Los Combustibles con Nuevas Mezclas Aumentan el Riesgo de Fraudes, Según el Instituto Combustible Legal
A partir del 1 de agosto de 2025, entra en vigor la obligatoriedad de las nuevas mezclas: 15% de biodiésel en el diésel (B15) y 30% de etanol en la gasolina (E30).
Aunque la medida tiene como objetivo impulsar la sostenibilidad, también enciende una alerta en el sector.
El Instituto Combustible Legal (ICL) destacó el riesgo creciente de adulteraciones y fraudes en todo el territorio nacional.
Regiones con Menos Control Preocupan a Especialistas
De acuerdo con el presidente del ICL, Emerson Kapaz, las regiones Centro-Oeste, Norte e interior del Nordeste concentran los mayores riesgos. En estas áreas, la fiscalización es más frágil y el transporte por carretera de combustibles facilita desvíos.
Además, el historial de irregularidades en estos lugares refuerza la alerta del sector para el mes de agosto.
Aún según el ICL, la ausencia de monitoreo eficaz favorece a grupos que lucran con adulteraciones.
Este escenario tiende a agravarse con el nuevo patrón de mezcla, si no hay una respuesta coordinada de los organismos reguladores.
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Las Adulteraciones Causan Daños a los Vehículos y al Medio Ambiente
Las adulteraciones, además de ilegales, provocan perjuicios directos a los motores, reducen el rendimiento y aumentan los gastos de mantenimiento.
El Instituto refuerza que los combustibles fuera del estándar también elevan las emisiones de contaminantes.
Por lo tanto, además de afectar al consumidor, la práctica compromete las metas ambientales del país.
El impacto fiscal también es significativo. Como alerta el ICL, la comercialización de combustibles adulterados está asociada a la evasión de impuestos, perjudicando las arcas públicas.
La pérdida de recaudación compromete inversiones en infraestructura, transporte y seguridad.
El Sector Exige Actuación Inmediata de las Autoridades
Frente a los riesgos inminentes, el sector exige acciones urgentes e integradas entre ANP, Receita Federal, Policía Rodoviaria Federal y gobiernos estatales.
El ICL defiende una fuerza de tarea nacional, con foco especial en los estados más vulnerables.
Kapaz resalta que el sector no se opone al uso de biocombustibles.
Por el contrario, refuerza que la innovación es bienvenida, siempre que venga acompañada de fiscalización robusta y transparencia operacional. Para él, la calidad de los combustibles debe ser prioridad.
La Logística por Carretera Desafía el Control de la Calidad
La predominancia del modal por carretera en la distribución de combustibles en Brasil amplía el desafío de fiscalización.
Caminiones cisterna recorren largas distancias sin control digital eficaz, lo que hace que el sistema sea vulnerable a fraudes.
Este punto es considerado crítico por el ICL.
A diferencia de países como Alemania y Estados Unidos, donde el transporte de combustibles sigue protocolos logísticos rigurosos, Brasil aún depende de una estructura que favorece brechas operativas.
Esto refuerza la necesidad de digitalización de la trazabilidad, según especialistas del sector.
Nueva Regla Comienza en Agosto y Exige Vigilancia Total
La aplicación del B15 en el diésel y del E30 en la gasolina comienza ya el 1 de agosto de 2025.
Por eso, todos los agentes de la cadena productiva necesitarán adaptarse rápidamente.
Aunque el cambio es positivo, exigirá atención redoblada de distribuidoras, estaciones y consumidores.
Además, el control de calidad deberá ser constante en todas las etapas. Según Emerson Kapaz, la sociedad también puede contribuir de forma decisiva.
Al fin y al cabo, denuncias y fiscalización social ayudan a reducir irregularidades. Con esto, el sector espera que Brasil avance hacia un modelo energético más limpio.
De este modo, será posible garantizar más confianza, sin embargo, sin abrir espacio para prácticas ilícitas.
