Brasil se mantuvo en la 5ª posición entre los países con mayor capacidad instalada de energía eólica en el mundo, consolidando su papel como una de las principales potencias en energía renovable. Actualmente, el país suma cerca de 36 gigavatios (GW) de capacidad instalada, quedando detrás solo de China, Estados Unidos, India y Alemania.
Este desempeño refuerza, sobre todo, la relevancia creciente de la energía eólica en la matriz eléctrica brasileña y en el escenario global de transición energética.
La capacidad eólica brasileña sigue en expansión
En los últimos años, Brasil ha estado ampliando de forma consistente su capacidad instalada de energía eólica. Este crecimiento ocurre, principalmente, debido a las condiciones naturales favorables, especialmente en la región Nordeste, donde los vientos son más intensos y constantes.
-
Brasil llenó el Nordeste de turbinas eólicas pero ahora enfrenta el efecto colateral de 705 palas gigantes que llegan al final de su vida útil hasta 2032 solo en Rio Grande do Norte mientras el mundo proyecta 43 millones de toneladas de residuos hasta 2050.
-
El parque eólico en Namibia tendrá turbinas eólicas montadas sin grúas gigantes y se espera que evite 200 mil toneladas de dióxido de carbono por año cuando entre en operación.
-
Más altas que la Estatua de la Libertad, miles de turbinas eólicas están siendo instaladas en medio de los cultivos de Estados Unidos, creando granjas de dos niveles donde el maíz y la soja crecen abajo mientras el viento se convierte en electricidad en lo alto.
-
Dongfang rompe récord mundial y fabrica turbina eólica de 26 MW en China con palas de 137 metros que giran tan lentamente que parecen detenidas en el horizonte.
Además, el avance de la tecnología y la reducción de costos de implementación han impulsado nuevos proyectos en el país. Como resultado, la energía eólica ya representa una parte significativa de la matriz eléctrica nacional, contribuyendo a la diversificación de las fuentes y reducción de la dependencia de las hidroeléctricas.

Brasil se consolida entre líderes globales
A pesar de la fuerte competencia internacional, Brasil mantiene su posición entre los cinco mayores mercados de energía eólica del mundo.
El ranking global es liderado por:
- China
- Estados Unidos
- India
- Alemania
- Brasil
Esta posición evidencia no solo el potencial natural del país, sino también su capacidad de atraer inversiones y desarrollar proyectos a gran escala.
Al mismo tiempo, el mantenimiento de esta posición indica una cierta estabilidad en el crecimiento, aunque otros países continúen expandiendo rápidamente sus capacidades.
La energía eólica gana protagonismo en la matriz energética
La energía eólica se ha vuelto cada vez más estratégica para Brasil. Esto se debe a que complementa otras fuentes renovables, como la hidroeléctrica, especialmente en períodos de sequía.
En este sentido, el régimen de vientos en el Nordeste suele ser más intenso precisamente cuando los reservorios están más bajos, lo que contribuye a la seguridad del sistema eléctrico.
Además, la expansión de la fuente ayuda a reducir emisiones de carbono y atrae inversiones orientadas a la sostenibilidad y al llamado hidrógeno verde.
Desafíos aún limitan el crecimiento más acelerado
A pesar de los avances, el sector aún enfrenta desafíos importantes. Entre ellos, se destacan:
- cuellos de botella en la infraestructura de transmisión
- necesidad de inversiones en almacenamiento de energía
- cuestiones regulatorias y ambientales
- concentración geográfica de los proyectos
Estos factores, a su vez, pueden limitar la velocidad de expansión de la energía eólica en el país, especialmente en comparación con mercados que avanzan con políticas más agresivas de incentivo.
Perspectivas para los próximos años
La tendencia, sin embargo, es de continuidad en el crecimiento de la capacidad instalada. Proyecciones indican que Brasil debe seguir ampliando su participación global, impulsado por:
- nuevas subastas de energía
- inversiones internacionales
- avance de la transición energética
- demanda por fuentes limpias
Además, el desarrollo de la energía eólica marina surge como una nueva frontera, con un potencial significativo aún poco explorado en el país.
Lo que está en juego para Brasil
El mantenimiento de la 5ª posición global muestra que Brasil ya es un protagonista en el sector, pero también evidencia que hay espacio para avanzar aún más.
Por un lado, el país posee condiciones naturales privilegiadas y una matriz energética mayoritariamente renovable. Por otro, enfrenta desafíos estructurales que necesitan ser superados para acelerar el crecimiento.
De esta forma, el próximo paso dependerá de la capacidad de transformar este potencial en expansión efectiva, consolidando a Brasil no solo como un gran productor, sino como líder en la transición energética global.
