Un conflicto de décadas sobre ramas en la divisoria generó multa millonaria y consolidó en el STJ el entendimiento de que ignorar orden de poda puede costar caro.
Una disputa vecinal en la orilla de la Laguna Rodrigo de Freitas, en la zona sur de Río de Janeiro, transformó un desacuerdo sobre la poda de árboles en una multa de R$ 10 millones.
La 3ª Sala del Superior Tribunal de Justicia (STJ) mantuvo el cobro contra herederos que, durante décadas, incumplieron decisiones judiciales para contener la copa de árboles en la divisoria entre dos inmuebles, consolidando el entendimiento de que la ley permite castigar de forma severa a quien ignora órdenes de poda, incluso cuando los árboles han existido durante muchos años.
Al confirmar la multa, el tribunal reafirmó que las llamadas astreintes tienen una función esencialmente coercitiva.
-
La Cámara abre un debate sobre la CNH a los 16 años dentro de una reforma que reúne alrededor de 270 propuestas para cambiar el Código de Tránsito Brasileño y puede rediseñar las reglas de habilitación, fiscalización y circulación en el país.
-
Novo Código Civil puede revolucionar los matrimonios en Brasil con «divorcio exprés» y cambios que pueden excluir a los cónyuges de la herencia.
-
Banco do Brasil procesa a una influyente famosa por una deuda millonaria e intensifica el debate sobre la morosidad, los riesgos de embargo y el impacto directo en la credibilidad de Gkay.
-
La Cámara aprueba un proyecto que permite el uso de spray de pimienta para mujeres mayores de 16 años y establece reglas estrictas para su compra, posesión y uso como defensa personal.
Según la corte, el alto valor no es resultado de un exceso del Poder Judicial, sino de la resistencia prolongada de los deudores en cumplir la obligación de hacer.
Decisión del STJ y peso de las multas judiciales
El caso llegó al STJ en recurso especial, identificado como REsp 2.097.457, después de que el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro (TJ-RJ) limitara el valor ejecutable de la multa a R$ 10 millones, ante un monto originalmente superior a R$ 20 millones acumulado a lo largo de los años.
La relatoría en el STJ estuvo a cargo de la ministra Nancy Andrighi, quien rechazó una nueva reducción.
En el voto, la magistrada destacó que la propia conducta de los deudores hizo crecer la multa.
Registró que, cuando la exorbitancia resulta del descuido del deudor, no hay espacio, como regla, para la disminución del valor acumulado de las astreintes.
Aunque la mayoría acompañó a la relatora, hubo divergencia.
El ministro Moura Ribeiro propuso reducir la cantidad a R$ 500 mil, bajo el argumento de desproporción entre la obligación de poda y el monto final.

Para él, otras medidas ejecutivas podrían haber sido priorizadas en lugar de mantener una multa que, sola, no fue suficiente para compelir el cumplimiento.
La tesis, sin embargo, fue derrotada. Así, prevaleció el valor de R$ 10 millones.
Con esto, la 3ª Sala consolidó el mensaje de que la multa diaria no sustituye la obligación principal, sino que funciona como presión económica para garantizar el respeto a la decisión judicial.
Línea del tiempo del litigio en la Laguna Rodrigo de Freitas
El conflicto comenzó en 1983, cuando los propietarios de uno de los inmuebles interpusieron una acción de obligación de hacer para obligar la poda de los árboles en la divisoria.
Según la petición inicial, la copa avanzaba sobre el terreno vecino, comprometiendo luz, ventilación y vista hacia la laguna.
Dos años después, en 1985, las partes firmaron un acuerdo.
Se ajustó que la copa de los árboles se mantendría a la altura de un muro de dos metros.
El mantenimiento periódico quedaría bajo responsabilidad de los entonces réus.
A pesar del compromiso formal, las determinaciones fueron reiteradamente incumplidas en las décadas siguientes.
Ante la resistencia, el juzgado fijó una multa diaria de R$ 10 mil por incumplimiento.
Con el paso de los años, la falta de poda y la acumulación de días de retraso hicieron que la suma superara R$ 20 millones.
En la fase de cumplimiento de sentencia, el TJ-RJ limitó el valor ejecutable a R$ 10 millones, sin desestimar el mecanismo de coerción.
Esta solución fue mantenida por el STJ en un juicio realizado en octubre de 2024.
En 2025, análisis y decisiones publicadas confirman que el fallo sigue íntegro y siendo citado como ejemplo de litigio de vecindad que se volvió oneroso.
Reglas legales sobre ramas invasoras y derecho de vecindad
El caso tiene como eje central el derecho de vecindad. El artículo 1.283 del Código Civil autoriza al propietario del terreno perjudicado a cortar raíces y ramas que sobrepasen la línea divisoria.
Este dispositivo respalda la obligación de mantener la copa contenida cuando la vegetación sobrepasa la divisoria.
En el ámbito procesal, la ejecución específica de obligaciones de hacer o no hacer está disciplinada por los artículos 536 y 537 del Código de Proceso Civil.
El primero trata de los medios de efectivación de las decisiones. El segundo regula la multa conminatoria, las astreintes, que pueden ser fijadas, aumentadas o reducidas por el juez.
Estas reglas permiten al Poder Judicial imponer y mantener multas diarias en casos de incumplimiento reiterado.
Cómo la multa llegó al valor millonario

El valor de R$ 10 millones resulta de la suma de una multa diaria de R$ 10 mil a lo largo de años de resistencia.
La relatora destacó que el aumento expresivo es consecuencia directa de la inacción de los deudores.
Cuanto más tiempo se ignora la orden judicial, mayor el monto acumulado.
Para la mayoría de la 3ª Sala, reducir la multa en estas circunstancias podría debilitar la finalidad coercitiva.
La disminución podría acabar beneficiando a quien prolonga deliberadamente el incumplimiento.
En la posición vencida, el ministro Moura Ribeiro sostuvo que el Poder Judicial debería haber priorizado otras medidas ejecutivas. La divergencia no fue acogida.
Consecuencias prácticas para conflictos de vecindad
Al reafirmar la legitimidad de astreintes en valores expresivos, el STJ refuerza el mensaje de que ignorar decisiones judiciales puede generar desenlaces financieros relevantes.
El caso pasó a ser citado como ejemplo de cómo el derecho de vecindad puede producir consecuencias severas cuando la obligación no se cumple.
Para quien se siente perjudicado por ramas invasoras, el camino incluye documentar el problema y buscar orientación jurídica.
Si es necesario, es posible accionar al Poder Judicial con base en el artículo 1.283 del Código Civil y en el CPC.
Ya quien responde por el árbol debe observar las decisiones judiciales y planificar el mantenimiento periódico de la copa.
Cuando sea exigido, debe obtener autorización ambiental para la poda. De este modo, el precedente funciona como alerta.
Conflictos de vecindad simples pueden transformarse en procesos largos y costosos.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar un propietario —y a pagar— para insistir en incumplir una orden de poda que podría haber sido cumplida con intervenciones simples?

Gostaria de obter o número do processo
Meus Deus, quantos erros de português nesse texto, que jornalista é esse?
Quanto a matéria, só retrata mais uma das inúmeras incompetência do governo, que vive para criar dificuldade para vender facilidade (propina).
Arvores nas calcadas atrapalhar as pessoas idosas deficientes criancas pessoas andar nas calcadas deve plantar arvores e plantas nas pracas casas em lugar que nao vai atrapalhar as pessoas andar plantar em jardims lugares para plantar arvores grande plantar em casa arvores frutiferas goiabas acerola abacaxis ameixas bananas mangas laranjas limao outras frutas