En plena transición para los vehículos eléctricos, la Volkswagen reconoce falla en detalles de diseño, abandona las manillas retráctiles y adopta soluciones más prácticas para conquistar consumidores tradicionales
La Volkswagen está pasando por una reestructuración estratégica que puede redefinir el futuro de la marca. Mientras prepara una nueva generación de modelos totalmente eléctricos, como el ID. Cross y una versión 100% eléctrica del consagrado Polo, la automotriz alemana decidió escuchar al consumidor y revisar elecciones de diseño que no agradaron al público. El movimiento comienza por algo aparentemente simple, pero crucial para la experiencia de uso: el regreso de las manillas convencionales.
Durante la IAA Mobility, en Múnich, el CEO de Volkswagen, Thomas Schäfer, concedió entrevista a Deutsche Welle y abordó puntos sensibles de la industria automotriz actual. Entre ellos, destacó la rechazo a las manillas retráctiles, que se volvieron comunes en diversos vehículos eléctricos, pero desagradarón a gran parte de los clientes.
CEO Admita Error en el Diseño de las Manillas
De forma directa, Schäfer afirmó que la implementación de las manillas empotradas fue un error de concepción. Según él, “las personas esperan familiaridad con el coche que están comprando. Ellas eligen la marca por la facilidad de uso”.
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El ejecutivo reforzó que, aunque estas soluciones parezcan modernas y elegantes, son consideradas poco prácticas en el día a día. Por eso, los próximos lanzamientos de Volkswagen ya abandonan la idea a favor de las manillas tradicionales, que garantizan mayor confort y usabilidad.
El ID. Every1, revelado a principios de año, aún mantenía el recurso. Sin embargo, los prototipos del ID. Cross y del ID. Polo, presentados recientemente en Múnich, señalan el cambio definitivo: la marca apuesta nuevamente por las manillas convencionales, incluso si eso puede impactar levemente la aerodinámica de los vehículos.

La Cuestión de la Seguridad y la Presión Internacional
Este reposicionamiento de Volkswagen no ocurre de forma aislada. En la China, el mayor mercado automotriz del planeta, las autoridades estudian una posible prohibición de las manillas retractiles, tras informes de fallas en situaciones de emergencia. Si esta regulación se implementa, el efecto podría ser global, forzando a otros fabricantes a revisar el uso de esta tendencia de diseño que se ha propagado en los últimos años.
Conforme información publicada por el portal noticiasautomotivas, la decisión de la automotriz alemana demuestra un movimiento alineado a las demandas del consumidor y puede anticipar futuras normas internacionales.
Aerodinámica o Usabilidad: La Elección de Volkswagen
Aunque la decisión de abandonar las manillas empotradas puede generar algún impacto en la aerodinámica de los nuevos eléctricos, Volkswagen cree que el ganancia de usabilidad en el día a día compensa cualquier pérdida mínima de eficiencia. Para la automotriz, la prioridad es entregar coches que unan tecnología y practicidad, evitando soluciones futuristas que interfieran con la experiencia real de los conductores.
Esta postura refleja un pensamiento cada vez más difundido en la industria: no basta con lanzar vehículos modernos, es preciso garantizar que sean funcionales para el consumidor común, que busca confort, seguridad y familiaridad.
Desafíos de la Transición Energética hasta 2035
Otro punto destacado por Thomas Schäfer fue la meta de la Unión Europea de cerrar las ventas de vehículos de combustión hasta 2035. A pesar de apoyar el avance de los coches eléctricos, el CEO planteó dudas sobre la infraestructura necesaria para sostener esta transición.
“El objetivo es claro”, afirmó. “Pero la duda es si podremos llegar allí a tiempo. ¿La infraestructura de recarga está creciendo lo suficientemente rápido? Este plazo de 2035 tal vez necesite ser reevaluado.”
La declaración demuestra que, incluso con el avance tecnológico, aún existen obstáculos logísticos y estructurales para garantizar la popularización de los EVs en el continente.
La Nueva Filosofía de Volkswagen para Conquistar Consumidores
Con una postura más realista, Volkswagen intenta evitar los errores de un futurismo forzado. La marca ahora apuesta en eléctricos más accesibles, funcionales y confiables, sin sacrificar la experiencia del usuario en nombre de tendencias estéticas.

Modelos como el ID. Cross y el ID. Polo son ejemplos de esta nueva visión: diseño moderno, pero con recursos que respetan las expectativas del consumidor tradicional. Para Schäfer, esta es la clave para atraer conductores que aún dudan en migrar a la electrificación.
Al reconocer errores y corregir el rumbo, Volkswagen refuerza su posición como una de las automotrices más influyentes del mundo, capaz de marcar tendencias y, al mismo tiempo, escuchar a los clientes.


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