Bancos públicos enfrentan aumento de la morosidad en el crédito rural, con impacto directo en las ganancias y cambios en las estrategias de concesión de crédito, en medio de un clima adverso, tasas altas y renegociaciones de deudas.
La morosidad del agro avanzó entre los bancos públicos en el intervalo del primer semestre de 2023 a los seis primeros meses de 2025 y ya presiona resultados.
El Banco do Brasil fue el más afectado, pero Caixa, BNB y Basa también registraron deterioro, arrastrados por quiebras de cosechas y eventos climáticos extremos en el Sur y en el Nordeste.
Los analistas señalan que el aumento de los atrasos por encima de 90 días obligó a las instituciones a reforzar provisiones y revisar el apetito por crédito al sector.
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Presión más fuerte en Caixa y BB
En Caixa, la morosidad del agro dio un salto entre abril y junio: alcanzó 7,02% en el segundo trimestre, contra 4,3% en los tres meses anteriores y 2,11% un año antes.
La dirección del banco reconoció “gran desafío” en el segmento y desaceleró nuevas concesiones a productores rurales.
La cartera rural sumó R$ 60,5 bilhões a finales de junio, caída en relación a marzo.
En el Banco do Brasil, tradicional financiador del campo, el índice de atrasos por encima de 90 días en el consolidado subió a 4,21% en comparación con el primer semestre de 2023, siendo el agro el principal vector de deterioro.
La escalada de la morosidad se reflejó en el resultado: la ganancia neta ajustada del 1º semestre de 2025 fue de R$ 11,2 bilhões, cerca de 40% por debajo de períodos comparables, en línea con la reprecificación de riesgos y el aumento de los gastos con provisiones.
Clima adverso y renegociación de deudas
Exceso de lluvia en el Sur y sequía en el Nordeste afectaron la productividad y el flujo de caja de los productores, un escenario que se reflejó en las demostraciones financieras.
Para Henrique Southier, asesor de inversiones de Ável Investimentos, el empeoramiento exige más atención porque puede resultar en provisiones mayores y, por consecuencia, reducir las ganancias.
“Este aumento exige una mayor atención del banco, pues puede llevar a un aumento de las provisiones para deudores dudosos, lo que impactaría la ganancia futura”, dijo el analista al evaluar los balances.
Como respuesta, bancos y gobierno han activado mecanismos de alivio.
En Caixa, ejecutivos destacaron que las renegociaciones y medidas recientes del CMN deben ayudar a estabilizar la cartera rural, aunque el banco mantenga una postura cautelosa hasta tener mayor visibilidad sobre la cosecha y los precios de las materias primas.
En el BB, programas de reestructuración y ampliación de deudas han sido utilizados para reducir el stock de operaciones en atraso y contener nuevos calotes.
BNB y Basa: avance menor, pero en el radar
El Banco do Nordeste (BNB) también registró aumento del indicador de atrasos superiores a 90 días, que llegó a 3,6% a finales del primer semestre de 2025.
Aunque el banco ha reportado un desempeño operativo robusto, la morosidad por encima de 90 días creció alrededor de 1 punto porcentual en la base anual.
Ya el Banco da Amazônia (Basa) marcó un avance en la morosidad en el semestre, para 3,45%, en línea con la mayor vulnerabilidad de la región a choques climáticos, como la sequía.
Ganancia bajo presión y cambio de mix de ingresos
La caída en las ganancias del BB ha obligado a ampliar ingresos por servicios y reforzar la oferta de productos como seguros, consorcios, fondos y consignados para mitigar la caída del margen tras provisiones.
Entre los bancos públicos federales, el BB fue el único en presentar una reducción en el resultado del semestre, mientras que las demás instituciones mostraron un crecimiento moderado de las ganancias, a pesar del empeoramiento “sectorial” en el agro.
Paralelamente, los bancos también han endurecido los criterios de concesión en el crédito rural y elevado la exigencia de garantías reales y seguros vinculados a la producción.
El deterioro del agro se produce en medio de un ciclo de transformación digital en las instituciones públicas.
Según Alexandre Martins, analista de Módulo Capital, “entre los bancos privados, este movimiento ya se encuentra en un estado avanzado y naturalmente para los bancos nativos digitales”, lo que presiona a las estatales a acelerar la digitalización para reducir costos y mejorar la eficiencia sin relajar el control de riesgo.
Tasasin altas elevan el costo del crédito y amplían el riesgo
Además del clima, el costo financiero más pesado agrava la morosidad.
La tasa Selic está en 15% anual desde julio y fue mantenida por el Copom el 17 de septiembre de 2025, lo que encarece el servicio de la deuda y corroe la capacidad de pago de los productores ya presionados por pérdidas de cosechas y volatilidad en las cotizaciones de granos e insumos.
En este contexto, los bancos ajustan precios, límites y plazos de las operaciones, al mismo tiempo que refuerzan provisiones para deudores dudosos como colchón de seguridad.
Qué cambia para el crédito rural
A corto plazo, el crédito tiende a volverse más selectivo.
La prioridad recae sobre clientes con mejor historial, garantías sólidas y prácticas culturales menos expuestas a riesgo climático.
Operaciones con mitigadores de riesgo — como seguro rural y barter — ganan peso en la origination.
Al mismo tiempo, las carteras pasan por limpiezas de atrasos mediante renegociaciones y bajas, con efecto retardado en la morosidad de 90 días.
Mientras tanto, los productores con dificultades de liquidez deben buscar ampliación y equilibrio donde hayan líneas públicas, además de soluciones privadas combinando descuento de cobranzas y coberturas de precios.
Para los bancos, el desafío inmediato es calibrar provisiones sin frenar demasiado la oferta, con el fin de preservar cuota de mercado y evitar la pérdida de relación cuando el ciclo cambie.
Sinal de alerta encendido
El panorama sigue siendo de atención. El comportamiento de la cartera del agro en el tercer trimestre será determinante para el costo de riesgo de 2025, principalmente en BB y Caixa, que concentran mayor exposición.
Superada la fase de pico de atrasos, la normalización dependerá de un clima más benigno, recomposición de ingresos del productor y posible alivio monetario por delante — factores que pueden tardar meses en reflejarse plenamente en las estadísticas.
En su evaluación, ¿cuál debe ser la prioridad de los bancos públicos: preservar el crédito al campo aun con mayor riesgo o acelerar los frenos para proteger el resultado?

É preciso um equilíbrio para preservar o crédito e também proteger o resultado. A preservação do crédito é de suma importância para a renovação da lavoura, que, se não for adequadamente cuidada, pode gerar inflação de alimentos no médio e longo prazo. É preciso equilíbrio.
Toda operação rural dever ter contrato de seguro contra intempéries da natureza e garantia de preço mínimo remuneratório.