradables a los compartimentos correctos.
El basurero inteligente fue desarrollado por la estudiante india Mahi Malhani, de 17 años, en Nueva Delhi, India, para recoger, identificar y separar residuos en lugares concurridos. El proyecto nació después de una excursión escolar realizada en 2023, cuando la joven vio basura esparcida cerca de basureros vacíos.
La información fue publicada por The Economic Times el 27 de junio de 2026 y también repercutida por el Times of India el 29 de junio de 2026. Según las publicaciones, el TRASHbot fue probado en escuelas, condominios residenciales e instalaciones municipales, con el objetivo de hacer el desecho más automático, visible y práctico.
Basura esparcida cerca de basureros dio origen al proyecto

La idea surgió durante una visita escolar a parques y lugares históricos de Delhi. Mahi percibió que envoltorios y otros residuos permanecían en el suelo, incluso cuando había basureros cercanos. Para ella, el problema no estaba solo en la falta de recipientes, sino en la distancia entre el comportamiento de las personas y el desecho correcto.
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La estudiante decidió pensar en una solución que redujera este obstáculo. En lugar de depender solo de basureros fijos y de la buena voluntad de cada persona, el proyecto propuso un robot capaz de circular por el ambiente y acercar el desecho al usuario. La lógica cambia: en lugar de esperar que la basura llegue al basurero, el basurero inteligente también puede moverse hasta donde aparece el problema.
Cómo el basurero inteligente reconoce cada residuo
El TRASHbot utiliza una cámara digital conectada a un Raspberry Pi 3B+, responsable del procesamiento de las imágenes. El sistema ejecuta el modelo YOLOv3, utilizado para la detección de objetos en tiempo real, e intenta identificar el tipo de residuo colocado frente al robot.
En la versión actual, el cubo de basura inteligente separa los materiales en dos categorías principales: biodegradables y no biodegradables. Después de la lectura realizada por la inteligencia artificial, un Arduino Uno R3 acciona motores internos que inclinan el mecanismo y dirigen el artículo al compartimento correcto.
La separación de residuos llegó al 90% de éxito
De acuerdo con los datos divulgados, el TRASHbot alcanzó cerca del 85% de precisión en la identificación de los residuos y un 90% de tasa de éxito en el mecanismo de clasificación. Esto significa que reconocer el material y dirigirlo al compartimento correcto son etapas diferentes dentro del mismo proceso.
El robot también presentó un 98% de respuesta en el desvío de obstáculos y un 92% de clasificación de residuos en tiempo real, según el Times of India. Los números indican un prototipo prometedor, pero no significan que el sistema sea infalible, ya que la iluminación, la forma del material, la suciedad y la posición del objeto pueden influir en la lectura de la cámara.
Sensores ayudan al robot a circular sin chocar

Para moverse en espacios con personas, mesas y objetos, el TRASHbot cuenta con sensores ultrasónicos. Estos sensores permiten que el robot identifique obstáculos cercanos, se detenga o desvíe antes de una colisión, lo que facilita su uso en comedores, escuelas, oficinas y condominios.
La autonomía informada es de alrededor de dos horas y media con una carga. El equipo puede operar solo o ser controlado manualmente por Bluetooth, a través de una aplicación en el celular, recurso útil en demostraciones, pruebas y entornos donde alguien necesite dirigir el robot hasta puntos específicos.
Raspberry Pi y Arduino dividen las funciones
El Raspberry Pi funciona como el centro de procesamiento visual del cubo de basura inteligente. Recibe las imágenes de la cámara, ejecuta el modelo de inteligencia artificial y envía la clasificación del residuo al resto del sistema. Por su parte, el Arduino es responsable de controlar motores, movimiento y partes mecánicas del equipo.
Esta división hace que el prototipo sea más organizado, porque cada placa ejecuta una función específica. Mientras una parte del sistema “ve” e interpreta la basura, la otra transforma esa decisión en movimiento físico, ya sea para desplazar el robot o para inclinar el compartimento interno de separación.
El proyecto recibió orientación técnica, pero fue creado por la estudiante
Durante el desarrollo, Mahi buscó orientación de mentores vinculados a Rancho Labs, iniciativa de robótica e internet de las cosas asociada al ecosistema del IIT Delhi. Según los relatos publicados, los mentores ayudaron con aspectos prácticos de robótica, electrónica e IoT.
Incluso con apoyo técnico, la estudiante afirmó que el prototipo fue una creación propia. El proceso involucró investigación, pruebas, ajustes, fallos y reformulaciones. La joven ya tenía interés por programación y electrónica, con estudios en lenguajes como Python, C++ y JavaScript, lo que ayudó en la construcción de la solución.
Las pruebas salieron de la casa de la estudiante para escuelas y condominios
Las primeras pruebas ocurrieron en la casa de Mahi, antes de que el TRASHbot fuera llevado al comedor de la Amity International School, en Mayur Vihar. En el entorno escolar, el robot circuló entre mesas, recibió empaques y llamó la atención de los alumnos por los sensores, luces y movimientos.
Después, el basurero inteligente comenzó a ser probado en condominios residenciales. Desde marzo de 2025, según The Economic Times, el TRASHbot ha estado siendo utilizado en dos condominios en Noida y por una alcaldía en Udaipur, mostrando aplicación más allá del entorno escolar.
Los límites del prototipo aún necesitan ser observados
A pesar del buen desempeño inicial, el TRASHbot aún es un prototipo. La separación automática no elimina etapas importantes de la gestión de residuos, como vaciado de los compartimentos, transporte, reciclaje adecuado y tratamiento de los materiales recolectados.
También hay desafíos técnicos. Residuos aplastados, mezclados, mojados o mal posicionados pueden dificultar la lectura de la cámara. Para funcionar a mayor escala, el basurero inteligente necesitaría pasar por pruebas más largas, en ambientes variados y con diferentes tipos de basura real.
Las próximas versiones pueden separar cinco tipos de materiales
Mahi pretende ampliar la capacidad del robot para clasificar residuos en cinco categorías, incluyendo plástico, metal, vidrio, materiales biodegradables y no biodegradables. Esta evolución haría la separación más completa, pero también aumentaría la complejidad de la inteligencia artificial.
La estudiante también evalúa añadir conexión con la nube y carga por energía solar. Otra meta es adaptar el TRASHbot para áreas rurales o lugares con menos infraestructura, donde terrenos irregulares y falta de energía pueden dificultar el uso de equipos tecnológicos convencionales.
Robot transforma reciclaje en una acción más visible
El TRASHbot llama la atención porque transforma una tarea común en algo interactivo. En lugar de un contenedor parado en la esquina, el equipo se mueve, evita obstáculos, recibe residuos y muestra que materiales diferentes necesitan seguir destinos diferentes. Esta visibilidad puede ayudar a acercar a estudiantes y residentes a la lógica del reciclaje.
La duda ahora es si soluciones como esta pueden cambiar hábitos en escuelas, parques y condominios o si la separación correcta aún depende más de educación, fiscalización y estructura pública. ¿Crees que un contenedor inteligente andando solo haría que las personas desecharan mejor la basura? Comenta tu opinión.
