Hallazgo sumergido en el Mediterráneo reaviva el interés por Canopus, ciudad egipcia ligada a templos, rutas antiguas y ruinas preservadas en la bahía de Abu Qir, cerca de Alejandría, en un área estudiada por arqueólogos subacuáticos.
Buzos y arqueólogos subacuáticos recuperaron, en la bahía de Abu Qir, cerca de Alejandría, en Egipto, un conjunto de artefactos asociado a las ruinas de la antigua ciudad de Canopus.
Entre las piezas retiradas del fondo del Mar Mediterráneo se encuentran una estatua de granito de una figura aún no identificada, atribuida al final del período ptolemaico, una esfinge de cuarcita con cartucho de Ramsés II y una escultura de mármol ligada a un noble romano.
La operación ocurrió el 21 de agosto de 2025, según información divulgada por autoridades egipcias.
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Las ruinas se encuentran en un área señalada por investigadores como posible extensión occidental de Canopus, ciudad que tuvo función religiosa, comercial y cultural en el antiguo Egipto, sobre todo durante los períodos ptolemaico y romano.
Artefactos encontrados en el fondo del Mediterráneo
La pieza central de la operación fue una estatua de granito de una persona aún no identificada.
De acuerdo con la información divulgada sobre la excavación, la escultura estaba dañada en la región del cuello y las rodillas y fue datada del final de la era ptolemaica, período que se extendió de 332 a.C. a 30 a.C.
El izado exigió la actuación de buzos, arqueólogos y equipos propios para la retirada de objetos pesados del lecho marino.
Este tipo de operación suele seguir etapas de mapeo, estabilización y remoción controlada, para reducir el riesgo de nuevos daños a las piezas arqueológicas.
También fueron recuperadas una esfinge de cuarcita con el cartucho del faraón Ramsés II, que gobernó entre 1279 a.C. y 1213 a.C., y una escultura de mármol blanco asociada a un noble romano.
Las autoridades egipcias también mencionaron monedas, cerámicas, fragmentos de construcciones de piedra caliza, depósitos y estructuras ligadas a actividades portuarias.
Aunque el título se refiere a una “diosa egipcia”, la identificación de la estatua de granito no fue confirmada de forma segura en la información consultada.
En los relatos oficiales y en agencias internacionales, la pieza aparece descrita como una figura desconocida, junto a otros objetos asociados a faraones, esfinges y personajes del período romano.
Canopus y la ciudad egipcia que quedó sumergida
Canopus se encontraba en la región del delta del Nilo, próxima al actual litoral de Alejandría.
A lo largo de los siglos, partes de la ciudad y de áreas vecinas fueron tomadas por el Mediterráneo debido a procesos naturales como terremotos, subsidencia, licuefacción del suelo y avance del nivel del mar, según investigadores que estudian la región.
La bahía de Abu Qir es considerada por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto un área relevante para la arqueología subacuática.
El lugar concentra vestigios de Canopus, de Thonis-Heracleion y de naufragios de diferentes períodos históricos, incluyendo embarcaciones ligadas a la flota de Napoleón derrotada en la Batalla del Nilo, en 1798.
La sumersión de estas ciudades no es descrita por los especialistas como un episodio único.
Los estudios sobre la región señalan una transformación gradual del paisaje costero, provocada por la combinación de inestabilidad geológica, alteraciones en el terreno y cambios en el nivel del mar.
Con ello, antiguos espacios urbanos, templos y áreas portuarias pasaron a conformar sitios arqueológicos sumergidos.
Templos, comercio y peregrinación en el antiguo Egipto
Antes de desaparecer bajo las aguas, Canopus era conocida por sus santuarios ligados a Osiris y Serapis.
Durante las últimas dinastías faraónicas y el período ptolemaico, la ciudad recibía peregrinos que participaban en rituales religiosos y prácticas asociadas a la curación, conforme a estudios arqueológicos sobre el lugar.
La región también formaba parte de un paisaje mediterráneo marcado por la circulación de personas, mercancías y referencias culturales.
Después de la conquista de Alejandro, Egipto experimentó un intenso contacto entre tradiciones locales y elementos griegos, algo observado por investigadores en esculturas, templos, nombres de divinidades y prácticas religiosas.
Este contexto ayuda a explicar la presencia, en una misma área, de piezas asociadas a diferentes períodos e influencias.
Esfinges, estatuas ptolemaicas, objetos romanos, monedas e instalaciones portuarias indican que Canopus no era solo un centro religioso, sino también un punto conectado a rutas comerciales y a redes culturales del Mediterráneo antiguo.
Rescate arqueológico en la bahía de Abu Qir
Las autoridades egipcias informaron que solo parte de los objetos sumergidos será removida.
El ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, Sherif Fathi, dijo a la AFP que hay muchos materiales en el fondo del mar, pero que la recuperación se restringe a piezas seleccionadas por criterios técnicos.
La decisión sigue una práctica adoptada en la arqueología subacuática contemporánea.
En muchos casos, los investigadores defienden que los objetos permanezcan en el lugar original cuando la retirada puede comprometer el contexto arqueológico o representar un mayor riesgo de degradación.
La preservación in situ, como se le llama, depende de monitoreo y protección contra saqueos, desplazamientos y daños ambientales.
En la bahía de Abu Qir, la remoción de algunas piezas fue presentada como parte de un proyecto nacional de valorización del patrimonio sumergido.
Según el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, el área estudiada reveló señales de una ciudad romana con edificios, templos, cisternas, estanques de peces, puerto y muelles.
Sedimentos ayudaron a preservar ruinas sumergidas
La conservación de objetos sumergidos depende de factores como profundidad, salinidad, tipo de sedimento, circulación del agua y composición del material.
Cuando esculturas y estructuras quedan cubiertas por arena o lodo, la capa de sedimentos puede reducir la exposición directa a corrientes, impactos y variaciones ambientales.
Este proceso no significa que las piezas hayan permanecido intactas.
Las esculturas recuperadas en la bahía de Abu Qir presentaban roturas, partes ausentes y daños estructurales.
Para los arqueólogos, estas marcas también forman parte de la lectura del sitio, ya que pueden indicar colapsos, desplazamientos del terreno, impactos durante la sumersión o alteraciones ocurridas después de que el área quedó cubierta por el mar.
El trabajo subacuático busca interpretar este conjunto de señales.
Fragmentos de estatuas, inscripciones, muelles, depósitos y restos de construcciones permiten reconstruir aspectos de la organización urbana, religiosa y comercial de una ciudad que dejó de existir en la superficie, pero permaneció preservada en parte bajo el Mediterráneo.
Investigaciones sobre Canopus continúan en Egipto
La retirada de las piezas no concluye los estudios sobre Canopus.
Las autoridades egipcias indicaron que las excavaciones y análisis subacuáticos deben continuar, ya que la región aún conserva estructuras fijas y objetos móviles bajo las aguas.
Parte de este material podrá permanecer en el propio sitio, mientras que piezas seleccionadas pueden ser restauradas y llevadas a museos.
Para los investigadores, la importancia del hallazgo radica en la relación entre los objetos y el contexto en que fueron encontrados.
La esfinge con el nombre de Ramsés II, la figura de granito atribuida al período ptolemaico, la escultura romana y los vestigios de estructuras portuarias señalan ocupaciones sucesivas y ayudan a comprender las transformaciones de Canopus a lo largo de los siglos.
En un área donde el avance del mar cubrió calles, templos y muelles, cada pieza recuperada amplía el registro arqueológico sobre la antigua ciudad.

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