Película muda lanzada en 1926 acompañó costumbres polinesias, marcó la trayectoria de Robert Flaherty y volvió al debate por causa de la franquicia de Disney
Lanzada en 1926, la película muda fue dirigida por el cineasta norteamericano Robert Flaherty y presentó una representación de la vida en Samoa.
La obra también ganó importancia histórica por ayudar a popularizar el uso de la palabra “documental” en el cine.
-
Las jirafas pueden «hacer cálculos»: estudio en Barcelona revela que estos animales suman cantidades y memorizan cambios usando zanahorias.
-
Comerciante en Mumbai repara 1.500 baches tras perder a su hijo de 16 años en un accidente causado por uno de ellos, cansado de esperar acción gubernamental.
-
Los dinosaurios despiertan la curiosidad infantil y fomentan el desarrollo cognitivo, emocional y de habilidades clave para el futuro.
-
Huérfano a los 7 años, Geraldo pasó de recolector de latas y trabajador en un depósito de carbón a liderar una de las mayores recicladoras de camiones de América Latina.
El interés por el largometraje volvió a crecer antes del estreno de la versión live-action de Moana, prevista para el 10 de julio de 2026.
Ninguna inspiración directa fue confirmada oficialmente por Disney. Aun así, historiadores señalan similitudes entre las dos producciones.
El éxito de Robert Flaherty antes de Moana
Robert Flaherty ya había conquistado reconocimiento con Nanook of the North, lanzada en 1922.
La producción acompañaba el cotidiano de los Inuit y mostraba escenas de kayaks, hielo y caza de morsas.
El éxito comercial abrió camino para que el cineasta desarrollara un nuevo proyecto en una región distante.
Flaherty eligió Samoa imaginando producir una historia de aventura involucrando un gran monstruo marino.
La realidad encontrada en las islas, sin embargo, era bastante diferente del escenario planeado.
Según el historiador de cine Bruce Posner, el director encontró una comunidad tranquila y sin el peligro imaginado.
El proyecto terminó transformado en un retrato de la rutina local, acompañado por un joven llamado Moana.
Filmaciones en Samoa duraron más de un año
Las grabaciones se realizaron durante más de un año en las islas de Samoa.
El material producido no correspondió completamente a lo que el estudio esperaba recibir.
Tortugas marinas inofensivas ocuparon el espacio que sería destinado a criaturas amenazadoras.
La narrativa pasó a acompañar a Moana y los integrantes de su supuesta familia en actividades cotidianas.
Sesiones experimentales realizadas en Nueva York registraron fuerte interés del público.
El lanzamiento comercial más amplio, sin embargo, no repitió el mismo desempeño.
Un crítico de la época afirmó que la película interesaba, pero no entretenía.
Cómo Moana ayudó a definir el cine documental
La producción conquistó relevancia histórica incluso sin alcanzar gran éxito comercial.
El crítico escocés John Grierson publicó un análisis de la película el 8 de febrero de 1926, en el periódico New York Sun.
La evaluación destacó que la obra presentaba “valor documental”.
El British Film Institute y el Grierson Trust señalan este registro como la primera aplicación impresa del término “documentary” relacionada directamente con una película.
Moana no fue necesariamente el primer documental producido en la historia.
La obra, sin embargo, se convirtió en la primera producción cinematográfica públicamente asociada al término que definiría el género.

Escenas fueron escenificadas para reconstruir costumbres antiguas
Diversas situaciones presentadas en la película no ocurrieron de manera espontánea.
Moana y los demás integrantes de su “familia” no tenían parentesco verdadero.
Flaherty eligió a cada participante según la apariencia y la capacidad de actuación.
El propio nombre Moana también fue seleccionado por el director.
Algunas costumbres retratadas ya no eran practicadas normalmente por los samoanos durante la década de 1920.
Residentes y ancianos participaron en la reconstrucción de estas tradiciones durante el rodaje.
El resultado no presentó exactamente la Samoa de ese período.
La producción registró una memoria escenificada de antiguos modos de vida, reconstruida con la colaboración de la comunidad local.
Participación de los residentes marcó la producción
Frances Flaherty, esposa y coproductora del director, afirmó que la comunidad participó activamente en el trabajo.
Ancianos de la aldea ayudaron a recuperar prácticas consideradas antiguas o olvidadas.
La colaboración permitió que la película presentara hábitos que ya no formaban parte de la rutina de ese momento.
El contenido puede ser analizado hoy como una mezcla de registro cultural, escenificación e interpretación artística.
La participación de los samoanos también muestra que la obra no fue construida solo desde la perspectiva del director.
¿La Moana original inspiró la producción de Disney?
Investigadores identifican posibles conexiones entre la película de 1926 y la franquicia creada por Disney.
Las dos producciones comparten el nombre Moana, el escenario del Océano Pacífico y referencias a las culturas polinesias.
La animación lanzada por Disney el 23 de noviembre de 2016 fue desarrollada con la participación de estudiosos y especialistas de las islas del Pacífico.
La obra de Flaherty surgió en un período anterior a las actuales normas éticas y técnicas de los documentales.
Bruce Posner considera improbable que todas las semejanzas sean solo accidentales.
La influencia directa, sin embargo, permanece sin confirmación oficial.
Una película centenaria que aún despierta debate
Moana permanece como un hito de la presencia de los pueblos del Pacífico en la historia del cine.
La producción también ayuda a comprender cómo el género documental fue construido a lo largo del siglo XX.
La película reúne memoria, escenificación, costumbres polinesias y elecciones artísticas realizadas durante la década de 1920.
La comparación con la franquicia de Disney amplió nuevamente el interés por esta obra centenaria.
¿Las semejanzas entre las dos producciones indican inspiración o representan solo una coincidencia cultural? ¡Deja tu opinión!
