Científicos japoneses crearon la primera batería que respira aire y almacena el doble de energía que las baterías comunes — y funciona a temperatura ambiente, sin necesidad de oxígeno puro
Una batería que usa el propio aire como combustible. Parece ciencia ficción, pero investigadores del NIMS (Instituto Nacional de Ciencias de los Materiales de Japón), en colaboración con Softbank Corp., lograron crear un prototipo funcional de batería de litio-aire con una densidad de 500 Wh/kg.
El número puede parecer abstracto, pero la comparación lo hace concreto. Las baterías de iones de litio convencionales —las mismas que alimentan su teléfono móvil y los coches eléctricos— almacenan alrededor de 250 Wh/kg. La batería de litio-aire japonesa almacena el doble.
«Es la primera realización mundial de una reacción de carga y descarga de una batería de litio-aire de alta calidad a temperatura ambiente», afirmaron los investigadores del NIMS y Softbank en el estudio.
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Por lo tanto, no se trata solo de un avance teórico. El prototipo funciona en condiciones reales, sin cámaras especiales de oxígeno puro.

Con la batería de litio-aire, los coches eléctricos podrían recorrer más de 600 km — con una batería más ligera
La consecuencia práctica más impactante de la batería de litio-aire es la autonomía de los vehículos eléctricos. Con 500 Wh/kg, un coche eléctrico podría recorrer más de 600 km con una sola carga.
Además, la batería sería significativamente más ligera que las actuales de iones de litio, ya que almacena el doble de energía por kilogramo.
La comparación con la gasolina se vuelve cada vez más favorable. La energía almacenada en 500 Wh/kg comienza a acercarse a la densidad energética de los combustibles fósiles.
Las aplicaciones, sin embargo, no se limitan a los coches. El NIMS y Softbank fundaron el Centro de Desarrollo de Tecnologías Avanzadas en 2018 con foco en estaciones base, dispositivos IoT y plataformas de alta altitud (HAPS).
De esta forma, las torres de telefonía móvil en regiones remotas podrían operar con baterías que duran semanas sin recarga.
La carrera global por la batería del futuro: Japón, Corea del Sur, China y EE. UU. disputan cada vatio
Japón no está solo en esta carrera. Investigadores del KAIST (Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea del Sur), liderados por Hyeokjin Kwon, lograron un avance significativo en baterías de litio-metal de estado sólido.
El prototipo coreano promete una autonomía de 800 km, una vida útil de más de 300.000 km y una carga en solo 12 minutos.
En China, el fabricante estatal FAW anunció una batería semisólida de litio-manganeso con 500 Wh/kg — el mismo nivel que el prototipo japonés, pero ya integrada en vehículos de producción.
- Japón (NIMS/Softbank): Batería de litio-aire, 500 Wh/kg, prototipo funcional a temperatura ambiente
- Corea del Sur (KAIST): Litio-metal de estado sólido, 800 km de autonomía, carga en 12 minutos
- China (FAW): Semisólida, 500 Wh/kg, ya en vehículos de producción
- EE. UU./Alemania (QuantumScape): Estado sólido, 301 Wh/kg, producción para motos VW en 2026
- Japón (Toyota): Estado sólido, más de 1.200 km, recarga en 5 minutos
La batería de sodio de CATL y BYD, 50% más barata que el litio, representa otro frente de esta revolución — enfocada en el costo, no en la densidad.

Cómo funciona una batería que literalmente respira: el aire entra, reacciona con el litio y genera energía
La batería de litio-aire funciona de forma radicalmente diferente a las convencionales. En lugar de cargar todos los reactivos internamente, utiliza el oxígeno del aire ambiente como uno de los componentes de la reacción electroquímica.
Durante la descarga, el litio en el ánodo reacciona con el oxígeno que entra por la estructura porosa del cátodo. Esta reacción genera energía eléctrica.
Durante la recarga, el proceso se invierte. El oxígeno es liberado de nuevo al aire.
El gran obstáculo siempre fue hacer que esta reacción funcionara de forma estable a temperatura ambiente, sin oxígeno puro. Hasta ahora, la mayoría de los prototipos requerían cámaras selladas con oxígeno concentrado.
El prototipo japonés superó esta limitación. Es el primero en demostrar ciclos estables de carga y descarga utilizando aire ambiente común.
En Brasil, la aceleración de la producción de autobuses eléctricos muestra que el país ya se prepara para absorber las próximas generaciones de baterías cuando lleguen al mercado.

Todavía es un prototipo — y la distancia entre el laboratorio y la calle sigue siendo enorme
Por otro lado, es fundamental mantener los pies en la tierra. La batería de litio-aire del NIMS sigue siendo un prototipo de laboratorio. No hay previsión de producción comercial.
La vida útil —descrita como «la mejor jamás alcanzada»— no ha sido cuantificada públicamente en número de ciclos. Las baterías de iones de litio comerciales sobreviven a 1.000-2.000 ciclos. No hay datos comparables para la de litio-aire japonesa.
Además, la minería de litio sigue siendo un problema ambiental serio, independientemente del tipo de batería. Extraer litio de salmueras consume grandes volúmenes de agua en regiones áridas.
QuantumScape, por ejemplo, ya produce baterías de estado sólido para motos del grupo Volkswagen en 2026, pero con «solo» 301 Wh/kg. La distancia entre 500 Wh/kg en el laboratorio y 500 Wh/kg en la fábrica puede llevar años.
Aun así, el hito japonés es real y verificable. Por primera vez, una batería que respira aire funcionó en condiciones normales. El camino del laboratorio a la calle es largo, pero el primer paso acaba de ser dado.

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