En Medio De La Creciente Popularidad De Las Energías Renovables En Brasil, Una Nueva Y Preocupante Amenaza Ambiental Comienza A Emerg er Silenciosamente.
La promesa de un futuro más sostenible, alimentado por parques eólicos y solares, puede estar escondiendo un problema aún mayor: el acumulamiento masivo de residuos provenientes de estas tecnologías, que ya comienza a dar señales de un desastre ecológico inminente.
Conforme publicado este domingo por el periódico O Globo, la expansión acelerada de las plantas eólicas y solares en Brasil viene acompañada de un desafío gigantesco: la disposición final de los equipos cuando alcanzan el fin de su vida útil.
Los especialistas advierten que, sin una legislación adecuada, el país puede enfrentar un escenario preocupante de residuos acumulados, con potencial para generar graves impactos ambientales.
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La Falta De Regulación Adecuada
Brasil corre el riesgo de convertirse en un depósito de basura tecnológica si no se toman medidas inmediatamente. En el municipio de Aquiraz, en Ceará, ya es posible observar el resultado de la falta de políticas eficaces para la disposición de equipos.
De acuerdo con O Globo, palas de turbinas eólicas han sido abandonadas de forma irregular a las orillas de la Ruta Washington Soares, evidenciando la falta de preparación y la ausencia de una regulación específica para el sector.
Los cata-ventos, que comenzaron a instalarse en Brasil en la década de 1990, tienen una vida útil de aproximadamente 20 años. Esto significa que, en pocos años, gran parte de las estructuras instaladas necesitarán ser sustituidas o desmanteladas.
Con más de 1.800 palas en operación desde 2010, el país se acerca a un gran desafío ambiental. Y el problema no se restringe solo a las turbinas eólicas.
El Desafío De Los Paneles Solares
Los paneles solares, con una vida útil promedio de 25 años, también representan un gran riesgo ambiental. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena), hasta 2030, Brasil puede generar entre 2,5 a 8,5 mil toneladas de residuos provenientes del desecho de estos equipos. Sin una política eficaz de reciclaje, ese número puede crecer exponencialmente, alcanzando 750 mil toneladas hasta 2050.
A pesar de un decreto de 2020 que incluye los paneles solares en la Política Nacional de Residuos Sólidos, la legislación actual aún deja mucho que desear.
Los especialistas consultados por O Globo destacan que el país carece de normas detalladas que aborden la circularidad de los materiales, algo que ya es una realidad en países europeos. Sin estas directrices, Brasil puede enfrentar un problema sin precedentes en términos de residuos tecnológicos.
La Responsabilidad Por El Descarte
Una de las grandes cuestiones planteadas por los especialistas es sobre quién debe ser el responsable por el descarte correcto de los paneles solares y turbinas eólicas.
Rodrigo Sauaia, presidente de la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (Absolar), destaca que la responsabilidad no puede recaer sobre el consumidor final, dado que la instalación y el desmantelamiento de estos equipos requieren expertise técnica.
Él sugiere que la logística reversa sea conducida por empresas capacitadas, en asociación con el gobierno, para garantizar un destino adecuado a estos residuos.
Sin embargo, la industria nacional de paneles solares es casi inexistente, con más del 90% de los equipos instalados en Brasil siendo importados de China. Esto genera dudas sobre la viabilidad de un reciclaje eficiente, dado que la responsabilidad por el reciclaje difícilmente será asumida por proveedores extranjeros.
El Futuro De Los Residuos Eólicos
En el caso de las turbinas eólicas, el escenario es igualmente preocupante. Francisco Silva, director técnico regulatorio de la Asociación Brasileña de Energía Eólica (Abeeólica), defiende la creación de una regulación específica para el reciclaje de estos equipos.
De acuerdo con él, aunque el sector eólico en Brasil aún sea relativamente nuevo, es fundamental que se adopten medidas ahora para evitar un problema futuro.
Las palas eólicas, en particular, representan un gran desafío. Están hechas de materiales complejos, como fibra de vidrio y resina epóxi, que dificultan el proceso de reciclaje.
Actualmente, las empresas tienden a almacenar estos equipos desactivados, pero esta práctica no será sostenible a medida que aumente el número de plantas.
El Costo Y La Negligencia En El Descarte
La falta de regulación no solo compromete el medio ambiente, sino que también genera altos costos para las empresas que operan en el sector.
En Xanxerê, Santa Catarina, Edson Zatta, propietario de DVolta Logística Reversa, relata que muchas empresas negligencian el reciclaje de los paneles solares. El costo de descarte es de aproximadamente R$ 1,40 por kilo, y cada panel pesa entre 24 y 27 kilos.
Esto hace que algunas empresas opten por soluciones más baratas y menos adecuadas, como la venta de paneles dañados a recicladores de basura.
Para especialistas como Thais Moreno, del despacho Machado Meyer Abogados, una solución sería condicionar el licenciamiento de las plantas a planes de reciclaje bien definidos. Sin embargo, la mayoría de los estados brasileños aún no exigen estas estrategias, lo que contribuye a la formación de los «cementerios» de equipos.
La Experiencia Europea Y Los Desafíos En Brasil
Europa, que comenzó a invertir en energías renovables mucho antes que Brasil, ya enfrenta el desafío de lidiar con los residuos de estas tecnologías.
Como se señala en O Globo, la Unión Europea ha establecido metas ambiciosas para 2030, incluyendo la obligatoriedad de que el 25% de las materias primas estratégicas, como paneles solares y turbinas eólicas, sean recicladas.
Sin embargo, Brasil aún está muy atrás en esta carrera. Con una de las primeras plantas solares instaladas en 1998 en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), el país ya debería estar más avanzado en la regulación del descarte y reciclaje de estos equipos.
Ricardo Rüther, coordinador del Laboratorio de Energía Solar Fotovoltaica de la UFSC, destaca que el reciclaje de las células fotovoltaicas, que convierten la energía solar en eléctrica, es un proceso caro y complejo, pero esencial para garantizar la sostenibilidad del sector.
Si no se hace nada, Brasil corre el riesgo de convertirse en un gran cementerio de residuos tecnológicos. La falta de una política nacional para lidiar con el desmantelamiento de estos equipos puede transformar la promesa de energía limpia en una pesadilla ambiental.
La pregunta que queda es: ¿Está Brasil preparado para lidiar con las consecuencias de este crecimiento desordenado?

Acredito que isso seja material 100% reciclável e pode ser aplicado a lei de política reversa nestes contratos. Só meio minuto de boa vontade dos gestores municipais resolveria isso. Problema é eles terem esse meio minuto pra coisas sérias.
Não entendo as pessoas no começo da crise energética, todos preocupados com impacto ambiental vamos investir em novas fontes de energia renovável e q não afete o meio ambiente aí veio as fontes de energia eólica e placas solares agora começa a discussão do lixo que isso vai gerar daqui a uns anos , então é melhor ficar em energia nenhuma e ficar no escuro , também não funciona hospital , não tem mais empresas para fazer eletrodomésticos q tanto esse povo gosta de facilidades no dia a dia a vamos processar tudo na base do pilão manual o ruim véi se para cozinhar porq teremos que preservar as matas teremos que comer carne crua e só folhas legal voltaremos a idade da pedra. Ppm mais modernos já com casas não morreremos em cavernas , mas se for assim vou comprar umas terras próximo a uma nascente porq produzirei meus alimentos agora eße que fez essa pesquisa e matéria vai te coragem de trabalhar na lavoura?
fintech confiny, é uma evolução, isso facil responder, brasil e cheio de idéia, para evoluir, quando se trata, de impacto ambiental, ai começa os problemas, morte súbita, justamente isso estamos estudando desde 2016, de como dar origem, sucatas, que normalmente, fará brasil sujo de lixos nao reciclável, ai vem pior mais já estamos quase lá, bem vindo novo semitério do mundo. Startup fintech confiny está há passo, dar salto para sua evolução,