La Tecnología China De Guerra Electrónica Usa Drones Para Crear Una “Zona De Calma” Donde Los Aliados Mantienen Comunicación Incluso Bajo Fuerte Interferencia.
Investigadores chinos anunciaron el desarrollo de un nuevo sistema de guerra electrónica (GE) con un diferencial importante. Sería capaz de interferir en los sistemas electrónicos enemigos sin afectar a los aliados, gracias a la creación de una zona de comunicación protegida.
Lo más importante es el concepto central de la innovación. Inspirada en la calma del ojo de un huracán, la tecnología crea un “espacio seguro” en medio de la interferencia.
Es decir, incluso bajo ataque electromagnético, los aliados podrían mantener comunicación normal mientras los sistemas enemigos quedarían neutralizados.
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Esta zona protegida no surge por casualidad. Los drones actúan en pares y ejecutan una acción coordinada. Uno de ellos emite ondas de bloqueo contra los objetivos.
El otro, al mismo tiempo, emite una señal opuesta que cancela la interferencia justo en el punto donde están las fuerzas aliadas.
Esta técnica, según los investigadores, implica un control preciso de diversos parámetros de las señales, como forma de onda, amplitud, fase y tiempo.
El objetivo es manipular el entorno electromagnético de forma quirúrgica, diferente de los métodos tradicionales que afectan todo a su alrededor.
Funcionamiento Basado En Drones Gemelos
La operación exige que los drones trabajen en sintonía. Mientras uno bloquea los sistemas adversarios con ruido intencionado, el otro envía una señal calculada para neutralizar esta interferencia solo en el punto deseado. Así, se crea un área donde las señales se anulan, manteniendo la comunicación para los aliados.
Por lo tanto, el diferencial está en la precisión. En lugar de cubrir grandes áreas con interferencia indiscriminada, como hacían los sistemas antiguos, el nuevo modelo se enfoca en objetivos específicos y ahorra a los amigos.
Este tipo de enfoque representa un cambio relevante en relación a los sistemas convencionales, como los usados en los aviones EA-18G “Growler” de EE.UU. o en el sistema ruso “Khibiny”.
También utilizan interferencia dirigida, pero aún no logran garantizar zonas seguras con este nivel de control.
Resultados Prometedores, Pero Aún Simulados
Durante las pruebas en simulación, los investigadores crearon condiciones extremas. La interferencia era 100 veces más fuerte que la señal original. Aun así, el sistema habría logrado proteger completamente las señales aliadas.
El estudio, liderado por el profesor Yang Jian, fue publicado en el periódico científico chino Acta Electronica Sinica. Según el artículo, la interferencia sobre los usuarios amistosos cayó a cero en las simulaciones con drones operando de forma sincronizada.
Además, la tecnología tendría gran valor en escenarios de guerra con fuerte disputa electromagnética, como áreas sin señal GPS. La “interferencia selectiva” permitiría acciones más precisas y seguras para las tropas que dependen de comunicación constante.
Sin embargo, a pesar de las promesas, el sistema aún está lejos de ser utilizado en combate. Todo ha sido probado solo en un entorno virtual. Factores como la complejidad del control en tiempo real y la dependencia de drones perfectamente sincronizados representan desafíos reales.
Por lo tanto, aunque la idea se considere revolucionaria, aún faltan pruebas prácticas. La próxima etapa será transformar este concepto prometedor en un sistema funcional fuera de los laboratorios.
