Nuevo Estudio Con Datación Por Lama Del Paleolago Otero Confirma Idades Entre 20.700 Y 22.400 Años Para Huellas Humanas En White Sands, Reforzando Evidencias Anteriores E Intensificando El Debate Científico Sobre El Inicio Del Povoamento De Las Américas
El descubrimiento de huellas humanas en White Sands, en Nuevo México, con edades entre 20.700 y 22.400 años, fue reafirmado por un nuevo estudio que utilizó lama antigua del paleolago Otero, reforzando evidencias de ocupación humana anterior al período tradicionalmente aceptado en las Américas.
Datación Independiente Reforza Resultados Anteriores
El estudio más reciente fue liderado por Vance Holliday, de la Universidad de Arizona, y utilizó un tercer tipo de material para datación por radiocarbono, la lama antigua depositada en el lecho del paleolago Otero, donde las huellas fueron preservadas.
El análisis demostró que la lama asociada a las marcas humanas presenta idades entre 20.700 y 22.400 años, intervalo consistente con resultados anteriores que indicaban actividad humana en la región entre 21.000 y 23.000 años atrás.
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Estos nuevos datos surgen tras críticas dirigidas a dos estudios previos, que habían utilizado semillas de la planta acuática Ruppia cirrhosa y granos de polen de coníferas como base para la datación de las huellas.
Cuestionamientos Sobre Confiabilidad De Los Materiales
En los últimos cuatro años, críticos argumentaron que semillas acuáticas y polen podrían representar marcadores poco confiables para establecer la edad real de las huellas humanas preservadas en el suelo de White Sands.
Según Holliday, la consistencia de los resultados obtenidos con diferentes materiales reduce la posibilidad de error sistemático. Afirmó que sería una serendipia extrema que múltiples fechas independientes construyeran una narrativa coherente, pero incorrecta.
“Es un histórico notablemente consistente. Llega a un punto en que es realmente difícil explicar todo esto”, dijo el investigador, al comentar los resultados publicados.
Impacto Sobre El Modelo Clásico De Ocupación
Tradicionalmente, los científicos creían que los humanos llegaron a América del Norte entre 16.000 y 13.000 años atrás, período asociado a la cultura Clovis, identificada hace cerca de 90 años en Nuevo México.
Las huellas de White Sands, si se confirman como anteriores a 21.000 años, serían aproximadamente 10.000 años más antiguas que los restos mortales asociados a Clovis, alterando profundamente la comprensión sobre el desarrollo de las primeras culturas norteamericanas.
Esta cronología amplía el intervalo temporal de la presencia humana en el continente y desafía modelos consolidados de migración y adaptación, aunque el estudio se concentra exclusivamente en la datación geológica de las huellas.

Contexto Geológico De La Preservación De Las Marcas
Milénios atrás, el área de White Sands estaba compuesta por una serie de lagos que, a lo largo del tiempo, se secaron gradualmente, formando el escenario actual dominado por dunas de yeso moldeadas por la erosión eólica.
Las huellas fueron encontradas en el lecho de un arroyo que desembocaba en uno de esos antiguos lagos, posteriormente soterrado por capas espesas de arena de yeso, lo que contribuyó a su preservación parcial.
“La erosión eólica destruyó parte de la historia, entonces esta parte simplemente desapareció”, afirmó Holliday, añadiendo que el resto permanece enterrado bajo la mayor pila de arena de yeso del mundo.
Excavaciones Recientes Y Ausencia De Artefactos
Para profundizar el análisis, el equipo regresó al lugar en 2022 y 2023, excavando nuevas trincheras para examinar con más detalle la geología de los antiguos lechos lacustres y su relación con las huellas humanas.
Jason Windingstad, doctorando de la Universidad de Arizona, describió la experiencia de observar las huellas como contradictoria en relación a lo que se enseña sobre el poblamento de América del Norte, evidenciando el impacto visual de las marcas.
Los autores reconocen que el estudio no responde a la ausencia de artefactos o asentamientos asociados a las huellas, una cuestión levantada desde 2021 por críticos de la interpretación arqueológica.
Explican que algunas sendas de huellas habrían sido recorridas en solo algunos segundos, haciendo plausible que cazadores-recolectores no dejaran atrás herramientas o desechos en un período tan corto.
Según los investigadores, esos grupos dependían intensamente de sus artefactos y estaban lejos de fuentes de reposición, lo que haría improbable el abandono accidental de objetos, reforzando la coherencia del escenario presentado.
Los resultados completos del estudio fueron publicados en la revista Science Advances, añadiendo nuevos elementos al debate sobre la antigüedad de la presencia humana en las Américas.

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