Estudio señala avance de El Niño en el Pacífico, con impacto en la soja de Estados Unidos y riesgo climático para cultivos de Brasil en 2026.
El avance de El Niño en el Océano Pacífico volvió a preocupar al mercado agrícola internacional tras nuevas proyecciones que indican alta probabilidad de formación del fenómeno en 2026. Según la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de los Estados Unidos (NOAA), existe un 82% de probabilidad de ocurrencia entre mayo y julio y un 91% de probabilidad entre junio y agosto.
De acuerdo con información de Globo Rural el día 26 de mayo, el nuevo estudio analizado por la consultora Biond Agro muestra que el fenómeno puede beneficiar la producción de soja en Estados Unidos a corto plazo, mientras amplía los riesgos climáticos para Brasil durante la siembra de la próxima cosecha. El escenario ya llama la atención de productores, exportadores e inversores debido al impacto potencial sobre precios globales y exportaciones agrícolas.
El Niño en el Pacífico altera expectativas para la cosecha mundial de soja
El Niño se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Océano Pacífico Ecuatorial. Este fenómeno modifica patrones atmosféricos e interfiere directamente en el régimen de lluvias en diversas regiones agrícolas del planeta.
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En la práctica, esto significa que algunos países pueden recibir condiciones más favorables para la producción, mientras que otros enfrentan sequías, exceso de lluvia e irregularidad climática. El mercado sigue estos movimientos porque la soja y el maíz están entre las materias primas más sensibles al clima.
Según el estudio de Biond Agro, los efectos de El Niño suelen ser diferentes entre los principales productores agrícolas de las Américas:
- Estados Unidos: tendencia de aumento en la productividad
- Argentina: mejora moderada en las condiciones de humedad
- Brasil: mayor riesgo de pérdidas por sequía e irregularidad de las lluvias
La consultora destaca que años de El Niño fuerte ya han provocado cambios importantes en la dinámica del mercado agrícola global.
Estudio muestra avance de productividad en Estados Unidos
La siembra de la cosecha 2026/27 en los Estados Unidos ya está en marcha, y las previsiones climáticas han pasado a tener un peso aún mayor sobre las negociaciones de la Bolsa de Chicago.
Los datos analizados por Biond Agro indican que, en años de El Niño fuerte, los Estados Unidos registraron ganancias superiores al 120% en la productividad agrícola. Este escenario suele ocurrir cuando el clima favorece fases decisivas del cultivo, como la floración y el llenado de los granos.
La analista Isabella Pliego, especialista en inteligencia y estrategia de la consultoría, explica que el mercado monitorea principalmente el desarrollo climático en las próximas semanas. Si las condiciones permanecen favorables, se espera una mayor cosecha de soja y maíz.
Esto puede generar algunos efectos inmediatos:
- Presión sobre los precios internacionales de la soja
- Aumento de la oferta global de granos
- Mayor competitividad de las exportaciones norteamericanas
- Oscilaciones en el mercado futuro en Chicago
Además de la soja, el maíz también puede beneficiarse de las condiciones climáticas previstas para los Estados Unidos.
Brasil entra en alerta por lluvia irregular y calor extremo
Mientras que los Estados Unidos pueden ganar productividad, Brasil aparece como el principal punto de preocupación para el mercado agrícola en el segundo semestre.
Según el estudio, el riesgo climático aumenta precisamente en el período en que comienza la siembra de la soja brasileña, entre septiembre y octubre. El problema central está en la distribución irregular de las lluvias.
El análisis de Biond Agro señala que el Sur puede registrar exceso de humedad, mientras que Mato Grosso, Matopiba y parte del Centro-Oeste pueden enfrentar:
- Sequías prolongadas
- Lluvias irregulares
- Temperaturas elevadas
- Retrasos en el desarrollo de los cultivos
Los datos presentados por la consultoría muestran que, en años de El Niño fuerte, Brasil registra una caída promedio del 9% en la productividad agrícola.
Este escenario preocupa especialmente porque Mato Grosso ocupa una posición estratégica en el agronegocio nacional. El estado lidera la producción brasileña de soja y tiene una enorme influencia sobre las exportaciones y el abastecimiento global.
La soja brasileña puede influir en los precios globales en los próximos meses
Incluso con la posibilidad de una gran cosecha en los Estados Unidos, el mercado internacional aún sigue a Brasil como pieza central para el equilibrio global de la soja.
Esto ocurre porque el país ocupa una posición dominante en las exportaciones mundiales de la materia prima, principalmente hacia mercados asiáticos. Cualquier amenaza climática relevante puede alterar rápidamente el comportamiento de las cotizaciones internacionales.
Según Isabella Pliego, los retrasos provocados por la sequía o la irregularidad de las lluvias en Mato Grosso pueden generar un llamado “premio climático” sobre la cosecha brasileña. En la práctica, esto significa una valorización adicional en los precios ante el aumento del riesgo productivo.
El mercado suele reaccionar rápidamente a escenarios como:
- Ruptura de productividad
- Reducción de la oferta exportable
- Retraso en la siembra
- Problemas logísticos causados por el clima
Por eso, incluso si el escenario inicial presiona los precios en Chicago, un empeoramiento climático en Brasil puede invertir esta tendencia a lo largo de la temporada.
Argentina puede ganar espacio con el El Niño
Argentina surge como uno de los países que pueden beneficiarse parcialmente del fenómeno climático en 2026. A diferencia de Brasil, el El Niño suele aumentar la humedad en importantes regiones productoras argentinas.
El estudio de Biond Agro señala un avance medio del 2% en la productividad agrícola argentina durante años de El Niño fuerte. Aunque el crecimiento es menor que el observado en Estados Unidos, el escenario se ve como positivo tras períodos recientes de sequía severa.
La siembra argentina ocurre entre octubre y diciembre, período en el que el Pacífico cálido puede favorecer la recuperación de los cultivos de soja y maíz.
Si la producción argentina avanza, parte de las pérdidas brasileñas puede ser compensada por la mayor oferta regional. Aun así, Brasil sigue siendo el principal factor de influencia sobre el mercado global.
El Niño refuerza preocupación con eventos climáticos extremos
El avance del El Niño refuerza una tendencia que ya preocupa a los especialistas del agronegocio desde hace algunos años: la intensificación de los eventos climáticos extremos.
Sequías severas, exceso de lluvia y olas de calor han comenzado a provocar impactos cada vez mayores sobre productividad, logística y costos operacionales en el campo.
Ante este escenario, los productores rurales han ampliado inversiones en:
- Agricultura de precisión
- Monitoreo climático
- Irrigación inteligente
- Manejo más resistente al clima
- Planificación estratégica de la cosecha
Especialistas también defienden el fortalecimiento del seguro rural y de la infraestructura logística para reducir pérdidas en períodos de inestabilidad climática.
Lo que el mercado espera para los próximos meses
Las próximas actualizaciones climáticas de la NOAA deben continuar influyendo directamente en el comportamiento del mercado agrícola internacional.
Si El Niño mantiene fuerza en el Pacífico y favorece los cultivos de Estados Unidos, la tendencia inicial es de mayor oferta global de soja y presión sobre los precios internacionales. Sin embargo, el escenario puede cambiar rápidamente si Brasil enfrenta problemas más severos durante la siembra de la cosecha.
El estudio de Biond Agro muestra que el comportamiento climático en 2026 tendrá un peso decisivo sobre exportaciones, precios y competitividad agrícola en las Américas.
Para productores e inversores, los próximos meses deben exigir atención constante a las condiciones climáticas y a los impactos que pueden generar sobre una de las commodities más importantes del planeta.
Con información de Globo Rural


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