Nuevo estudio rastreó más de 5 mil partículas virtuales y descubrió que enormes remolinos transportan el agua del río Congo por cientos de kilómetros, mientras otras investigaciones alertan sobre sequías, liberación de carbono antiguo y amenazas a la biodiversidad
El río Congo, reconocido como el más profundo del mundo, vierte cerca de 40 mil metros cúbicos de agua por segundo en el Océano Atlántico. Ahora, un estudio publicado en 2026 reveló que esa agua dulce puede avanzar aproximadamente 800 kilómetros por el mar.
Esto representa cerca de 40 millones de litros lanzados al océano cada segundo. En lugar de simplemente mezclarse con el agua salada cerca de la costa africana, parte de ese volumen es capturado por enormes remolinos y transportado por cientos de kilómetros.
El descubrimiento añade un capítulo importante a la historia del río Congo. Además de poseer tramos con más de 200 metros de profundidad, influye en la circulación del Atlántico, el transporte de nutrientes y los ecosistemas marinos mucho más allá de su desembocadura.
-
Volkswagen colocó 100 ovejas a trabajar junto a 31.000 paneles solares, y el resultado impresionó.
-
Reels no navegador: qué herramienta resuelve sin complicaciones
-
El nómada digital se ha convertido en un fenómeno económico global: ya son alrededor de 40 millones de personas trabajando mientras viajan, un contingente que mueve 787 mil millones de dólares al año y hace que los países compitan por estos profesionales con visados especiales desde 2021.
-
La construcción civil fue uno de los sectores que más crecieron en Brasil en 2024, con un aumento del 4,3% y un PIB de R$ 359 mil millones: el sector creó 110 mil empleos y ayudó a elevar la inversión del país.
Remolino transportó agua del río Congo durante 49 días
El estudio fue desarrollado por investigadores del Laboratorio de Estudios en Geofísica y Oceanografía Espacial y instituciones colaboradoras. Los resultados fueron publicados en el periódico Journal of Geophysical Research: Oceans y divulgados por la American Geophysical Union en julio de 2026.
Los científicos investigaron la pluma de agua dulce formada cuando el río Congo llega al Atlántico. Durante la estación lluviosa, esta masa de agua se desplaza principalmente hacia el suroeste y puede ser capturada por remolinos oceánicos de mesoescala.
Estos remolinos pueden presentar dimensiones cercanas a 100 kilómetros. Uno de ellos, acompañado durante marzo y abril de 2016, permaneció activo por 49 días y alcanzó un radio aproximado de 150 kilómetros.
El remolino atrapó agua de baja salinidad en su región central y la transportó cerca de 200 kilómetros lejos de la costa antes de desaparecer. El fenómeno mostró que la influencia del Congo en el océano no se limita al área de la desembocadura.
Más de 5 mil partículas fueron acompañadas
Para reconstruir el camino del agua, los investigadores usaron un modelo de circulación oceánica con resolución de 3 kilómetros. La simulación fue comparada con mediciones de salinidad, altura de la superficie del mar, corrientes e información obtenida por satélites y sistemas de rastreo de embarcaciones.
El equipo eligió 2016 porque existían registros observacionales especialmente detallados de ese período. El modelo logró reproducir el tamaño, la posición y los cambios estacionales verificados en la pluma del río Congo.
Más de 5 mil partículas virtuales fueron seguidas de forma retroactiva. Los resultados indicaron que el agua encontrada en el centro del remolino en abril había salido de la porción sur de la pluma durante marzo.
La investigación demostró que el transporte no ocurre solo por una dispersión lenta y continua. Eventos episódicos, como la formación de grandes remolinos, pueden transportar enormes cantidades de agua dulce por el Atlántico en verdaderos pulsos.
Esta dinámica influye en la salinidad, la circulación regional y la distribución de nutrientes. Por eso, los resultados también pueden ayudar a comprender alteraciones en los ecosistemas marinos y en las áreas pesqueras dependientes del agua traída por el río.
Profundidad superior a 200 metros exige cuidado con números
La profundidad del río Congo es otro dato impresionante, pero necesita ser presentada con precisión. Es común encontrar referencias a una profundidad máxima de aproximadamente 220 metros, aunque ese valor no debe ser tratado como una medición exacta y definitiva.
Mediciones hidroacústicas realizadas en el Bajo Congo por el Servicio Geológico de los Estados Unidos identificaron profundidad superior a 200 metros. Este resultado sustenta la clasificación del Congo como el río más profundo conocido del planeta.
El sistema fluvial tiene aproximadamente 4,3 mil kilómetros de longitud, dependiendo del criterio adoptado para determinar su nacimiento. Su cuenca ocupa cerca de 4 millones de kilómetros cuadrados y forma el segundo mayor sistema fluvial del mundo en caudal, solo detrás del Amazonas.
Las áreas más profundas están en el Bajo Congo, donde el río atraviesa canales estrechos, rápidos y cambios abruptos en el relieve sumergido. Las corrientes intensas crean ambientes extremos y ayudan a separar poblaciones de peces.
Cuenca del Congo presenta tendencia de reducción de lluvias
Otra investigación, publicada en octubre de 2025 en la revista npj Climate and Atmospheric Science, analizó 42 años de información atmosférica e hidrológica, abarcando el período de 1981 a 2022.
Los investigadores identificaron una tendencia significativa de reducción de la humedad en la región central de la Cuenca del Congo. El proceso fue relacionado con la menor convergencia de humedad y la disminución de las precipitaciones, principalmente durante la época normalmente más lluviosa.
El estudio asoció este cambio al debilitamiento de la circulación de Walker y al aumento de la temperatura de la superficie del Atlántico tropical central y oriental. La influencia del océano sobre la humedad regional aparece con un desfase aproximado de tres meses.
La temperatura del aire en la cuenca aumentó cerca de 0,17 °C por década desde los años 1980. La situación preocupa porque más del 80% de la producción agrícola regional depende de las lluvias estacionales, mientras que los bosques necesitan esa humedad para conservar su estabilidad.
Aguas oscuras están liberando carbono antiguo
En 2026, otro descubrimiento llamó la atención sobre la Cuenca del Congo. Un estudio publicado en la revista Nature Geoscience encontró carbono proveniente de turberas milenarias siendo liberado por grandes lagos y ríos de aguas oscuras.
Las muestras fueron recolectadas en los lagos Mai Ndombe y Tumba y en los ríos Fimi y Ruki. El análisis isotópico indicó que parte del carbono disuelto se originó de materia orgánica antigua almacenada en las turberas de la región central.
Los resultados no significan automáticamente que todo el stock de carbono esté entrando en colapso. Sin embargo, muestran que el carbono antiguo puede pasar de las turberas a los ambientes acuáticos y, posteriormente, alcanzar la atmósfera.
El descubrimiento es relevante porque las turberas de la región almacenan aproximadamente 30 mil millones de toneladas de carbono. Cambios en el equilibrio hidrológico podrían afectar uno de los mayores reservorios naturales del planeta.
Peces pequeños escalan cascada de 15 metros
La biodiversidad también rindió un descubrimiento curioso. En abril de 2026, investigadores documentaron miles de peces de la especie Parakneria thysi escalando la cascada Luvilombo, con aproximadamente 15 metros, en la parte superior de la Cuenca del Congo.
Los animales medían principalmente entre 3,7 y 4,8 centímetros. Utilizaban aletas y pequeñas estructuras semejantes a ganchos para adherirse a las superficies húmedas, avanzando por las áreas alcanzadas por las salpicaduras.
La subida completa puede llevar casi diez horas. Fue el primer registro científico apoyado por imágenes de este comportamiento en la especie, reforzando cuánto aún permanece desconocido sobre los animales que viven en el sistema del río Congo.
Fuentes consultadas
- American Geophysical Union — transporte del agua del Congo por el Atlántico
- Journal of Geophysical Research: Oceans — estudio original de 2026
- USGS — mediciones hidroacústicas en el Bajo Congo
- npj Climate and Atmospheric Science — reducción de la humedad en la Cuenca del Congo
- Nature Geoscience — liberación de carbono antiguo
- Scientific Reports — peces escalando la cascada Luvilombo
