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Una startup de EE.UU. quiere construir un cañón espacial de 10 km para lanzar cargas de varias toneladas a la órbita a Mach 23, sustituyendo parte de los cohetes por una estructura colosal que parece un arma de ciencia ficción.

Escrito por Ana Alice
Publicado el 15/06/2026 a las 23:28
Actualizado el 15/06/2026 a las 23:30
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El proyecto de Longshot Space propone usar gas comprimido y una estructura terrestre gigantesca para acelerar cargas hacia el espacio, en un enfoque que retoma ideas antiguas de la ingeniería aeroespacial con nuevos prototipos.

La startup norteamericana Longshot Space desarrolla un sistema de lanzamiento cinético que pretende acelerar cargas en tierra antes de enviarlas a la órbita baja de la Tierra.

La propuesta, presentada por el fundador y CEO Mike Grace en entrevistas a medios especializados, prevé una estructura de cerca de 10 km de extensión capaz de disparar objetos a velocidades cercanas a Mach 23, en un intento de reducir parte de la dependencia de cohetes convencionales.

El proyecto aún está en fase de desarrollo y no ha puesto cargas en órbita.

Según registros del programa norteamericano SBIR, orientado al apoyo a pequeñas empresas innovadoras, Longshot ya ha probado un sistema de múltiples inyecciones de gas y aceleró un proyectil de 500 gramos a Mach 2,5 en una estructura de 75 pies, cerca de 23 metros.

Reportajes especializados también citan pruebas posteriores en prototipos más grandes, con velocidades por encima de Mach 4.

La tecnología busca transferir a una infraestructura fija parte de la energía que hoy necesita ser producida por cohetes durante el lanzamiento.

En lugar de cargar todo el combustible y los sistemas de propulsión desde la plataforma, la carga recibiría impulso dentro de un tubo largo, mediante gas comprimido liberado en secuencia.

Después de dejar la estructura, el objeto aún necesitaría seguir una trayectoria adecuada para permanecer en órbita.

El concepto no elimina todos los desafíos del lanzamiento espacial.

Para llegar a la órbita baja de la Tierra, no basta con alcanzar una altitud elevada.

La carga necesita ganar velocidad horizontal suficiente para no caer de vuelta al planeta.

Este punto diferencia una trayectoria orbital de un disparo suborbital, que puede superar la frontera convencional del espacio, pero no se mantiene alrededor de la Tierra.

Cómo funcionaría el cañón espacial de Longshot

El sistema descrito por Longshot no opera como un cañón común, movido por una única explosión.

La propuesta usa una serie de tanques de gas presurizado distribuidos a lo largo del tubo.

A medida que el vehículo avanza, discos de ruptura liberan chorros de gas en momentos calculados para empujar la carga repetidas veces.

Esta arquitectura es llamada por la empresa aceleración por múltiples inyecciones.

Según el registro del SBIR, la división del impulso en varios eventos permite acelerar proyectiles a velocidades hipersónicas con fuerzas menores sobre la carga que las generadas por un disparo convencional concentrado en una única etapa.

En la descripción hecha por Mike Grace a New Atlas, el vehículo tendría una parte trasera diseñada para recibir la presión de los chorros laterales de gas.

Cada liberación añadiría velocidad al conjunto dentro del tubo, hasta que la carga alcanzara la velocidad prevista para salir de la estructura.

La empresa aún trabaja con prototipos a escala reducida.

De acuerdo con Payload, Longshot presentó un prototipo de 70 pies, cerca de 21 metros, capaz de acelerar cargas a poco más de Mach 4, y planeaba avanzar hacia estructuras mayores, incluyendo versiones de 180 pies y 1.800 pies para pruebas hipersónicas.

Por qué Mach 23 es un desafío para cargas espaciales

Mach 23 corresponde a una velocidad hipersónica muy por encima de la velocidad del sonido.

En condiciones atmosféricas, este régimen crea un calentamiento intenso por compresión y fricción con el aire, lo que requiere protección térmica adecuada.

Para equipos electrónicos, el problema no se limita a la temperatura: la aceleración, la vibración y las cargas estructurales también deben ser soportadas.

Longshot afirma que pretende lanzar cargas diseñadas para este ambiente, y no pasajeros.

Incluso en escenarios con estructuras muy largas, las fuerzas de aceleración seguirían por encima del límite tolerable para seres humanos.

Por eso, la aplicación inicial más citada involucra objetos resistentes, componentes de prueba, materiales, suministros o satélites diseñados específicamente para soportar el disparo.

En entrevistas, Grace argumenta que cargas mayores pueden mejorar la relación entre masa y área expuesta, lo que reduciría proporcionalmente la cantidad de material perdido por calentamiento en la travesía atmosférica.

Esta evaluación, sin embargo, aún depende de demostraciones en escala compatible con lanzamiento orbital.

La propuesta también presupone algún tipo de etapa complementaria después de la salida del tubo.

Para circularizar órbita, corregir trayectoria o ajustar altitud, una carga lanzada por aceleración terrestre podría necesitar de propulsión propia.

Este punto mantiene parte de la complejidad asociada a los sistemas espaciales convencionales.

La idea de lanzamiento por cañón viene del siglo 19

El intento de usar cañones o aceleradores terrestres para alcanzar el espacio no surgió con Longshot.

La idea aparece en la literatura desde el siglo 19, cuando Julio Verne publicó “De la Tierra a la Luna”, en 1865.

En la novela, una cápsula es lanzada por un enorme cañón, en una representación ficticia del viaje espacial antes de la existencia de cohetes orbitales.

En el siglo 20, proyectos reales probaron límites similares con objetivos científicos y militares.

Uno de los casos más conocidos fue el Proyecto HARP, sigla para High Altitude Research Project, conducido en los años 1960 con participación del ingeniero canadiense Gerald Bull.

El programa usó tubos de cañones navales modificados para lanzar proyectiles a grandes altitudes.

Los disparos del HARP lograron superar la altitud generalmente asociada al inicio del espacio, pero no alcanzaron órbita.

La limitación principal estaba en la velocidad horizontal.

Sin velocidad lateral suficiente, el objeto sube, pierde energía y retorna a la Tierra, en vez de continuar en trayectoria orbital.

Longshot retoma esta línea de investigación con otro arreglo técnico.

En lugar de usar explosivos convencionales en un disparo único, apuesta por gas comprimido y aceleración progresiva.

La empresa también se aproxima a propuestas anteriores de cañones de gas ligero y aceleradores para pruebas hipersónicas.

Pruebas hipersónicas y estado actual del proyecto

La parte comprobada públicamente del proyecto está en los prototipos y en los contratos de investigación.

El portafolio de Longshot en el SBIR informa que la empresa desarrolló un cañón supersónico de múltiples inyecciones y asocia la tecnología a aplicaciones en pruebas hipersónicas, defensa antimisiles y lanzamiento espacial.

Estas aplicaciones ayudan a explicar por qué la empresa puede tener utilidad antes de demostrar un lanzamiento orbital.

Ensayos hipersónicos son usados para evaluar materiales, sensores, vehículos y componentes sometidos a velocidades extremas.

Una estructura terrestre reutilizable podría ofrecer una forma diferente de producir ese ambiente de prueba, siempre que alcance repetibilidad, seguridad y costo compatible.

La llegada a la órbita, sin embargo, exige una escala mayor.

Para transformar el concepto en sistema de lanzamiento, Longshot tendría que validar la aceleración de cargas útiles en masa relevante, la protección térmica tras la salida del tubo, la precisión de trayectoria y la integración con sistemas de control y propulsión complementaria.

También existen cuestiones externas a la ingeniería del disparo.

Una estructura de kilómetros de extensión requeriría un lugar adecuado, licenciamiento, análisis de riesgos, control de área, evaluación ambiental y procedimientos de seguridad.

Esos factores aún no tienen suficiente detalle público para confirmar cuándo o dónde un sistema orbital podría ser instalado.

La tecnología podría complementar cohetes tradicionales

La propuesta de Longshot no se presenta como una sustitución integral de los cohetes.

Por la propia naturaleza del método, cargas sensibles o misiones tripuladas no se ajustan al perfil del sistema.

Satélites convencionales, grandes estructuras frágiles y equipos que no toleran aceleración extrema continuarían dependiendo de arquitecturas de lanzamiento más tradicionales.

El nicho más plausible, según las aplicaciones descritas por la empresa y por reportajes especializados, involucra cargas robustas, materiales, componentes estandarizados y pruebas en ambiente hipersónico.

En un escenario de madurez tecnológica, el sistema también podría lanzar objetos diseñados desde el inicio para soportar aceleración intensa.

Otra posibilidad técnica es el uso combinado con pequeños estadios propulsivos.

En este modelo, el acelerador terrestre proporcionaría parte de la energía inicial, mientras que la carga usaría propulsión propia para completar ajustes orbitales.

Este arreglo preserva elementos de los cohetes, pero desplaza una parte del impulso hacia el suelo.

El interés en el proyecto ocurre en un momento de expansión de la economía espacial, con aumento en la demanda por satélites, pruebas hipersónicas e infraestructura orbital.

Aun así, la distancia entre prototipos terrestres y lanzamientos comerciales permanece significativa.

La propia documentación pública disponible señala la tecnología como una etapa de investigación y desarrollo, no como un sistema operacional de acceso al espacio.

La pregunta central, por lo tanto, no es solo si un tubo de 10 km puede acelerar una carga a Mach 23.

El punto decisivo es saber si esa carga saldría de la estructura en condiciones de sobrevivir a la atmósfera, completar la inserción orbital y cumplir una misión útil en el espacio.

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Ana Alice

Redactora y analista de contenido. Escribe para el sitio web Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 y es especialista en crear textos sobre temas diversos como economía, empleos y fuerzas armadas.

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