Datos heliosísmicos del BiSON indican que la actividad magnética del Sol puede estar concentrándose en capas superficiales, con señales fuertes en el ciclo solar 25 e impacto en el estudio del clima espacial
La actividad solar ha mostrado un cambio misterioso en los últimos 40 años, según científicos que analizaron ondas sonoras en el interior del Sol mediante la heliosismología. El estudio, publicado el 28 de mayo en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, indica alteraciones debajo de la superficie solar entre 1987 y 2025.

Datos del BiSON revelan cambio interno
El descubrimiento fue hecho a partir de datos heliosísmicos de seis telescopios de la Red de Oscilaciones Solares de Birmingham, conocida como BiSON, en Inglaterra.
Los investigadores observaron un cambio gradual en la estructura justo debajo de la superficie solar a lo largo de varios ciclos.
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Según el estudio, el actual 25º ciclo solar muestra señales particularmente fuertes de este cambio. El análisis sugiere que la actividad magnética está siendo comprimida en una capa cada vez más superficial, justo debajo de la superficie visible.
El profesor Bill Chaplin, de la Universidad de Birmingham y autor principal del estudio, afirmó en un comunicado que este es el primer descubrimiento de este tipo y que habría sido imposible sin las largas observaciones realizadas por el BiSON.
La actividad solar parece concentrarse a menos de 1.000 km de la superficie
Tradicionalmente, la actividad solar crece y disminuye en ciclos de 11 años. Este movimiento está ligado a erupciones solares, eyecciones de partículas altamente cargadas y eyecciones de masa coronal, fenómenos que pueden generar tormentas geomagnéticas y auroras.
Para investigar el comportamiento de la estrella, los investigadores analizaron oscilaciones del modo p, formadas por ondas sonoras en el interior de la estrella. Estas frecuencias cambian en respuesta a la actividad magnética solar.
El equipo concluyó que la estructura interna del Sol cambió a lo largo de los ciclos 22 a 25, período que va de 1987 a 2025.
Las alteraciones se quedaron cada vez más confinadas a capas superficiales, a menos de 1.000 km de la superficie de la estrella.

WJ Chaplin
Tipo de licencia
Atribución (CC BY 4.0)
Ciclo 25 muestra diferencia entre mediciones internas y de superficie
Los científicos agruparon las oscilaciones en bandas de baja, media y alta frecuencia y compararon esos datos con medidas tradicionales de la actividad solar. A partir de eso, identificaron cambios significativos desde el 23º ciclo.
Uno de los puntos centrales es que el 25º ciclo parece más débil por los indicadores tradicionales de superficie. Sin embargo, aparece comparativamente fuerte cuando se observa en los datos heliosísmicos de alta frecuencia.
Para Sarbani Basu, profesora de la Universidad de Yale, los cambios no pueden ser explicados solo por campos magnéticos más débiles.
Según ella, los datos indican una reorganización estructural de cómo la actividad magnética del Sol se almacena debajo de la superficie.
Descubrimiento ayuda a seguir el clima espacial
La importancia práctica del estudio está en el seguimiento del clima espacial. La actividad solar puede afectar satélites, comunicaciones, sistemas de GPS y redes eléctricas en la Tierra.
Los investigadores esperan que nuevos datos del BiSON, recolectados durante el resto del 25º ciclo y en el 26º ciclo solar, ayuden a determinar si los cambios son parte de una alteración a largo plazo en el comportamiento magnético.
Este artículo fue elaborado con base en información del Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, de la Universidad de Birmingham, de la Red de Oscilaciones Solares de Birmingham y de la Universidad de Yale, con datos, números y declaraciones preservados conforme al material consultado.


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