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Productores llevaron cacao al semiárido de Ceará, plantaron clones en Tabuleiro de Russas, probaron goteo y microaspersión y transformaron 60 kg de almendras en 45 kg de chocolate en una región antes vista como improbable para el fruto.

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Escrito por Alisson Ficher Publicado el 13/07/2026 a las 23:37 Actualizado el 13/07/2026 a las 23:38
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Experimento iniciado en el Tabuleiro de Russas evaluó clones, irrigación y manejo técnico para cultivar cacao en el semiárido cearense, hasta transformar almendras locales en chocolate y registrar un contraste raro entre fruta tropical, investigación agrícola y sertão.

Asociado normalmente a áreas húmedas de Bahía y de la Amazonía, el cacao fue cultivado de forma experimental en el semiárido cearense, en un área irrigada del Tabuleiro de Russas, donde el calor y la baja oferta natural de agua suelen limitar cultivos más exigentes.

Iniciado en 2010, el proyecto reunió clones seleccionados, sistemas de irrigación por goteo y microaspersión y manejo técnico para evaluar si el cacaotero podría producir en condiciones diferentes de aquellas encontradas en las regiones brasileñas más tradicionales para el fruto.

La experiencia ocurrió en el Perímetro Irrigado Tabuleiro de Russas, en Ceará, en un área de cuatro hectáreas cultivada con cacaoteros, dentro de una propuesta orientada a la generación y divulgación de tecnologías para el cultivo irrigado de la especie.

Según la Agencia de Desarrollo del Estado de Ceará, la evaluación acompañó diferentes materiales genéticos en ambiente semiárido, con foco en adaptación, fructificación, manejo hídrico y desempeño técnico de la producción.

Uno de los resultados más curiosos apareció después de que almendras producidas en el experimento fueron fermentadas, secadas y enviadas a Ceplac, en Bahía, para análisis químicos, evaluaciones sensoriales y procesamiento.

Registrado en un manual técnico publicado en 2017, el procesamiento de aproximadamente 60 kilos de almendras fermentadas y secas resultó en 45 kilos de chocolate producido con cacao cultivado en Ceará.

Cacao en el semiárido cearense

La experiencia llama la atención porque el cacaotero suele ser relacionado a ambientes húmedos, con sombreado, características específicas de suelo y oferta relativamente regular de agua durante el ciclo productivo.

En el Tabuleiro de Russas, sin embargo, el cultivo siguió otra lógica, sostenida por irrigación planificada, acompañamiento técnico y evaluación de clones en campo para identificar cuáles materiales presentaban respuestas más adecuadas a las condiciones locales.

Implementada en una finca situada en el perímetro irrigado, el área experimental integró un proyecto de diversificación agrícola en el interior de Ceará, destinado a probar alternativas productivas en regiones atendidas por infraestructura hídrica.

El trabajo contó con participación técnica de instituciones como Ceplac, Univale, Embrapa Semiárido, Banco do Nordeste y Sebrae-CE, reunidas para evaluar nuevas posibilidades de cultivo en áreas irrigadas del estado.

Más que una curiosidad agrícola, la investigación abordó preparación de área, plantación, irrigación, poda, sombreado, cosecha, fermentación y secado de las almendras, etapas descritas en el documento técnico elaborado tras seis años de experimentación.

Estos cuidados fueron decisivos porque el valor del cacao no depende solo de la fruta cosechada en el campo, sino también de la calidad del procesamiento realizado después de la cosecha.

Experimento comenzó en 2010 en el Tabuleiro de Russas

El plan de evaluar el cacaotero en el semiárido comenzó a ser estructurado en 2009, cuando representantes de la Unión de los Agronegocios en el Valle del Jaguaribe buscaron apoyo técnico de Ceplac para estudiar el comportamiento del cultivo en ese ambiente.

Al año siguiente, un convenio de cooperación técnica entre Ceplac y Univale permitió implementar la investigación en un área de la empresa Frutacor, vinculando la iniciativa a un programa de evaluación de alternativas agrícolas para el interior cearense.

Las plántulas fueron plantadas donde ya existía un bananal con cuatro años de cultivo, aprovechado inicialmente como sombra provisional para proteger los cacaoteros durante la fase de establecimiento en el campo.

Además de reducir la exposición directa al sol, la presencia de los bananos permitió utilizar una infraestructura de irrigación ya instalada, mientras que cajazeiras fueron añadidas al sistema para ofrecer sombreado permanente y mejorar el confort térmico de las plantas.

Un día de campo realizado en agosto de 2013 reunió a 120 participantes en las instalaciones de Frutacor y presentó los primeros resultados del cultivo, incluyendo ajustes necesarios para sincronizar producción, lluvias, llenado de los frutos y cosecha.

Irrigación por goteo y microaspersión

La elección del Tabuleiro de Russas estaba ligada a la presencia de un área irrigada con historial de fruticultura y producción agrícola apoyada por infraestructura hídrica, condición indispensable para conducir la prueba en ambiente semiárido.

En lugar de depender exclusivamente de las lluvias, el experimento utilizó sistemas controlados de irrigación, permitiendo acompañar el desarrollo de los cacaoteros en una región cuya disponibilidad natural de agua no atendería regularmente las exigencias del cultivo.

Entre los métodos evaluados estaban el goteo y la microaspersión, dos formas de distribuir agua destinadas a mantener la humedad necesaria a las plantas y, al mismo tiempo, analizar diferencias en el desarrollo de los clones.

Mientras el goteo conducía el agua de forma localizada hacia la región cercana a las raíces, la microaspersión alcanzaba un área más amplia alrededor de las plantas, creando condiciones distintas de humedad en el suelo.

Esta comparación tenía importancia técnica porque el cacaotero necesita agua, pero el rendimiento del cultivo también depende de la distribución de la humedad, de la temperatura del suelo, de la formación de las raíces y del manejo adoptado.

Durante el seguimiento, los investigadores observaron adaptación, crecimiento, fructificación y producción de almendras, comparando el comportamiento de los materiales genéticos en los dos sistemas de riego instalados.

Los resultados reunidos por Adece indicaron que los clones Cepec 2002 y Cepec 2004 presentaron mayor fructificación en el sistema de goteo, mientras que el CCN-51 alcanzó una productividad experimental superior a dos toneladas de almendras secas por hectárea en el quinto año.

Estos datos pertenecen al experimento iniciado en 2010 y no representan una recomendación general de cultivo, pues el propio manual técnico registró que aún eran necesarios ajustes antes de una adopción a gran escala en Ceará.

Clones seleccionados y manejo del cacaotero

Otro componente relevante fue el sombreado, ya que la exposición excesiva al sol en regiones de calor intenso puede provocar estrés en las plantas, quemadura de frutos y alteraciones en el desarrollo vegetativo.

Por esta razón, el cultivo requirió atención al ambiente formado alrededor de los cacaoteros, incluyendo equilibrio entre luminosidad, temperatura, humedad, ventilación y protección contra vientos fuertes durante las diferentes fases del cultivo.

Cortavientos también fueron instalados porque la combinación de vientos intensos y déficit hídrico puede limitar el crecimiento de las plantas, reducir la calidad de los frutos y aumentar la pérdida de humedad en el área cultivada.

Entre los materiales evaluados estaban CP 49, PS 13.19, PH 16, Cepec 2002 y CCN-51, seleccionados por características como productividad, precocidad, porte, peso de las semillas y resistencia a enfermedades.

El análisis de los clones mostró que los resultados variaban según el material genético y el sistema de riego, reforzando la necesidad de combinar elección de las plántulas, disponibilidad hídrica, sombreado y conducción técnica.

Almendras de Ceará se convirtieron en chocolate en 2015

La transformación de las almendras en chocolate ocurrió después de la cosecha, fermentación y secado del material producido en el experimento, cerrando un recorrido que comenzó con la siembra de los cacaoteros en el semiárido cearense.

En diciembre de 2015, según el informe de actividades de Adece, las almendras enviadas a Ceplac fueron procesadas y evaluadas, originando el producto presentado por la institución como el primer chocolate hecho íntegramente con cacao cultivado en Ceará.

Las muestras fueron distribuidas entre agentes financiadores e instituciones participantes para degustación y divulgación, dando visibilidad al resultado obtenido en el área experimental del Perímetro Irrigado Tabuleiro de Russas.

En este recorrido, el cacao dejó de ser solo un cultivo observado en el campo y se convirtió en un producto procesado, tras pasar por cosecha, fermentación, secado, evaluación y fabricación del chocolate.

La experiencia también integró una discusión más amplia sobre diversificación agrícola en áreas irrigadas del Nordeste, frecuentemente asociadas a cultivos como melón, sandía, plátano, mango y uva.

Al evaluar cacao y otras especies en unidades de observación, el proyecto buscó ampliar el conocimiento técnico sobre cultivos capaces de producir en condiciones específicas, siempre que fueran acompañados por irrigación, investigación y manejo adecuado.

La investigación no autorizaba plantación en cualquier área seca

Los documentos de Adece trataron los resultados como experimentales y resaltaron la necesidad de nuevos estudios, principalmente sobre viabilidad económica, consumo de agua, calidad bioquímica de las almendras y comportamiento de los clones a largo plazo.

La experiencia no demostró que el cacao podría ser cultivado en cualquier región seca, pues su implantación dependía de infraestructura de irrigación, análisis de suelo, material genético adecuado, sombreado, asistencia técnica y estructura de poscosecha.

Sin estos factores, un cultivo exigente como el cacaotero enfrentaría barreras mayores en áreas de baja humedad, especialmente donde no hubiera agua disponible y autorización para uso de los recursos hídricos.

El manual también registró dificultades técnicas observadas en el campo, como germinación de semillas dentro de los frutos, quemaduras provocadas por la exposición al sol y necesidad de ajustes en la cantidad de agua suministrada a las plantas.

Al mismo tiempo, investigadores señalaron que las condiciones climáticas del semiárido eran desfavorables para la proliferación de la escoba de bruja, enfermedad responsable de pérdidas significativas en áreas tradicionales de cacao en el sur de Bahía.

Este contraste ayudó a explicar el interés técnico por el Tabuleiro de Russas: aunque la región presentaba limitaciones de agua y temperatura, podría reducir la presión de determinadas enfermedades cuando el cultivo fuera conducido bajo condiciones controladas.

En el campo económico, el cacao despertaba atención por permitir la fabricación de productos de mayor valor agregado, sobre todo cuando las almendras presentaban calidad compatible con chocolates diferenciados.

La transformación de 60 kilos de almendras en 45 kilos de chocolate se convirtió en el resultado más visible de una investigación iniciada en 2010, procesada en 2015 y documentada técnicamente en los años siguientes.

También pesa la fuerza visual del caso, ya que una fruta ligada al imaginario de bosques húmedos apareció cultivada en pleno semiárido, rodeada por sistemas de irrigación, plantas de sombra y materiales genéticos evaluados por investigadores.

Para la investigación agrícola, el punto central estaba en el comportamiento de los cacaoteros en condiciones controladas; para el público, la curiosidad surgió al descubrir que almendras cosechadas en el sertón cearense llegaron a la forma de chocolate.

¿Imaginabas que un experimento iniciado en el semiárido cearense podría producir almendras de cacao y transformarlas en chocolate?

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Alisson Ficher

Periodista graduado desde 2017 y activo en el área desde 2015, con seis años de experiencia en revista impresa, experiencia en canales de televisión abierta y más de 12 mil publicaciones en línea. Especialista en política, empleos, economía, cursos, entre otros temas y también editor del portal CPG. Registro profesional: 0087134/SP. Si tiene alguna duda, quiere reportar un error o sugerir un tema sobre los asuntos tratados en el sitio, contáctenos por correo electrónico: alisson.hficher@outlook.com. ¡No aceptamos currículos!

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