La Agencia Internacional de Energía Prevê Escasez Global de Cobre Hasta 2035, Amenazando la Transición Energética y la Producción de Turbinas Eólicas, Paneles Solares y Redes Eléctricas para Fuentes Renovables.
La demanda por cobre, metal esencial para la producción de paneles solares, turbinas eólicas y la expansión de las energías renovables, debe sobrepasar la oferta en hasta un 30% hasta 2035, según alerta de la Agencia Internacional de Energía (AIE). El escenario pone en riesgo la meta global de transición hacia una economía de bajo carbono, afectando directamente el avance de tecnologías limpias y la estabilidad del sistema energético mundial.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, afirmó que es hora de «sonar la alarma», llamando la atención sobre la urgencia de nuevas políticas públicas y asociaciones internacionales para ampliar la producción y el refinado del cobre, actualmente concentrados en China.
Cobre es Pieza Clave en la Transición Energética
Conocido como el “nervio metálico” de la electrificación, el cobre se utiliza en prácticamente todas las tecnologías que componen un sistema de energía limpia: cables de transmisión, motores eléctricos, turbinas, paneles solares, sistemas de almacenamiento e infraestructura de redes inteligentes.
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Para Birol, la cadena actual de suministro es insuficiente para atender a la demanda proyectada hasta 2035. La producción de cobre, desde el descubrimiento de nuevos depósitos hasta el inicio de la operación de una mina, lleva en promedio 17 años — tiempo que no acompaña la velocidad necesaria de la transición energética.
La mayor parte de las reservas aún inexploradas está en regiones como América Latina, África y Australia, pero el refinado y la fabricación de componentes continúan concentrados en pocos países, con absoluto destaque para China, que procesa más de 70% de los minerales críticos del sector energético, según la AIE.
Concentración del Refinado de Cobre Aumenta Riesgos
La alerta de la AIE incluye también otros minerales esenciales, como litio, cobalto, galio y manganeso, fundamentales para la producción de baterías y dispositivos usados en vehículos eléctricos, generación solar y eólica.
La dependencia de pocos proveedores para la etapa de refinado — especialmente China — representa un riesgo sistémico, capaz de provocar cuellos de botella, altos costos y hasta desestabilizar cadenas industriales y económicas enteras. «Si los costos aumentan, eso sería uno de los mayores obstáculos a la transición hacia una economía verde», dijo Birol.
Precios y Escasez Ya Preocupan a la Industria
La alta demanda de cobre ha presionado los mercados desde 2021, cuando la pandemia causó un shock global de oferta. Aunque los precios han retrocedido en los últimos dos años, la tendencia de escasez permanece.
Según la AIE, la demanda de litio creció 30% en 2023, y la proyección es de crecimiento continuo a medida que más países invierten en energías renovables y electrificación de la flota de vehículos.
Un eventual shock en el suministro de metales para baterías podría provocar un aumento de hasta 50% en los precios medios globales de las baterías, afectando a consumidores e industrias, además de inviabilizar proyectos en países en desarrollo.
Soluciones Urgentes: Diversificación y Reciclaje
El informe propone diversificar el suministro global y descentralizar el refinado de cobre y minerales estratégicos como camino viable para mitigar los riesgos. Birol sugiere que países con tecnología de punta, como Reino Unido, Japón, EE. UU., Corea del Sur y miembros de la Unión Europea, formen alianzas productivas con naciones tenedoras de recursos naturales, como Brasil, Chile, Congo, Argentina y Australia.
Además, defiende el reciclaje de cobre como una solución a corto plazo para aliviar la presión sobre la producción primaria. Otra posibilidad apuntada es la sustitución parcial por metales alternativos, como el aluminio, en aplicaciones que permitan esta sustitución sin pérdida de eficiencia.
China Lidera Demanda y Estructura Eléctrica
La China ha sido la principal fuerza detrás del crecimiento de la demanda de cobre en los últimos años. El país lidera la expansión de redes eléctricas y domina la fabricación de paneles solares y turbinas eólicas, elementos centrales de la economía de bajo carbono.
Este protagonismo industrial refuerza la alerta de la AIE sobre la necesidad de reducir la concentración geográfica y aumentar la resiliencia de la cadena global de minerales críticos.
El Gobierno Debe Asumir un Papel Estratégico
La AIE fue enfática al afirmar que las fuerzas del mercado solas no resolverán el problema. Para Fatih Birol, intervenciones gubernamentales son esenciales para acelerar nuevos proyectos, facilitar la entrada de productores alternativos y garantizar seguridad energética en un escenario de cambio climático y crecimiento tecnológico acelerado.
«Esta es una cuestión muy, muy importante. Si no se hace nada, el déficit de cobre será el mayor obstáculo a la transición energética global», concluyó el director de la agencia.

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