Micropuntas de piedra encontradas en Uzbekistán pueden representar las primeras flechas ya usadas en la prehistoria y reavivan el debate sobre la autoría entre neandertales y Homo sapiens.
Arqueólogos que trabajan en el sitio arqueológico de Obi-Rakhmat, en el noreste de Uzbekistán, encontraron diminutas puntas de piedra de unos 80.000 años.
El estudio, publicado el 11 de agosto en la revista PLOS One, indica que estas micropuntas pueden ser las primeras puntas de flecha conocidas.
Los investigadores afirman que los fragmentos son tan estrechos que solo cabrían en varillas delgadas, similares a flechas. Además, los daños visibles en las piezas sugieren impactos de alta velocidad, compatibles con el uso en arcos y flechas.
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Retroceso en la línea del tiempo
Si se confirma, el descubrimiento empujaría el origen de esta tecnología en unos 6.000 años. Hasta ahora, el registro más antiguo provenía de Etiopía, donde ejemplares de alrededor de 74.000 años ya habían sido identificados.
Para Hugues Plisson, de la Universidad de Burdeos, las marcas vistas en las piedras son consistentes con el uso en flechas. Explicó a Live Science que el patrón de fractura es exactamente lo que se espera de proyectiles lanzados a alta velocidad.
Micropuntas reinterpretadas
El lugar ya había proporcionado diversas herramientas de piedra, incluyendo láminas anchas y pequeñas. Sin embargo, muchos microlitos triangulares estaban fracturados y fueron inicialmente ignorados.
En el nuevo análisis, los científicos remontaron los fragmentos y midieron sus dimensiones. El resultado mostró que la geometría de las piezas se ajusta mejor a flechas, y no a lanzas. Por lo tanto, el uso original puede haber sido mal interpretado durante años.
Escepticismo y desafíos
A pesar del entusiasmo, los expertos destacan que aún hay dudas. Andrey Krivoshapkin, director del Instituto de Arqueología y Etnografía de la Academia Rusa de Ciencias, afirmó que el escepticismo es esperado.
Según él, los arcos y las varillas de las flechas no han sido preservados. Por eso, es natural que parte de la comunidad científica cuestione la hipótesis hasta que surjan nuevas evidencias.
¿Quién fabricó las herramientas?
Otra cuestión en abierto es la autoría de los artefactos. Asia Central era territorio neandertal en el período en que se produjeron las micropuntas. En Obi-Rakhmat, también se encontraron restos de una niña en 2003.
Se recuperaron seis dientes y 121 fragmentos de cráneo. Los dientes tienen similitudes con los de neandertales, pero el cráneo muestra rasgos ambiguos. Esto generó un debate sobre si la niña era Homo sapiens, neandertal o incluso un híbrido con ascendencia denisoviana.
Homo sapiens o neandertales?
El estudio sugiere que los Homo sapiens son los candidatos más probables para la creación de las herramientas. Aun así, los investigadores no descartan un origen neandertal, ya que la región estaba habitada por ellos.
Krivoshapkin destacó que el surgimiento de la población de Obi-Rakhmat coincide con el período de dispersión de los humanos modernos en Eurasia. Por lo tanto, la pregunta continúa abierta.
Evaluación de expertos externos
Christian Tryon, arqueólogo paleolítico de la Universidad de Connecticut, que no participó en la investigación, comentó el impacto del descubrimiento.
Para él, las evidencias muestran que tecnologías complejas de caza eran más ampliamente utilizadas de lo que se creía.
Él resaltó que los arqueólogos tienden a subestimar las habilidades de sus antepasados. Por eso, la confirmación de este hallazgo puede cambiar la forma en que entendemos la evolución de las armas prehistóricas.
Comparación con otras regiones
Las puntas encontradas en Uzbekistán son más antiguas que las de Etiopía, datadas en 74.000 años. En Europa, pequeños proyectiles de la Grotte Mandrin, en el sur de Francia, ya demostraban el uso de arcos hace unos 54.000 años.
En las Américas, las puntas de proyectiles de Cooper’s Ferry, en Idaho, tienen alrededor de 15.700 años. Estos artefactos son más antiguos que el famoso conjunto de herramientas Clovis y refuerzan la idea de un poblamiento temprano del continente.
Avance en la Edad del Bronce
Con el tiempo, el arco y la flecha se consolidaron como instrumentos de guerra. En el campo de batalla del Valle Tollense, en Alemania, hace unos 3.200 años, se encontraron diversas puntas de flecha.
Ya en Mörigen, en Suiza, una única punta hecha de meteorito de hierro, de alrededor de 2.800 años, mostró cómo la producción de armas podía ser valiosa y creativa.
Investigaciones futuras
El equipo de Obi-Rakhmat ahora busca entender cuándo los fabricantes llegaron a Asia Central. Los científicos también investigan posibles conexiones con grupos del Levante, considerados candidatos plausibles para el origen de esta innovación.
Krivoshapkin afirmó que tales tecnologías pueden haber surgido mucho antes y persistido a lo largo del tiempo. Tryon añadió que encontrar lugares de caza directa sería la prueba más contundente de la hipótesis.
“Sería maravilloso descubrir los lugares donde las flechas realmente alcanzaron la presa”, dijo él. Sin embargo, encontrar tales vestigios es difícil, ya que el paisaje cambia a lo largo de miles de años.
