Por primera vez en la historia moderna, los buques oceánicos comenzarán a quemar amoníaco en lugar de diésel —sustancia que durante un siglo fue sinónimo de fertilizante ahora puede mover la flota global de 50 mil embarcaciones sin emitir una sola tonelada de CO₂
El amoníaco verde está a punto de experimentar su mayor salto comercial. En 2026, el portacontenedores noruego Yara Eyde entrará en operación en la ruta Oslo-Porsgrunn-Hamburgo-Bremerhaven, siendo el primero de su tipo en el mundo en navegar con motor de amoníaco como combustible principal.
El número que importa es simple e impresionante: el Yara Eyde reducirá aproximadamente 11 mil toneladas de CO₂ por año, según Yara International. Esto equivale a sacar de circulación unos 2.400 coches de combustión durante 12 meses completos, todos los años.
En paralelo, también en 2026, Equinor —gigante noruega del petróleo offshore— convertirá el buque de apoyo Viking Energy para que también opere con amoníaco verde, según detalló InfoMoney. Con ello, las plataformas petrolíferas en el Mar del Norte serán atendidas por embarcaciones de cero carbono, cerrando el ciclo de descarbonización incluso en las operaciones de petróleo y gas.
-
Avance en energía renovable: Proyecto de R$ 150 millones lanzado por Petrobras y Finep busca crear electrolizadores de última generación para hidrógeno verde, fortaleciendo la investigación nacional y preparando a Brasil para disputar espacio en un mercado energético multimillonario.
-
Fiasco norcoreano: Lanzamiento del mayor buque de guerra termina en naufragio
-
Abuelas analfabetas o semi-alfabetizadas fueron entrenadas para reparar sistemas solares, abrir talleres rurales e iluminar casas que aún dependían de queroseno.
-
Rede subterrânea de fungos tem 110 quatrilhões de quilômetros de extensão e revela uma infraestrutura invisível maior do que se imaginaba
¿Qué es el amoníaco verde y por qué es importante para los barcos?
El amoníaco (NH₃) es una molécula compuesta por nitrógeno e hidrógeno. De hecho, desde hace más de cien años se fabrica industrialmente para producir fertilizantes mediante el proceso Haber-Bosch —la base alimentaria de la agricultura moderna en el planeta.
El término «verde» indica el origen de la fabricación. El amoníaco verde se produce mediante la electrólisis del agua con energía 100% renovable —solar o eólica— generando hidrógeno limpio, que luego reacciona con el nitrógeno del aire para formar el amoníaco. A diferencia de la versión «gris» (hecha de gas natural) o «azul» (con captura parcial de carbono), la verde tiene una huella de carbono prácticamente nula.
Para el sector naval, el punto clave es que el amoníaco **no emite CO₂ en la combustión**. Al quemarse dentro de un motor naval, libera solo nitrógeno (78% de la atmósfera) y agua. Es el santo grial de la descarbonización del transporte marítimo global.
En comparación, el diésel marítimo tradicional (HFO) emite alrededor de 3 toneladas de CO₂ por tonelada quemada. El GNL —alternativa actual— reduce esas emisiones en solo un 20% a 30%. El metanol verde alcanza el -95%. En cambio, el amoníaco verde ofrece cero carbono directo, sin compromisos.

¡Sé la primera persona en reaccionar!