Happy vivió casi 50 años en el Zoológico del Bronx, marcó investigaciones sobre autoconciencia animal y se convirtió en símbolo de una disputa judicial histórica en Estados Unidos
La muerte de Happy, elefanta asiática del Zoológico del Bronx, en Nueva York, reavivó una discusión mundial sobre ciencia, cautiverio, inteligencia animal y derechos de especies mantenidas en zoológicos.
La elefanta fue sacrificada el martes (26), a los 55 años, tras presentar agravamiento de condiciones ligadas a la edad, según el zoológico. La información fue divulgada por la institución el miércoles (27).
La institución informó que Happy presentaba señales de pérdida de función renal o hepática en las últimas semanas. La necropsia reveló artritis y grandes tumores uterinos inoperables.
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Según el zoológico, estas condiciones no podían ser detectadas por exámenes o imágenes en elefantes.
Investigación con espejo transformó a Happy en referencia científica
Happy entró en la historia de la ciencia en 2005, cuando ayudó a investigadores a entender mejor la autoconciencia animal.
Durante el experimento, la elefanta observó su propio reflejo y tocó varias veces una “X” pintada sobre el ojo. La marca solo podía ser vista a través del espejo.
Este comportamiento indicó que los elefantes pueden reconocerse a sí mismos, una habilidad registrada en pocas especies.
La prueba colocó a Happy en una posición importante en los estudios sobre cognición animal, memoria, percepción e inteligencia entre mamíferos de gran tamaño.
Casi medio siglo en el Zoológico del Bronx
Happy nació en la naturaleza, en Asia, y fue llevada a Estados Unidos cuando tenía apenas 1 año de edad.
Después de llegar al país, la elefanta pasó a vivir en el Zoológico del Bronx en 1977, donde permaneció por casi 50 años.
Recibió el nombre de uno de los enanos de la historia de Blancanieves antes de llegar al lugar.
Empleados relataron que Happy interactuaba intensamente con los cuidadores. La elefanta también era motivada por golosinas como sandía y fresas.
Craig Piper, director interino del zoológico, afirmó que Happy fue una gran embajadora de los elefantes y de la conservación de la especie.
Disputa judicial colocó a Happy en el centro de un caso histórico
Happy también se convirtió en símbolo de una disputa judicial inédita sobre derechos de animales en cautiverio.
En 2018, el grupo Nonhuman Rights Project demandó al Zoológico del Bronx. La entidad buscaba reconocer a Happy como “persona” para fines legales.
El objetivo era transferir a la elefanta a un gran santuario animal.
La corte más alta de Nueva York rechazó la solicitud por 5 votos a 2. Más tarde, la Corte Suprema de Colorado tomó una decisión similar en otro caso que involucraba a cinco elefantes de zoológico.
Dos jueces de Nueva York presentaron votos divergentes. Uno de ellos calificó el cautiverio de Happy como “inherentemente injusto e inhumano”.
Zoológico defendió cuidados rigurosos y permanencia en el lugar
El Zoológico del Bronx afirmó que Happy recibía cuidados constantes y vivía en un espacio con área para nadar, buscar alimento y expresar comportamientos naturales.
La institución también sostuvo que retirar a Happy del lugar donde vivió por décadas podría perjudicar su salud y adaptación.
En las últimas semanas de vida, Happy permaneció, por elección propia, en un establo y en un área externa fuera de la exhibición pública.
Craig Piper informó que los empleados ofrecieron hidratación, alimentación y control del dolor, en cuidados adaptados al entorno del zoológico.
Patty se convierte en la última elefanta en exhibición en la ciudad
Con la muerte de Happy, Patty, de 57 años, se convirtió en la última elefanta en exhibición en la ciudad más grande de los Estados Unidos.
La Wildlife Conservation Society decidió hace 20 años dejar de adquirir elefantes.
El zoológico ahora evaluará con cautela si Patty debe dejar el lugar donde vive hace 53 años.
Christopher Berry, director ejecutivo del Nonhuman Rights Project, afirmó que Happy será recordada como la elefanta que abrió espacio en los tribunales para discutir los derechos legales de animales no humanos.
¿La historia de Happy debe ser vista principalmente como avance científico, debate jurídico o alerta sobre la vida de animales inteligentes en cautiverio?

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