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¿El horario de verano volverá? Entienda el plan del gobierno que puede cambiar la rutina en el país tras estudios que señalan riesgo en el pico de energía por la noche, caída de la generación solar al final de la tarde e impacto directo en estados brasileños.

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 27/05/2026 a las 11:12
Actualizado el 27/05/2026 a las 11:14
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La discusión sobre el regreso del horario de verano en Brasil ganó nuevo peso con estudios sobre consumo de energía, disminución de la generación solar al final de la tarde y presión en el sistema eléctrico durante el inicio de la noche, período considerado más sensible por el gobierno.

El horario de verano sigue fuera del calendario brasileño, pero volvió al radar del gobierno federal debido a la presión sobre el sistema eléctrico al inicio de la noche, cuando el consumo de energía suele aumentar en residencias y parte del comercio.

Hasta mayo de 2026, no hay anuncio oficial de retorno del cambio en los relojes. El Ministerio de Minas y Energía informa que el tema permanece en evaluación periódica, principalmente debido al aumento de la demanda en el horario pico y la disminución de la generación solar al final de la tarde.

La discusión ganó fuerza en las redes sociales tras la tramitación, en Estados Unidos, de una propuesta que busca mantener el horario de verano de forma permanente. La medida, sin embargo, aún no ha sido adoptada en el país norteamericano.

Actualmente, la mayor parte de Estados Unidos adelanta los relojes en marzo y retorna al horario estándar en noviembre. En Brasil, el debate no se concentra solo en el ahorro de energía, como ocurría en décadas anteriores.

El punto central analizado por el gobierno es si el adelanto de los relojes podría reducir la presión sobre el sistema eléctrico al comienzo de la noche, período en que la demanda suele subir en las residencias y en actividades comerciales.

Horario de verano en Brasil vuelve al radar del gobierno

El gobierno acompaña el equilibrio entre oferta y consumo de electricidad en el país. Dentro de ese monitoreo, uno de los puntos observados es el llamado pico de demanda, cuando millones de consumidores usan equipos eléctricos al mismo tiempo.

Este intervalo suele ocurrir al inicio de la noche, con mayor uso de iluminación, duchas, aparatos de aire acondicionado, televisores y electrodomésticos. En el mismo período, la generación solar pierde fuerza porque depende de la luminosidad natural.

Con la caída de la producción fotovoltaica al final de la tarde, el sistema necesita compensar esta reducción con otras fuentes de energía. La evaluación en curso considera justamente la relación entre esta disminución de la generación solar y el aumento del consumo.

A lo largo del día, la energía solar ayuda a atender parte de la demanda. Más tarde, cuando la producción disminuye y el consumo crece, el gobierno analiza si una hora adicional de claridad podría reducir parte de la presión sobre el sistema.

Pico de consumo de energía cambia el foco del debate

Históricamente, el horario de verano se utilizó para aprovechar mejor la luz natural en los meses más cálidos. Con los relojes adelantados una hora, se esperaba reducir el uso de iluminación artificial al final del día.

Este efecto perdió relevancia con el tiempo, según evaluaciones del Ministerio de Minas y Energía. Estudios de 2019 indicaron una reducción de los beneficios esperados, debido a cambios en los hábitos de consumo de la población.

Con el avance de nuevos equipos, la expansión del aire acondicionado y cambios en la rutina urbana, el mayor consumo diario dejó de concentrarse solo en el período nocturno. Parte de la demanda comenzó a ocurrir también durante la tarde.

En los últimos años, la ampliación de plantas solares y sistemas de generación fotovoltaica añadió otro factor al debate. El análisis dejó de considerar solo el volumen total consumido y pasó a observar también el horario en que la energía es demandada.

En 2024, evaluaciones técnicas citadas por el sector eléctrico señalaron que la reanudación del horario de verano podría reducir la carga máxima en determinados horarios y mejorar el aprovechamiento de fuentes renovables, como solar y eólica.

La estimación mencionada en análisis del sector indicaba la posibilidad de una reducción de hasta 2,9% en la carga máxima en algunos escenarios. El dato se utiliza como una de las referencias en la discusión sobre el impacto del cambio en los relojes.

Estados que eran afectados por el horario de verano

Antes de la suspensión, el horario de verano se aplicaba principalmente en las regiones Sur, Sudeste y Centro-Oeste. El cambio afectaba a Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná, São Paulo, Rio de Janeiro, Espírito Santo, Minas Gerais, Goiás, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y el Distrito Federal.

Estas áreas se incluían porque están más alejadas de la Línea del Ecuador. En ellas, la diferencia de luminosidad entre verano e invierno es más perceptible, especialmente en los meses más cálidos, cuando los días son más largos.

Con mayor presencia de luz natural al final de la tarde, se esperaba reducir la necesidad de encender equipos de iluminación más temprano. Este era uno de los motivos para la aplicación concentrada en estados de las regiones Sur, Sudeste y Centro-Oeste.

En las regiones Norte y Nordeste, la variación de luminosidad entre las estaciones es menor. Por este motivo, el impacto práctico del horario de verano en el aprovechamiento de la luz natural siempre fue más limitado en estos lugares.

La diferencia geográfica ayuda a explicar por qué la medida no se adoptaba en todo el territorio nacional. En la práctica, los relojes se adelantaban una hora durante parte de la primavera y el verano.

El cambio afectaba la rutina de transporte, escuelas, comercio, servicios, programación de televisión, vuelos y actividades económicas en general. Por eso, una eventual reanudación requeriría planificación y comunicación previa a los sectores impactados.

Por qué el horario de verano fue suspendido

El horario de verano dejó de ser adoptado en Brasil en 2019. En ese momento, la justificación presentada por el gobierno fue la pérdida de efectividad en la reducción del consumo de energía eléctrica.

Estudios utilizados en la evaluación indicaban que el ahorro obtenido ya no tenía el mismo peso observado en décadas anteriores. El patrón de consumo había cambiado, y parte de la demanda pasó a ocurrir durante la tarde, especialmente en días calurosos.

Con este cambio, el beneficio directo de la claridad extra al inicio de la noche se redujo. La popularización de aparatos electrónicos, sistemas de refrigeración y nuevos hábitos de trabajo y ocio redujo el peso de la iluminación artificial en el consumo total.

A pesar de la suspensión, el tema continuó presente en las evaluaciones del sector eléctrico. El Ministerio de Minas y Energía informa que la política es reevaluada de acuerdo con las condiciones de oferta, consumo y operación del sistema.

También se incluyen en el análisis el comportamiento de los embalses, las previsiones de demanda y la capacidad de atención en los horarios considerados más críticos. Estos factores ayudan a definir si el cambio en los relojes tendría un efecto relevante.

La energía solar pesa en el análisis sobre los relojes

La expansión de la energía solar hizo que la evaluación fuera más detallada. Durante el día, esta fuente contribuye a reducir la necesidad de activación de otras plantas, pero la producción disminuye al final de la tarde, cuando el consumo residencial tiende a crecer.

Este movimiento crea una curva de demanda más exigente para la operación del sistema eléctrico, según evaluaciones del sector. La caída de la generación solar necesita ser compensada por otras fuentes, como hidroeléctricas, térmicas o diferentes formas de operación energética.

En este contexto, el horario de verano volvió a ser analizado desde el punto de vista del desplazamiento de la demanda. La intención no sería solo reducir el consumo total del día, sino alterar parte del horario en que la energía es utilizada.

En la rutina de la población, una eventual reanudación significaría salir más temprano del horario estándar. El final de la tarde sería más claro, mientras que las mañanas comenzarían más oscuras en varias ciudades, como ocurre en modelos de este tipo.

Este efecto sobre la rutina suele ser considerado en las evaluaciones del gobierno y de sectores productivos. Trabajadores, estudiantes, empresas y servicios que dependen de horarios fijos están entre los grupos directamente afectados por cambios en el reloj.

El retorno del horario de verano aún no ha sido confirmado

Hasta ahora, el gobierno no ha confirmado el regreso del horario de verano. La posición oficial es de seguimiento, sin definición de fecha, formato o lista definitiva de estados para una eventual reanudación.

En octubre de 2025, el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, afirmó que el país no necesitaría retomar la medida ese año, aunque el monitoreo continuara. Para 2026, tampoco hay anuncio oficial de retorno.

En caso de que la medida vuelva a ser adoptada, la tendencia es que el impacto se concentre en los lugares donde se aplicaba anteriormente, debido a la mayor variación de luminosidad en verano en comparación con otras áreas del país.

La decisión también tendría que considerar la operación del sector eléctrico, la comunicación con empresas y servicios públicos, los sistemas digitales, el transporte aéreo y la adaptación de la población. Los cambios de horario afectan agendas, escalas de trabajo y sincronización de servicios.

Mientras tanto, rumores sobre una reanudación inmediata continúan circulando en las redes sociales. El gobierno federal ya ha publicado aclaraciones anteriores para negar la adopción automática de la medida y reforzar que el asunto permanece en evaluación.

En Estados Unidos, la discusión reciente ayudó a reavivar el tema en Brasil, pero los contextos son diferentes. Allí, el debate involucra la posibilidad de mantener un modelo permanente; aquí, el enfoque declarado está en el suministro energético en los horarios de mayor consumo.

Por ahora, la rutina de los brasileños continúa sin alteración en los relojes. El horario de verano puede volver a ser considerado si los estudios indican un beneficio relevante para el sistema eléctrico, especialmente al final de la tarde y al inicio de la noche. Hasta que haya una decisión oficial, sin embargo, no hay cambio confirmado en el calendario nacional.

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Alisson Ficher

Periodista graduado desde 2017 y activo en el área desde 2015, con seis años de experiencia en revista impresa, experiencia en canales de televisión abierta y más de 12 mil publicaciones en línea. Especialista en política, empleos, economía, cursos, entre otros temas y también editor del portal CPG. Registro profesional: 0087134/SP. Si tiene alguna duda, quiere reportar un error o sugerir un tema sobre los asuntos tratados en el sitio, contáctenos por correo electrónico: alisson.hficher@outlook.com. ¡No aceptamos currículos!

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