Antes usado como lubrificante industrial, el aceite de colza fue modificado en Canadá en 1978 y se convirtió en el canola, hoy presente en pizzas, galletas y frituras.
Pocos saben, pero uno de los aceites más consumidos en el mundo nació de una transformación improbable. El aceite de colza, hasta los años 1970, era considerado inapropiado para el consumo humano y usado principalmente como lubricante industrial en motores y máquinas. Rico en ácido erúcico y glicosinolatos, compuestos tóxicos en grandes cantidades, su función era esencialmente técnica, lejos de la mesa de comedor.
Todo cambió cuando científicos canadienses iniciaron investigaciones para modificar la planta y crear una versión con bajo contenido de estas sustancias. El resultado fue el nacimiento de un nuevo producto: el aceite de canola, aprobado para el consumo humano en 1978, que rápidamente se expandió por el mundo y empezó a incluirse desde frituras domésticas hasta pizzas congeladas y galletas industrializadas.
Canadá y la creación del canola en 1978
La marca histórica ocurrió en la década de 1970, cuando investigadores de la Universidad de Manitoba, en Canadá, se dedicaron a transformar el aceite de colza en algo comestible.
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Usando técnicas de mejoramiento genético tradicional, lograron reducir drásticamente los niveles de ácido erúcico y de glicosinolatos, que hasta entonces volvían el producto amargo y perjudicial para la salud.
En 1978, esta nueva variedad fue oficialmente reconocida y recibió el nombre de canola — abreviatura de “Canadian Oil, Low Acid” (aceite canadiense de bajo ácido). La innovación fue celebrada como un logro científico y rápidamente abrazada por la industria alimentaria.
La entrada del aceite de colza en la alimentación mundial
A partir de entonces, el aceite de canola dejó de ser un producto marginal y empezó a ocupar un espacio estratégico en la cocina industrial y doméstica. Gracias a su bajo costo, sabor neutro y estabilidad térmica, el canola se mostró perfecto para:
- Frituras a gran escala, como papas de cadenas de comida rápida;
- Panificación, sirviendo de base para masas y panes;
- Margarinas y mayones, por la textura ligera;
- Alimentos ultraprocesados, como pizzas congeladas, galletas y bizcochos.
La industria se dio cuenta rápidamente del potencial de sustituir aceites más caros o menos estables por el canola. En pocos años, el aceite canadiense conquistó supermercados de todo el mundo.
El contraste: de aceite industrial a “aceite saludable”
Lo que hace que la historia sea aún más impresionante es el contraste: un aceite que hasta entonces servía como lubricante de motor pasó a ser vendido como opción saludable.
En la década de 1980, campañas de marketing destacaban el canola como aliado del corazón, por contener bajo contenido de grasa saturada y buenas cantidades de omega-3.
Este giro de imagen fue tan exitoso que, hoy, el canola es uno de los aceites vegetales más consumidos a nivel global, rivalizando con la soja, el maíz y el girasol. Canadá, pionero en el desarrollo, sigue siendo uno de los mayores productores y exportadores.
Polémicas y debates sobre el consumo de canola
A pesar de la aprobación científica y sanitaria, el aceite de canola no escapó de las polémicas. Críticos señalan que el proceso de refinamiento, necesario para hacerlo adecuado al consumo, involucra etapas químicas que reducen nutrientes naturales. Además, parte de la producción mundial utiliza semillas transgénicas, lo que genera debates en torno a la salud y el medio ambiente.
Por otro lado, organismos internacionales de salud, como la Food and Drug Administration (FDA) de EE. UU. y la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA), reconocen el canola como seguro para el consumo. Estudios destacan que, si se usa de manera equilibrada, puede ser parte de una dieta saludable.
El hecho, sin embargo, permanece: el origen industrial del aceite de colza aún causa extrañeza cuando se recuerda.
El impacto económico y agrícola del canola
La creación del canola transformó no solo la alimentación, sino también la economía agrícola. Hoy, el cultivo de la planta genera miles de millones de dólares en exportaciones anuales para Canadá, además de haberse expandido a países como Estados Unidos, Australia, China e India.
Se estima que la producción mundial de canola supere 70 millones de toneladas por año, consolidándolo como uno de los aceites vegetales más importantes del planeta. Esta expansión global también abrió espacio para nuevos debates sobre sostenibilidad, ya que la monocultura a gran escala genera impactos ambientales.
Un caso emblemático de innovación alimentaria
La trayectoria del aceite de colza hacia el canola es un caso emblemático de cómo la ciencia puede transformar profundamente la alimentación mundial. Lo que comenzó como un aceite amargo y tóxico, usado en máquinas, se convirtió en pocas décadas en un ingrediente presente en prácticamente toda cocina industrial.
Más que un alimento, el canola simboliza la capacidad humana de reinventar recursos naturales para satisfacer las demandas de una población creciente.
Al mismo tiempo, sirve como alerta sobre la necesidad de discutir no solo la innovación, sino también sus consecuencias sociales, económicas y ambientales.
Del taller al plato
La historia del aceite de colza transformado en canola es una narrativa que mezcla ciencia, industria y sociedad.
De lubricante de motor a ingrediente de pizzas congeladas, el producto lleva un contraste que impresiona: un aceite industrial que se convirtió en alimento global en menos de medio siglo.
Al aprobar el canola en 1978, Canadá no solo creó un nuevo aceite vegetal — abrió camino para una revolución alimentaria que continúa impactando a millones de personas todos los días. La pregunta que queda es: hasta qué punto la industria seguirá transformando productos improbables en alimentos que llegan a nuestra mesa?


Óleo preferido dos nutricionistas nutellas. Melhor banha de porco do que qualquer desses óleos vegetais industriais.
Hoje ainda tem esse óleo para usar em carros?
Geneticamente modificado o q e isso na planta?A taxa de toxicidade foi para q valor?