Una instalación sumergida transforma coches de concreto en base para corales y vida marina, mientras Miami Beach apuesta por el arte público, la restauración ambiental y la visita al mar en un proyecto que avanza por etapas a lo largo de la costa.
Veintidós coches a tamaño real, moldeados en concreto de grado marino, fueron sumergidos en el mar de Miami Beach para componer la primera instalación del REEFLINE, corredor submarino dedicado al arte público y la restauración ambiental.
La estructura, llamada Concrete Coral, fue instalada en el mar frente a South Beach y debe recibir 2.200 corales nativos cultivados en un laboratorio de Miami, de acuerdo con la organización responsable del proyecto.
La instalación se encuentra en un tramo frente a las calles 4 y 5, a unos 6 metros de profundidad y aproximadamente 240 metros de la franja de arena.
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De acuerdo con la alcaldía de Miami Beach y el REEFLINE, la propuesta es que el conjunto funcione como escultura sumergida, hábitat marino y parte de un recorrido de visita para actividades como buceo y snorkel, según las condiciones del mar y las reglas de uso del área.
Arrecife artificial en Miami Beach abre la primera fase del REEFLINE
La obra marca el inicio de la primera etapa de un plan más amplio ideado por Ximena Caminos, fundadora del REEFLINE, con masterplan del arquitecto Shohei Shigematsu, de la oficina OMA.
Para esta apertura, el artista argentino Leandro Erlich creó un conjunto que reproduce la imagen de un embotellamiento en el fondo del mar.
Al comentar la instalación a Associated Press, Caminos afirmó que el proyecto reúne arte y ciencia en una intervención pionera.

La declaración fue dada durante el inicio de la implementación de la estructura, presentada por el grupo como la primera fase de un corredor que podrá avanzar a lo largo de la costa de Miami Beach.
La lectura artística de la obra también fue mencionada por Colin Foord, director científico del REEFLINE.
Según él, la meta es plantar corales blandos sobre los coches para formar un área capaz de atraer peces y otros organismos marinos.
En la misma entrevista, Foord dijo que la imagen de un congestionamiento sumergido ayuda a comunicar la propuesta de la instalación.
Corales nativos serán plantados sobre coches de concreto en el mar
Los 2.200 corales previstos para la primera fase serán transferidos del Miami Native Coral Lab, mantenido por REEFLINE.
Según la entidad, el laboratorio trabaja con especies nativas y con colonias consideradas resilientes, incluyendo ejemplares urbanos que resistieron a episodios recientes de blanqueamiento y enfermedades.
La organización informa que estos corales serán fijados en las esculturas con el uso de tecnología desarrollada para este tipo de trasplante.
La expectativa del grupo es que, con el tiempo, las estructuras pasen a ofrecer refugio para diferentes especies y ganen complejidad biológica a medida que los corales se desarrollen.

Este trabajo se realiza en un contexto de fuerte presión sobre los arrecifes de Florida.
En comunicados oficiales, la NOAA informó que la ola de calor marina registrada en 2023 en el estado fue sin precedentes en duración, intensidad y anticipación en el calendario anual.
Ya en abril de 2024, la agencia confirmó el cuarto evento global de blanqueamiento de corales ya documentado, con impacto también sobre áreas de la Florida.
Proyecto prueba restauración marina e infraestructura sumergida
Además de la instalación artística, REEFLINE presenta el corredor como un espacio de prueba para técnicas de trasplante de corales y para modelos híbridos de infraestructura sumergida.
En sus materiales institucionales, la organización afirma que el objetivo es complementar los ecosistemas costeros existentes y crear nuevas superficies para colonización marina en una franja litoral alterada por obras de engorde de la playa y otros procesos urbanos.
La entidad también informa que las esculturas fueron producidas con concreto de pH neutro y materiales de bajo impacto, pensados para uso marino.
Según REEFLINE, la ocupación biológica de las estructuras tiende a comenzar poco después de la instalación, mientras que el desarrollo de los corales ocurre a lo largo de los meses y años siguientes.
Foord afirmó a la Associated Press que la formación de este ambiente puede acelerar la creación de un ecosistema arrecifal y ampliar la biodiversidad local.
La evaluación, sin embargo, fue presentada por él como expectativa del proyecto, y no como resultado ya comprobado de la primera fase.
Financiamiento de REEFLINE y plan de expansión en Miami
La implementación de la primera etapa contó con el apoyo parcial de un bono de US$ 5 millones aprobado por los votantes de Miami Beach, dentro del programa municipal de Artes y Cultura.
Al mismo tiempo, el REEFLINE mantiene una campaña para captar US$ 40 millones con el objetivo de expandir el corredor submarino a lo largo de aproximadamente 11 kilómetros de la costa, en hasta 11 fases.
En un comunicado oficial, la alcaldía de Miami Beach asocia la iniciativa a la preservación de la franja costera y al estímulo de actividades relacionadas con el ecoturismo.
Durante la presentación pública del proyecto, el alcalde Steven Meiner afirmó que los arrecifes saludables funcionan como parte de la infraestructura natural de la ciudad y citó el potencial de generación de empleos vinculados a visitas guiadas, buceo, snorkel, kayak y paddleboard.
El REEFLINE también mantiene programas educativos orientados a la conservación marina.
Según la organización, las acciones incluyen actividades con escuelas de Miami-Dade, participación de voluntarios en la siembra de corales junto a científicos y un centro flotante de aprendizaje sobre el ambiente marino.
Las próximas instalaciones del corredor submarino ya han sido anunciadas
Las etapas siguientes ya tienen instalaciones y autores divulgados por la organización.
Entre las obras previstas están The Miami Reef Star, creada por Carlos Betancourt y Alberto Latorre, y Heart of Okeanos, de Petroc Sesti.
De acuerdo con el cronograma presentado por el REEFLINE, estas estructuras integran la continuidad del corredor submarino planeado para los próximos años.
Con la primera fase instalada, la evolución del proyecto debe ser acompañada por indicadores relacionados con el desarrollo de los corales, la ocupación de las estructuras por fauna marina y el avance de las próximas etapas anunciadas.

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