Entienda cómo el acompañamiento con doulas se fortalece en el país, cuáles funciones son ejercidas y cómo este soporte impacta la experiencia de la gestante
Brasil avanzó, en 2026, en la forma en que acompaña a las gestantes durante uno de los momentos más importantes de la vida. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva oficializó medidas que fortalecen la presencia de doulas en el cuidado de mujeres embarazadas.
La iniciativa fue presentada en el Palacio del Planalto, con la participación del ministro de Salud, Alexandre Padilha, además de autoridades del Congreso. El objetivo central es ampliar el soporte durante embarazo, parto y postparto, garantizando más acogida e información.
Acompañamiento con doulas se expande en Brasil
Las doulas pasan a tener un papel más definido en el cuidado a las gestantes. Estas profesionales ofrecen apoyo físico, emocional e informacional, contribuyendo a una experiencia más segura y humanizada.
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Este acompañamiento ocurre sin sustituir a médicos o enfermeras. El soporte funciona como complemento a la atención tradicional, respetando los límites de la actuación profesional.
La gestante puede contar con la presencia de una doula durante el parto. Este derecho se aplica tanto en la red pública como en la privada, ampliando el acceso al acompañamiento especializado.
Cómo funciona el soporte durante cada fase
Durante el embarazo, la doula orienta con base en informaciones científicas. El trabajo incluye incentivo al acompañamiento prenatal, fortaleciendo la preparación para el parto.
En el momento del nacimiento, el soporte involucra técnicas de respiración, sugerencias de posiciones y métodos naturales de alivio del dolor. Entre ellos, destacan masajes y baños tibios.
En el período postparto, el acompañamiento continúa. La profesional ayuda en la lactancia y en los cuidados con el recién nacido, ofreciendo soporte práctico y emocional.
Límites garantizan actuación complementaria
La actuación de las doulas sigue reglas claras dentro del ambiente hospitalario. Estas profesionales no realizan procedimientos médicos y no utilizan equipos clínicos.
Tampoco pueden administrar medicamentos. El enfoque permanece en el cuidado no clínico, evitando superposición con equipos de salud.
Esta definición de funciones organiza el sector. El resultado es una actuación integrada, sin conflictos con médicos y enfermeras.
Formación y experiencia pasan a ser exigidas
Para actuar como doula, es necesario poseer educación secundaria completa y formación específica, con carga mínima de 120 horas. La exigencia fortalece la cualificación profesional.
Quien ya actúa en el área desde hace más de tres años puede continuar ejerciendo la función. En esos casos, es necesario comprobar experiencia práctica.
Durante el anuncio, Lula destacó la importancia de hacer la atención más humana. El presidente afirmó que el país evoluciona hacia un modelo más acogedor en el momento del parto.
Cuidado más humanizado gana espacio
La presencia de las doulas refuerza el cuidado integral con la mujer. El modelo amplía la atención al bienestar físico y emocional durante toda la gestación.
Brasil avanza al integrar diferentes formas de soporte en el parto. ¿Crees que este cambio puede transformar la experiencia de las gestantes en los próximos años?
