La medida del Banco Central forma parte del Marco Legal del Cambio y entra en vigor el 1 de octubre de 2026. La regla vale para empresas, no para personas físicas, y no cambia la prohibición de pagar en dólares en el día a día ni afecta la cotización del cambio.
El Banco Central anunció el 18 de junio de 2026 nuevas reglas que amplían el acceso a cuentas en moneda extranjera en Brasil, liberando dólar y euro para exportadores y empresas con deudas o capital extranjero. La información fue divulgada por el g1, y la medida exime la operación de cambio en algunas transferencias, con vigencia a partir de octubre de 2026.
El cambio forma parte de una modernización más amplia del mercado cambiario brasileño. Según el Banco Central, la medida integra la regulación del Marco Legal del Cambio y tiene como objetivo facilitar operaciones internacionales y reducir costos, pero viene con límites claros: no altera la prohibición de usar dólar y euro en pagos del día a día dentro del país, no interfiere en la cotización del cambio y vale para empresas, no para personas físicas. Las nuevas reglas entran en vigor el 1 de octubre de 2026, plazo hasta el cual los bancos deberán adaptar sus sistemas.
Quién podrá tener cuentas en moneda extranjera
Hoy, este tipo de cuenta está restringido a pocos grupos en el país. Actualmente, solo instituciones financieras, embajadas y empresas de sectores específicos pueden mantener cuentas en moneda extranjera, y es precisamente este acceso el que el Banco Central decidió ampliar.
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La nueva lista de autorizados está dirigida a quienes hacen negocios internacionales. Podrán tener estas cuentas las empresas que exportan productos a otros países, las que tienen préstamos o deudas contratadas en el exterior, las que cuentan con participación de inversores extranjeros y las personas jurídicas de fuera de Brasil que realizan operaciones de crédito o inversiones directas en el país. Cabe destacar que el cambio vale para empresas y personas jurídicas, no para personas físicas, y, según el Banco Central, la ampliación acompaña el crecimiento de las relaciones comerciales y financieras entre Brasil y otros países.
Qué cambia en la práctica y el fin del cambio en algunas transferencias
En la práctica, más empresas podrán guardar dólar y euro en cuentas abiertas en Brasil. La medida del Banco Central permitirá que compañías vinculadas a negocios internacionales mantengan recursos en monedas extranjeras dentro del país, dentro de la regulación del Marco Legal del Cambio.
Otra novedad promete simplificar y abaratar parte de las operaciones. Algunas transferencias de recursos entre estas cuentas podrán hacerse sin la necesidad de contratar una operación de cambio, lo que tiende a hacer el proceso más simple y más barato. Las nuevas reglas entrarán en vigor el 1 de octubre de 2026, y hasta entonces los bancos y demás instituciones autorizadas a operar en el mercado de cambio tendrán plazo para adaptar sus sistemas.
Los posibles beneficios señalados por el Banco Central
El órgano regulador lista una serie de ganancias esperadas con el cambio. Según el Banco Central, las nuevas reglas pueden traer beneficios como más facilidad para administrar recursos recibidos o enviados al exterior y una mejor gestión de las oscilaciones del cambio para las empresas que operan fuera del país.
La lista de ventajas potenciales va más allá de la gestión de recursos. Incluye también la reducción de costos en operaciones internacionales, el aumento de la competitividad de las empresas que hacen negocios con otros países y la atracción hacia Brasil de operaciones financieras que hoy se realizan en el exterior. Son expectativas presentadas por el propio regulador, relacionadas con la propuesta de modernizar el mercado cambiario.
Lo que no cambia y las reglas de control
A pesar de la ampliación, el Banco Central reforzó límites importantes. El cambio no altera la prohibición de usar monedas extranjeras, como dólar y euro, para pagos del día a día dentro de Brasil, y tampoco interfiere en la cotización del cambio, dos puntos que suelen generar confusión entre los lectores.
El uso de estas cuentas seguirá sujeto a reglas y controles. En el caso de las empresas exportadoras, por ejemplo, los recursos mantenidos en las cuentas deberán estar relacionados con las actividades de exportación y otras transacciones permitidas por la regulación, mientras que las operaciones de crédito externo y de inversión extranjera tendrán que seguir las reglas ya exigidas por el Banco Central para este tipo de transacción.
Con las nuevas reglas, el Banco Central amplía el acceso a cuentas en moneda extranjera en Brasil y moderniza el mercado de cambio para las empresas que operan en el comercio internacional, permitiendo guardar dólar y euro en cuentas abiertas en el país y eximiendo la operación de cambio en algunas transferencias, a partir del 1 de octubre de 2026, según el g1.
La medida, parte del Marco Legal del Cambio, puede reducir costos y elevar la competitividad, en la evaluación del Banco Central, pero trae límites claros: no autoriza pagos en moneda extranjera en el día a día, no afecta la cotización, vale para empresas y no para personas físicas y mantiene las cuentas bajo control. El cambio acompaña el crecimiento de las relaciones comerciales y financieras de Brasil con el exterior, y sus efectos prácticos dependerán de cómo los bancos la implementen hasta el plazo.
¿Y tú, qué opinas de la ampliación de las cuentas en dólar y euro en Brasil? ¿Crees que la medida puede ayudar a las empresas brasileñas que negocian con el exterior? Comenta tu opinión e intercambia ideas con otros lectores sobre cambio y economía, con respeto a las diferentes opiniones.

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