La energía entra en una nueva fase con la inversión de Ormat en tecnología geotérmica de próxima generación, prueba en planta ya existente y plan para transformar calor subterráneo y almacenamiento en una apuesta comercial de largo alcance
La energía geotérmica ha ganado un nuevo impulso con el anuncio de Ormat Technologies, que decidió invertir US$ 25 millones en la startup Sage Geosystems en una ronda Serie B superior a US$ 97 millones. La operación fue divulgada el 21 de enero de 2026, en Reno, Nevada, y marca un paso importante en el intento de acelerar soluciones capaces de extraer calor de rocas secas y calientes, llevando este modelo a una nueva fase de generación eléctrica y almacenamiento a escala comercial.
El movimiento llama la atención porque proviene de una empresa que acumula más de cinco décadas de experiencia en el sector geotérmico y que ahora decide ampliar su apuesta en tecnologías más avanzadas. Además del aporte financiero, Ormat quiere probar la tecnología propietaria de Sage en una planta geotérmica ya existente, con la meta de acelerar el lanzamiento de soluciones de próxima generación y abrir camino para nuevas plantas y proyectos de almacenamiento de energía.
Lo que Ormat anunció y por qué llamó la atención del mercado
Ormat informó que está co-liderando, junto con Carbon Direct Capital, la ronda Serie B de Sage Geosystems. El objetivo es apoyar el avance de las soluciones de generación geotérmica y almacenamiento de energía desarrolladas por la empresa, incluyendo la construcción de su primera planta geotérmica comercial de última generación.
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En la práctica, el anuncio muestra que Ormat no quiere solo seguir la evolución del sector, sino participar directamente en la próxima etapa. La empresa trata la inversión como un hito dentro de la estrategia de expandir presencia en Sistemas Geotérmicos Mejorados, también conocidos como EGS, y acelerar la comercialización de tecnologías más sofisticadas de energía subterránea.
Cómo la nueva tecnología quiere extraer calor de rocas secas y calientes
Sage pretende probar su tecnología llamada Geotermia por Presión en una planta geotérmica ya operada por Ormat. La propuesta es usar este sistema para extraer calor de rocas secas y calientes, un tipo de recurso que puede ampliar bastante el alcance de la geotermia más allá de las áreas tradicionalmente más favorables.
Este punto es importante porque ayuda a explicar por qué el proyecto ha ganado tanto peso. En lugar de depender solo de condiciones geotérmicas más convencionales, la nueva tecnología intenta abrir espacio para una generación de energía más amplia y más adaptable, con potencial para abastecer nuevas plantas y también fortalecer el almacenamiento energético.
Los números que explican el tamaño de la apuesta
La inversión directa de Ormat en Sage fue de US$ 25 millones, dentro de una ronda Serie B que superó los US$ 97 millones. Este volumen por sí solo ya muestra que el sector ve valor en la posibilidad de transformar tecnología geotérmica avanzada en aplicación comercial concreta.
Los números de la propia Ormat también ayudan a dimensionar el movimiento. La compañía afirma haber diseñado, fabricado y construido plantas que suman aproximadamente 3.600 MW de capacidad bruta alrededor del mundo. Su portafolio actual de generación totaliza 1.695 MW, siendo 1.310 MW de generación geotérmica y solar y 385 MW de almacenamiento de energía, concentrado en los Estados Unidos.
Qué cambia para la geotermia y para el almacenamiento de energía
Si la prueba de la tecnología de Sage tiene éxito, Ormat tendrá el derecho de desarrollar, construir, poseer y operar plantas geotérmicas y proyectos de almacenamiento usando esta solución. Esto cambia el juego porque conecta innovación técnica a un camino claro de implementación industrial.
En la práctica, esta combinación puede acelerar una nueva etapa del sector. En lugar de quedar restringida al laboratorio o a demostraciones aisladas, la tecnología pasa a tener un puente directo con una empresa ya consolidada, capaz de transformar investigación en proyectos comerciales de energía con escala y presencia internacional.
Por qué Ormat entra con tanto peso en esta nueva fase
La fuerza del movimiento también proviene del historial de Ormat. La empresa se presenta como líder en energía geotérmica y como la única integrada verticalmente que opera en generación geotérmica y recuperación de energía. A lo largo de más de cinco décadas, ha construido presencia en mercados como Estados Unidos, Kenia, Guatemala, Indonesia, Honduras y Guadalupe.
Este historial marca la diferencia porque le da a la apuesta un peso mayor que una simple inversión financiera. Cuando una compañía con esta trayectoria invierte capital y estructura en una nueva tecnología, el mercado tiende a interpretar el movimiento como una señal de confianza a largo plazo en la expansión de la energía geotérmica avanzada.
Lo que la empresa quiere construir a partir de esta inversión
Según el CEO de Ormat, Doron Blachar, la asociación refuerza la confianza de la empresa en la tecnología de presión de Sage y está alineada con la estrategia de impulsar la innovación geotérmica, acelerar la llegada de nuevos productos al mercado y ampliar la implementación de la geotermia en el escenario energético global.
Esto muestra que la compañía no está mirando solo un proyecto aislado. La ambición es ampliar el portafolio, ganar nuevas capacidades y abrir espacio para una generación de energía más constante, renovable y con mayor integración entre producción y almacenamiento.
Cómo esta apuesta se conecta con la transición energética
La geotermia tiene un atractivo creciente porque ofrece una fuente de energía limpia capaz de operar de forma continua, sin depender directamente del sol o el viento al mismo ritmo que otras renovables. Cuando se suma a sistemas de almacenamiento, puede ganar aún más relevancia dentro de la transición energética.
En este contexto, la apuesta de Ormat y Sage llama la atención por intentar atacar dos puntos al mismo tiempo: ampliar la capacidad de generación geotérmica y fortalecer tecnologías de almacenamiento. Esta combinación puede ayudar a construir un sistema energético más estable, con menos emisiones y mayor capacidad de respuesta comercial.
Los próximos pasos para la tecnología de Sage
El próximo paso será la prueba de la tecnología en una planta geotérmica existente de Ormat. Este piloto es el punto decisivo para validar la capacidad de extraer calor de rocas secas y calientes y, a partir de ahí, acelerar la entrada de la solución en el mercado.
Si la fase de prueba confirma el potencial esperado, Ormat podrá avanzar hacia el desarrollo de plantas y proyectos de almacenamiento basados en esta tecnología. Es precisamente esta posibilidad la que transforma el anuncio en algo más que una ronda de inversión y coloca la energía geotérmica avanzada bajo un nuevo foco.
En su opinión, ¿la energía geotérmica puede convertirse en una de las grandes apuestas comerciales de la transición energética en los próximos años?

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