Ingeniero apasionado por coches antiguos muestra, con pruebas y desmontajes, por qué modelos clásicos ofrecen menos protección que los actuales
Mucha gente todavía cree que los coches antiguos son más seguros que los modelos modernos. El argumento suele ser que estaban «hechos como antes», con más acero y menos plástico. Pero esta idea ha sido puesta a prueba por ingenieros y expertos en seguridad durante años.
Ahora, la empresa Munro & Associates ha decidido retomar este debate con un vídeo técnico que muestra cómo esta creencia puede estar completamente equivocada.
Comparación entre generaciones de sedanes
Carl Crittenden, ingeniero jefe de Munro & Associates, lidera el análisis. Deja en claro desde el inicio que no está atacando a los coches antiguos. Al contrario, él mismo es un entusiasta.
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Tiene algunos modelos antiguos y los restaura en su tiempo libre. Pero, a pesar de esta pasión, afirma que no es posible decir que un sedán de hace décadas sea más seguro que un modelo moderno.
Para ilustrar, recurre a un famoso vídeo publicado en 2009 por el Instituto de Seguros para Seguridad Vial (IIHS). La prueba enfrenta a un Chevrolet Bel Air de 1959 y un Chevrolet Malibu de 2009.
El resultado, incluso 16 años después, sigue generando polémica. Pero para Crittenden, no hay duda: el Malibu, a pesar de ser un sedán simple, ofrece mucha más protección.
Desmontando alegaciones populares
Una de las críticas más comunes a la prueba del IIHS es la afirmación de que el motor y la transmisión del Bel Air habrían sido retirados antes del impacto. Crittenden refuta esta idea utilizando fotos que muestran claramente que el motor estaba en el coche durante la prueba.
Otra sospecha recurrente es que los guardabarros se habrían soltado debido a alguna manipulación del instituto. Según Crittenden, eso tampoco tiene sentido.
En modelos como el Bel Air, los guardabarros están fijados solo al soporte del radiador y a la carrocería, lo que los hace naturalmente más frágiles.
En cambio, en los coches modernos, están sujetados a estructuras metálicas que también funcionan como zonas de deformación, lo que mejora la seguridad.
Espesor de la chapa no es todo
Otro punto discutido por Crittenden es el grosor de las chapas metálicas. Aunque las usadas en el pasado eran, en algunos casos, más gruesas, los paneles eran huecos y sin refuerzos.
Hace una comparación directa entre una puerta de 1961 y la puerta de un Kia EV9 moderno. La antigua es un milímetro más gruesa, pero totalmente hueca. La nueva es más delgada, pero está llena de refuerzos internos.
Coches antiguos tienen encanto, pero no protección
Para Crittenden, el mensaje final es simple: los coches antiguos son bonitos, divertidos y valen la pena para quienes les gustan. Pero no deben ser vistos como opciones más seguras.
Un clásico puede ser restaurado y disfrutado con entusiasmo, pero no protegerá como un modelo moderno en una colisión a 72 km/h contra un Altima, por ejemplo.
Con información de The Drive.


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