Al acceder a internet, ver películas en streaming o usar inteligencia artificial, millones de servidores en data centers trabajan sin parar y generan calor. Ese calor, en gran parte, es desperdiciado en el aire. Investigadores de la Rice University decidieron enfrentar este desafío con una idea simple y audaz: transformar la pérdida en ventaja.
Al transmitir una película, guardar una foto en la nube o interactuar con herramientas de inteligencia artificial, siempre hay un data center trabajando intensamente. Este esfuerzo resulta en calor, y el enfriamiento de estas instalaciones ya consume gran parte de la electricidad utilizada.
Lo más importante es que casi la mitad de esa energía se convierte en calor de baja temperatura, normalmente liberado al aire sin ningún aprovechamiento.
Un estudio de la Rice University muestra cómo esta pérdida puede ser revertida. Investigadores proponen un sistema que transforma el calor desperdiciado en electricidad limpia, ampliando la sostenibilidad del sector.
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La Propuesta de los Investigadores
La idea es simple: aprovechar la energía solar para aumentar la temperatura de ese calor residual y, así, generar electricidad con eficiencia.
“Hay un río invisible de aire caliente saliendo de los data centers”, explicó Laura Schaefer, profesora de ingeniería mecánica y coautora del artículo. Según ella, la pregunta central era si sería posible elevar ese calor con la luz solar y convertirlo en electricidad.
La respuesta fue positiva. Además, las pruebas mostraron viabilidad económica para la solución.
El Funcionamiento del Sistema
El estudio, publicado en la revista Solar Energy, presenta un nuevo ciclo orgánico Rankine (ORC). Este sistema compacto utiliza un fluido seguro para transformar calor en energía eléctrica.
La innovación está en la adición de colectores solares planos y baratos en los techos de los centros de datos. Estos colectores calientan el flujo de refrigerante antes de llegar al ORC, garantizando que la baja temperatura del calor residual no limite la generación.
Por lo tanto, el sistema combina dos fuentes: el calor ya generado por los servidores y el impacto adicional de la luz solar.
La Presión del Consumo Creciente
Los data centers consumen cientos de teravatios-hora por año, equivalente a la demanda de un país de mediano porte.
Y el crecimiento de la inteligencia artificial acelera aún más ese consumo. “Las ganancias de eficiencia están siendo superadas por la demanda”, dijo Kashif Liaqat, estudiante de posgrado y coautor del estudio.
Recuperar parte de la energía desperdiciada, por lo tanto, se ve como esencial para la sostenibilidad de la economía digital.
Comparación con Otras Soluciones
Tradicionalmente, se intenta elevar la temperatura del calor residual con bombas de calor eléctricas. Pero esta práctica consume tanta energía que anula los beneficios.
La solución solar térmica, por otro lado, proporciona un aumento de temperatura sin sobrecargar la red eléctrica. “Es un camino más limpio y simple”, reforzó Schaefer.
Resultados de las Pruebas
Schaefer y Liaqat crearon modelos detallados para verificar el rendimiento en dos grandes centros de datos en Estados Unidos: Ashburn, en Virginia, y Los Ángeles.
Los resultados mostraron recuperación de un 60% a un 80% más de electricidad a partir del mismo calor residual. En Ashburn, la ganancia fue del 60%, mientras que en Los Ángeles llegó al 80%.
Además, la eficiencia del ORC aumentó en más de un 8% en los horarios soleados. El costo de la electricidad recuperada cayó un 5,5% en Ashburn y un 16,5% en Los Ángeles.
“Los Ángeles tuvo un mejor desempeño debido a la fuerza de los recursos solares”, comentó Liaqat. Incluso en Ashburn, donde los inviernos son más fríos, la producción creció de forma relevante.
Un Punto Inesperado
Curiosamente, el sistema funciona mejor justamente en las condiciones más comunes hoy en los data centers. Muchos servidores modernos son enfriados con sistemas líquidos que no calientan mucho.
“Una debilidad se convirtió en fuerza con la energía solar”, dijo Liaqat.
Este aspecto amplía las posibilidades de aplicación en instalaciones actuales sin necesidad de grandes cambios.
Tecnología Accesible y Lista
El proyecto fue pensado para usar colectores solares simples, del tipo usado en calentamiento de agua. Montados en techos, se conectan al sistema de refrigeración del data center.
Como el ORC opera del lado del calor residual, la electricidad recuperada sustituye directamente parte del consumo de la red.
“Es como añadir un generador limpio detrás del medidor, que se vuelve más fuerte cuando el sol brilla —exactamente cuando la demanda de refrigeración es mayor”, explicó Schaefer.
Próximos Pasos
Los investigadores ahora quieren probar el sistema en operación real y explorar el uso de almacenamiento térmico. La idea es guardar calor solar durante el día para aumentar la recuperación de energía por la noche.
También planean evaluar otros tipos de colectores para climas más fríos.
“No estamos diciendo que esto reemplace mejoras en servidores o refrigeración, que también son cruciales”, concluyó Schaefer. “Pero es una nueva herramienta —una que transforma desventaja en ventaja.”

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