Brasil registró dos temblores de tierra en la madrugada de este jueves (21). El primero, de magnitud 2,8, ocurrió a las 0h42 en Gurupi, en Tocantins. El segundo, de magnitud 3,3, fue detectado a las 5h31 en el mar, a unos 100 kilómetros de la costa de Maricá, en Río de Janeiro. Según el G1, ninguno de los dos fue sentido por la población, pero ambos fueron captados por la Red Sismográfica Brasileña y analizados por el Centro de Sismología de la USP. Los especialistas explican que tensiones en la corteza terrestre provocan estos temblores con frecuencia en el territorio nacional.
El Brasil amaneció este jueves (21) con dos temblores de tierra registrados en la misma madrugada en regiones distantes entre sí. El primer temblor, de magnitud 2,8, afectó a la ciudad de Gurupi, en el sur de Tocantins, a las 0h42. Pocas horas después, a las 5h31, la Red Sismográfica Brasileña captó un segundo temblor de magnitud 3,3 en el mar, a unos 100 kilómetros de la costa de Maricá, en el litoral de Río de Janeiro. Hasta la última actualización, no había reportes de residentes que hubieran percibido ninguno de los eventos. La coincidencia de dos temblores en la misma noche llamó la atención, pero los especialistas afirman que no hay relación entre ellos.
Los temblores fueron detectados por las estaciones de monitoreo que componen la Red Sismográfica Brasileña y analizados por el Centro de Sismología de la Universidad de São Paulo. La red es coordinada por el Observatorio Nacional, con apoyo del Servicio Geológico de Brasil, y opera con casi 100 estaciones repartidas por el territorio nacional. El sismólogo Gilberto Leite, del Observatorio Nacional, explicó que Brasil registra pequeños temblores con cierta frecuencia debido a las tensiones que actúan en la corteza terrestre. Según él, en la mayoría de los casos, estos temblores tienen baja magnitud y pasan desapercibidos.
Qué causó el temblor en el litoral de Río de Janeiro
El temblor sísmico de magnitud 3,3 registrado frente a la costa de Maricá fue clasificado como superficial, con una profundidad estimada entre 0 y 10 kilómetros, aunque aún se están procesando datos complementarios. El epicentro se ubicó en el mar, a unos 100 kilómetros de la costa de Río de Janeiro, en una región que concentra la principal franja de actividad sísmica submarina de Brasil.
-
El CO2 de la contaminación ya está aumentando dentro de la sangre humana, y un nuevo estudio advierte que, si nada cambia, en unos 50 años este gas podría superar el límite saludable en el cuerpo, con el mayor riesgo recayendo precisamente sobre los niños de hoy.
-
Australia entrega a la Marina de los EE. UU. el Speartooth, un submarino-dron gigante de hasta 12 metros capaz de operar oculto por 2.000 km, sumergirse a 2.000 metros y actuar como arma submarina no tripulada en misiones de vigilancia, reconocimiento y ataque.
-
Rusia lleva armas nucleares a Bielorrusia, coloca submarinos, cazas y misiles gigantes en escena y transforma un ejercicio militar en un mensaje contundente para la OTAN.
-
EUA envían portaaviones nuclear Nimitz al Caribe y aumentan el suspenso diplomático con Cuba tras nueva acusación contra Raúl Castro que reaviva tensión histórica.
El margen sureste brasileño es monitoreado con especial atención precisamente porque presenta registros recurrentes de pequeños temblores en el lecho oceánico. Gilberto Leite explicó que estos temblores son provocados por la acomodación de estructuras geológicas internas de la corteza terrestre. A diferencia de los grandes terremotos que ocurren en los límites entre placas tectónicas, como el Anillo de Fuego del Pacífico, los temblores brasileños ocurren dentro de la placa Sudamericana, en zonas donde fracturas y fallas antiguas se reactivan bajo tensión.
El temblor de Gurupi y la sismicidad de Tocantins
El temblor de magnitud 2,8 registrado en Gurupi, en el sur de Tocantins, fue el primer evento sísmico en el estado en 2026. En todo el año 2025, Tocantins registró solo dos temblores: uno de magnitud 2,5 en Formoso do Araguaia, en julio, y otro de 2,7 en Dianópolis, en mayo. El estado no es una región tradicionalmente asociada a la actividad sísmica en el imaginario popular, pero los registros muestran que pequeños temblores ocurren con cierta regularidad.
Gurupi, con cerca de 87 mil habitantes, se encuentra a 240 kilómetros de Palmas y está situada entre los ríos Araguaia y Tocantins, en una región de suelo fértil sobre rocas que forman parte de estructuras geológicas antiguas. Los temblores en esta área se atribuyen a ajustes de tensión en la corteza terrestre, sin relación con vulcanismo o con las zonas de subducción que provocan terremotos devastadores en países como Chile y Japón.
Por qué Brasil tiene temblores si está lejos de las placas tectónicas
Existe una percepción común de que Brasil no tiene terremotos porque está en medio de la placa Sudamericana, distante de los límites donde las grandes placas se encuentran y colisionan. Esta percepción es parcialmente correcta, pero incompleta. Brasil registra decenas de temblores por año, la gran mayoría de baja magnitud, provocados por tensiones internas de la corteza terrestre que reactivan fallas geológicas antiguas.
El sismólogo Gilberto Leite explica que la corteza continental brasileña posee fracturas y discontinuidades heredadas de procesos geológicos que se remontan a cientos de millones de años. Cuando la acumulación de tensión alcanza un punto crítico, la roca se rompe y libera energía en forma de ondas sísmicas. Es esto lo que los instrumentos de la Red Sismográfica Brasileña captan. En la mayoría de los casos, la energía liberada es tan pequeña que solo los sismógrafos registran el evento. El mayor temblor registrado en Brasil ocurrió en enero de 2024, con magnitud 6,6, en Acre y Amazonas, sin causar daños.
El papel de la Red Sismográfica Brasileña
La Red Sismográfica Brasileña opera con casi 100 estaciones distribuidas por todo el territorio nacional, funcionando 24 horas al día. Los datos captados por los sismógrafos son enviados en tiempo real al Centro de Sismología de la USP, que analiza la ubicación, la profundidad y la magnitud de cada evento. La red es coordinada por el Observatorio Nacional, vinculado al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, y cuenta con apoyo técnico del Servicio Geológico de Brasil.
Para los dos temblores registrados esta madrugada, las estaciones funcionaron como se esperaba: los eventos fueron detectados, localizados y analizados en cuestión de minutos. La información fue publicada en el sitio de la Red Sismográfica y en los canales del Centro de Sismología de la USP. Aunque ninguno de los dos temblores representó riesgo para la población, cada registro contribuye al mapeo de la sismicidad brasileña y a la comprensión de cómo las tensiones se distribuyen por la corteza continental y por los márgenes oceánicos del país.
¿Sentiste algún temblor de tierra en tu región o conoces a alguien que ya lo haya sentido? ¿Sabías que Brasil registra decenas de temblores por año, incluso estando lejos de los límites de placas tectónicas? Cuéntanos en los comentarios.

¡Sé la primera persona en reaccionar!