El fondo soberano saudita paralizó la ciudad lineal de 170 km en NEOM, revisó costos y pasó a invertir en centros de datos de IA, alterando el eje estratégico del proyecto
El anuncio de una ciudad lineal de 170 kilómetros en el desierto saudita fue presentado como un hito civilizacional. Una estructura espejada, sin coches y sin calles tradicionales, prometía condensar millones de personas en una franja estrecha de territorio y proyectar poder económico a partir del Mar Rojo.
Cinco años después, el movimiento es otro. La construcción fue suspendida en septiembre de 2025, el proyecto entró en una revisión profunda y el capital pasó a fluir hacia infraestructura de inteligencia artificial, señalando un cambio de lectura estratégica por parte del Estado saudita.
El momento exacto en que la obra fue interrumpida
La paralización ocurrió de forma formal en 16 de septiembre de 2025, cuando el Fondo de Inversión Pública decidió interrumpir las frentes activas de construcción de The Line. La decisión no fue anunciada como cancelación, sino como una pausa técnica para una reevaluación completa del proyecto.
-
Casa enterrada en isla griega utiliza piedra, concreto, madera y vidrio para parecer parte de la roca, según MOLD Architects, mientras fachadas móviles, patios internos y pérgolas llevan aire, sombra y luz a los ambientes escondidos en la ladera.
-
El concreto desechado puede convertirse en dinero en el propio sitio de construcción y vender agregado por tonelada, según un estudio técnico sobre trituración móvil que transforma escombros en negocio para constructoras atentas a los altos costos.
-
La puente de 980 metros y R$ 329 millones comenzó a recibir concreto en los cimientos esta semana, con bloques de 3,5 metros de profundidad que consumen el equivalente a la carga de 57 camiones hormigonera cada uno, y la estructura del puente Joinville tendrá un vano de 160 metros sobre el río Cachoeira sin ningún pilar en el medio.
-
Pareja compra una ruina centenaria en el interior de Francia por alrededor de US$ 170 mil, deja atrás la vida en París y pasa cuatro años reformando casi todo con sus propias manos, entre errores costosos, voluntarios internacionales y una nueva forma de vivir.
Desde entonces, no hay actividades estructurales en marcha a lo largo del trazado original de 170 km. Las máquinas fueron retiradas, los contratos pasaron por revisión y equipos internacionales fueron gradualmente desmovilizados, señalando que la interrupción no sería corta ni puntual.

Costos fuera de control presionaron la decisión
Uno de los principales factores detrás de la suspensión fue la escalada de costos. Las estimaciones iniciales hablaban de valores entre 100.000 y 200.000 millones de dólares, pero revisiones internas comenzaron a señalar cifras mucho más elevadas para completar toda la extensión planificada.
Reportes internos indicaron que el costo total podría alcanzar 8,8 mil millones de dólares, con un cronograma que avanzaría hasta 2080. Este escenario colocaría a The Line como un proyecto con un peso financiero incompatible con el ritmo fiscal y las prioridades inmediatas del reino.
El impacto directo en las finanzas del fondo soberano
La decisión de detener la obra vino tras el registro de una amortización de 8.000 millones de dólares en grandes proyectos estratégicos, incluyendo NEOM. Este ajuste contable encendió una alerta interna sobre retorno, liquidez y riesgo a largo plazo.
El Fondo de Inversión Pública comenzó a enfrentar presiones simultáneas. Además de NEOM, el país asumió compromisos pesados con la Expo 2030 en Riad y con la Copa del Mundo de 2034, exigiendo inversiones con resultados más predecibles y plazos más cortos.
Cambio de comando y revisión estructural del proyecto
En noviembre de 2024, hubo un cambio en la dirección de NEOM. Aiman al Mudaifer asumió como nuevo CEO en lugar de Nadhmi al Nasr, iniciando una revisión amplia de alcance, cronograma y finalidad del proyecto.
Esta revisión fue planificada para durar cerca de un año y tiene conclusión prevista para el primer trimestre de 2026. El propio concepto original de The Line comenzó a ser tratado internamente como inviable en los moldes anunciados en 2021.
La reducción drástica de la ambición urbana
Antes incluso de la suspensión total, el proyecto ya había sido reducido. La primera fase, que inicialmente preveía decenas de kilómetros, fue disminuida a 2,4 km, con una población estimada en 300.000 personas, muy por debajo de las proyecciones iniciales.
Más tarde, el gobierno comenzó a hablar de un tramo central de 5 km hasta 2030, empujando el resto para 2045. En la práctica, esto fragmentó la idea de ciudad lineal continua y debilitó el núcleo urbano que justificaba el concepto.
La infraestructura construida y lo que quedó en el suelo
A pesar de la paralización, partes significativas de la obra ya habían sido ejecutadas. Se cravaron más de 4.500 pilotes en algunos tramos, con un ritmo que llegó a 60 pilotes por día en el pico de la construcción.
También se planeó una fábrica de concreto valorada en 700 millones de riyales, con capacidad diaria de 20.000 metros cúbicos, además de la movilización de más de 90 millones de metros cúbicos de material hasta febrero de 2024.
La lectura estratégica detrás del cambio de rumbo
Según New Arab, portal internacional de periodismo enfocado en Oriente Medio, la reevaluación de NEOM no se limitó al costo de la ciudad, sino al papel que el proyecto debería cumplir en la estrategia de poder saudita.
La conclusión fue que una ciudad futurista a largo plazo ofrecía menos retorno estratégico que una infraestructura digital capaz de generar influencia inmediata, atraer capital extranjero y posicionar al país en la disputa global por computación avanzada.
HUMAIN surge como nuevo eje de inversión

En mayo de 2025, el Fondo de Inversión Pública lanzó la HUMAIN, empresa creada para estructurar toda la cadena de valor de la inteligencia artificial en el país. El plan prevé 1,9 GW de capacidad en centros de datos hasta 2030, avanzando hacia 6,6 GW en 2034.
La primera fase implica un superordenador con 18.000 GPUs NVIDIA GB300 Grace Blackwell y capacidad inicial de 500 megavatios dedicados a fábricas de IA, consolidando un rápido salto en poder computacional.
NEOM como territorio de datos, ya no más de ciudad
La ubicación de NEOM pasó a ser vista desde otro prisma. La región ofrece acceso al Mar Rojo, espacio disponible, potencial energético renovable y condiciones para refrigeración a gran escala, factores decisivos para centros de datos de gran porte.
En este nuevo diseño, la infraestructura ya construida puede ser reutilizada para usos industriales y digitales, abandonando la idea de albergar millones de residentes en una única estructura lineal continua.
El abandono silencioso del concepto original
Aunque no hay un anuncio formal de cancelación, internamente el concepto inicial de The Line es tratado como cerrado. La expectativa es de un proyecto totalmente diferente, apoyado en lo que ya ha sido construido, pero sin la ambición urbana presentada al mundo.
La ausencia de NEOM en el presupuesto saudita de 2026 reforzó la percepción de que la prioridad cambió, con recursos siendo dirigidos a áreas consideradas más estratégicas y menos simbólicas.
Consecuencias para la región y para la estrategia saudita
La suspensión de The Line no representa solo un ajuste técnico. Ella señala un cambio de postura del Estado saudita, que pasa a privilegiar activos de influencia digital en lugar de megaestructuras urbanas de retorno incierto.
El enfoque en inteligencia artificial reposiciona al país en el tablero regional, ampliando su presencia en infraestructura crítica y presionando a vecinos en una disputa silenciosa por capacidad computacional y control de datos.
Lo que emerge de este proceso es un NEOM diferente. Menos ciudad futurista, más plataforma estratégica. La interrupción de The Line cierra un ciclo de ambición arquitectónica y abre otro, más pragmático, que cambia la lectura estratégica del proyecto y del papel de Arabia Saudita en el siglo XXI.

Serán 50.000 millones!!!