El acuerdo Mercosur-UE entra en implementación provisional a partir del 1º de mayo, con foco inicial en el Pilar Comercial, reducción inmediata de aranceles y efectos diferentes para café soluble y frutas, sectores que tendrán oportunidades en el mercado europeo, pero también exigencias regulatorias, sanitarias, logísticas y ambientales.
El acuerdo Mercosur-UE entra en fase de implementación provisional a partir de este viernes, 1º de mayo, después de más de dos décadas de negociación, y acerca el agronegocio brasileño al mercado europeo. La primera etapa tendrá un foco exclusivo en el Pilar Comercial, con reducción inmediata de aranceles sin esperar la aprobación individual de los 27 parlamentos europeos.
Acuerdo Mercosur-UE abre mercado, pero exige adaptación
El instrumento que entra en vigor es el Acuerdo Interino de Comercio, orientado a la aplicación de la parte comercial. La medida abre una nueva ventana arancelaria, pero no garantiza la venta automática a los productores y exportadores brasileños.
La reducción de aranceles amplía el acceso, pero el cumplimiento de las exigencias será decisivo para transformar la oportunidad en negocios efectivos. La EUDR, reglamento de la Unión Europea para productos libres de deforestación, aparece como uno de los principales puntos de atención, especialmente para el café.
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Para Daniel Vargas, profesor de la Fundação Getulio Vargas, el desafío está en la comprobación práctica de la sostenibilidad. En el caso del sector cafetalero, este puede ser el gran punto de presión en los próximos 18 meses.
Café soluble tendrá reducción gradual de arancel
En el café soluble, el acuerdo Mercosur-UE prevé un cronograma de desgravación a lo largo de cuatro años. El arancel actual sobre el producto es del 9%, y el primer período ya tendrá una reducción inicial de 1,8 puntos porcentuales.
Aguinaldo José de Lima, director ejecutivo de la Asociación Brasileña de la Industria de Café Soluble, evalúa que el movimiento tiende a ayudar a Brasil a recuperar espacio en el mercado europeo. Afirma que, hace 15 o 16 años, el país vendía un 30% más a la Unión Europea de lo que comercializa actualmente.
Hoy, el bloque europeo responde por cerca del 20% al 22% de las exportaciones del sector, con un volumen cercano a las 16 mil toneladas anuales. Incluso en fase provisional, la evaluación de la entidad es de impacto positivo, con empresas asociadas ya orientadas y en negociación con clientes europeos interesados en el nuevo escenario arancelario.
La expectativa es de un crecimiento gradual de las exportaciones a medida que se reduzca el arancel. El avance, sin embargo, dependerá de la capacidad de las empresas para atender las exigencias del mercado europeo y organizar la información requerida por los compradores.
Las frutas pueden capturar ganancias más rápidamente
En el sector de frutas, los efectos del acuerdo Mercosur-UE tienden a ser más inmediatos, aunque varían según el producto. Algunas categorías, como la uva de mesa, tendrán arancel cero ya en la entrada en vigor del acuerdo, mientras que otras seguirán cronogramas de reducción de cuatro, siete o incluso diez años.
Waldyr Promicia, presidente de la Asociación Brasileña de Productores Exportadores de Frutas y Derivados, clasifica el escenario como mixto, pero positivo. La evaluación es que existen productos con arancel cero inmediato y otros sometidos a etapas de desgravación.
Todavía no hay una estimación consolidada sobre los impactos numéricos para el sector. La tendencia señalada es de aumento de la competitividad y apertura de nuevas oportunidades en el mercado europeo.
La competitividad dependerá de la conformidad
Así como en el café, el sector de frutas ya inició un proceso de adaptación. Abrafrutas orienta a los exportadores sobre ajustes en la documentación y en los requisitos exigidos por los compradores europeos.
La lectura del sector es que el acuerdo representa un avance estratégico en las relaciones comerciales y puede impulsar las exportaciones a medio y largo plazo. Para las frutas, la menor presión regulatoria puede permitir una captura más rápida de los beneficios, siempre que se superen los desafíos sanitarios y logísticos.
Vargas evalúa que la consolidación de la competitividad brasileña dependerá de ajustes internos, organización de datos y adaptación a las exigencias del bloque. La parte ambiental del acuerdo más amplio sigue en suspenso, mientras que la reducción arancelaria avanza a corto plazo dentro del acuerdo Mercosur-UE.
Con información Canal Rural

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