El libro de Juliette Cazes muestra cómo sepultureras, embalsamadoras y directoras funerarias enfrentaron prejuicios y transformaron el cuidado de los muertos en un tema de memoria, técnica y dignidad.
Hablar sobre la muerte todavía provoca incomodidad en muchas personas, incluso siendo una experiencia inevitable.
En Coveiras: Memórias Desenterradas, publicado por DarkSide Books, la investigadora francesa Juliette Cazes propone mirar este tabú sin sensacionalismo.
Especialista en tanatología, antropología y arqueología, Cazes recupera historias de mujeres que dedicaron sus vidas al cuidado de los muertos.
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La obra reúne trayectorias de embalsamadoras, directoras de funerarias, tanatopraxistas y profesionales mortuarias que desafiaron un sector históricamente dominado por hombres.
Según una entrevista concedida a Aventuras na História, la autora también reflexiona sobre muerte, duelo, respeto y ética funeraria.
Mujeres olvidadas de la historia funeraria
La idea del libro surgió durante un verano intenso, cuando Juliette trabajaba directamente con muertos.
En ese período, comenzó a investigar fotografías de funerarias francesas del siglo 19.
Como observó, varias mujeres aparecían frente a los establecimientos familiares, aunque casi nunca eran citadas en los registros oficiales.
Esta ausencia despertó su curiosidad y llevó a la investigadora a investigar archivos históricos, documentos administrativos, periódicos y estudios antropológicos.
Según Juliette, muchas de estas mujeres permanecieron anónimas porque los negocios estaban registrados a nombre de los maridos.
De esta forma, la obra reconstruye trayectorias femeninas borradas por el tiempo y muestra cómo transformaron el cuidado funerario en trabajo técnico y humano.

Entre curiosidad, memoria y respeto
A pesar del tema delicado, Juliette diferencia el interés legítimo por la muerte de la morbosidad.
Para ella, estudiar ritos funerarios, cementerios históricos y culturas antiguas no significa transformar la muerte en espectáculo.
En Francia, por ejemplo, visitar cementerios del siglo 19 forma parte de la vida cultural.
La investigadora defiende el equilibrio al tratar el tema.
Juliette afirma que evita publicar contenidos que podrían generar muchas visualizaciones, pero que sobrepasarían sus límites éticos.
Según ella, la muerte exige respeto en la investigación, en la divulgación científica y en el trabajo funerario.
¿Por qué la muerte sigue siendo un tabú?
La muerte permanece rodeada de silencio en diferentes sociedades.
De acuerdo con Juliette, una de las razones está en el cambio de los ritos familiares.
Antes, el cuidado de los muertos ocurría dentro de las casas. Actualmente, ese papel ha pasado a profesionales especializados.
Consecuentemente, la muerte se ha alejado más de la vida cotidiana.
Evitar el tema puede causar problemas.
Según la autora, el silencio dificulta el cuidado de vivos, moribundos y muertos.
Las familias pueden entrar en conflicto cuando no conocen los últimos deseos de una persona.
India, cremación y momias marcaron su trayectoria
A lo largo de su carrera, Juliette viajó por diferentes países para observar cómo las culturas lidian con la muerte.
Entre las experiencias más destacadas, ella resalta las ceremonias de cremación en India, a orillas del Río Ganges.
La investigadora afirma que esta vivencia cambió su percepción sobre tumbas, cenizas y despedidas.
Aun así, reveló que aún no ha planeado completamente sus propios ritos funerarios.
Entre todos los temas estudiados, las momias continúan siendo su mayor inspiración.
Según Juliette, ellas muestran la creatividad humana ante la descomposición y ayudan a comprender antiguas formas de preservar la memoria.

Un libro sobre muerte, mujeres y dignidad
Coveiras: Memorias Desenterradas amplía una discusión que va más allá de la muerte.
La obra muestra cómo las mujeres actuaron en funerarias, morgues y servicios mortuorios cuando casi nadie esperaba verlas en esos espacios.
El libro revela cómo estas profesionales ayudaron a transformar sufrimiento en cuidado, técnica y acogida.
Al recuperar estas historias, Juliette Cazes también invita al lector a reflexionar sobre la vida.
Al fin y al cabo, comprender la muerte puede ser una de las formas más profundas de reconocer el valor de la existencia humana.
¿Crees que hablar sobre la muerte ayuda a las familias a lidiar mejor con el duelo y los últimos deseos de quien parte? ¡Deja tu opinión!
