Declaraciones del presidente americano revelan acción inédita en territorio venezolano, amplían presión sobre Nicolás Maduro y levantan dudas sobre los próximos pasos de Washington

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes (29) que fuerzas americanas realizaron el primer ataque terrestre en territorio venezolano desde el inicio de la campaña de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro. Según Trump, la operación destruyó una “gran instalación” ligada al narcotráfico, ubicada en la costa del país sudamericano, la semana pasada.
Al responder preguntas de periodistas, Trump afirmó que hubo “una gran explosión en el área del muelle donde cargan los barcos con drogas”. Luego, reforzó que el lugar “ya no existe”. Sin embargo, a pesar del impacto de la declaración, el presidente evitó comentar si nuevos ataques están siendo planificados.
La información fue divulgada por The New York Times, conforme a un reporte publicado tras las declaraciones de integrantes del gobierno americano, y confirmada oficialmente por Trump durante una entrevista a la prensa. Hasta entonces, las referencias a la operación aparecían de forma indirecta y sin localización confirmada.
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El ataque fue citado días antes, pero la confirmación solo vino tras presión de la prensa
El viernes (26), Trump ya había mencionado la acción durante una entrevista en la radio WABC, de Nueva York. En esa ocasión, sin embargo, no confirmó que el ataque había ocurrido en Venezuela. Por eso, su comentario pasó casi desapercibido. Solo el domingo (28), The New York Times reveló que autoridades americanas afirmaron, bajo reserva, que el presidente se refería a una instalación utilizada por narcotraficantes en territorio venezolano.
Durante la entrevista en WABC, Trump dijo que Estados Unidos había alcanzado “una gran fábrica o una gran instalación de donde salen los barcos”. Además, declaró que el lugar había sido “eliminado” dos días antes. Aun así, en ese momento, no citó directamente a Venezuela ni proporcionó detalles adicionales.
Ya este lunes, presionado por periodistas, Trump confirmó que el ataque ocurrió a lo largo de la costa venezolana, aunque evitó indicar el punto exacto. Además, se negó a aclarar si la operación fue conducida por las Fuerzas Armadas de los EUA o por la CIA. El presidente afirmó solo que la acción fue exitosa.
Hasta la última actualización de este reportaje, el Pentágono no se había pronunciado oficialmente sobre el ataque. De la misma forma, el gobierno venezolano no comentó sobre la operación.
La campaña contra Maduro entra en nueva fase con acción en suelo venezolano
La confirmación del ataque marca un cambio significativo en la estrategia americana. Hasta entonces, el gobierno Trump divulgaba solo acciones en mar abierto, como ataques a lanchas sospechosas de tráfico y la aprehensión de petroleros ligados al régimen venezolano. Esta vez, sin embargo, se trata de la primera operación confirmada en territorio venezolano.
La escalada ocurre en medio de una campaña de presión iniciada en agosto, cuando Estados Unidos elevó a US$ 50 millones la recompensa por información que llevara a la captura de Maduro. En el mismo período, Washington trasladó un fuerte aparato militar al Mar Caribe, incluyendo cazas, barcos de guerra y un portaaviones.
Inicialmente, la Casa Blanca sostenía que el refuerzo militar tenía como objetivo combatir el narcotráfico internacional. Con el paso del tiempo, sin embargo, autoridades americanas comenzaron a afirmar, bajo anonimato, que el objetivo final sería derrocar el gobierno de Maduro.
En noviembre, la prensa internacional ya había informado que los EUA estaban a punto de iniciar una nueva fase de operaciones relacionadas con Venezuela. En esa ocasión, dos autoridades americanas dijeron a Reuters que acciones encubiertas probablemente marcarían el inicio de esta etapa.
Trump y Maduro llegaron a conversar por teléfono en noviembre, pero, según la prensa americana, los contactos terminaron sin avances. De acuerdo con los reportajes, Maduro habría demostrado resistencia a dejar el poder, lo que frustró cualquier intento de entendimiento.
En las últimas semanas, además del ataque confirmado, militares americanos aprehendieron barcos petroleros venezolanos e impusieron bloqueos a embarcaciones objeto de sanciones. Trump también acusó a Maduro de “robar a los Estados Unidos”, intensificando el discurso contra el régimen.
Ante este escenario, analistas advierten que la confirmación del ataque terrestre puede elevar aún más la tensión regional y abrir espacio para represalias diplomáticas o militares, aumentando el riesgo de inestabilidad en el Caribe y en América del Sur.
