El astillero Rio Maguari, en Pará, va a construir dos remolcadores TRAnsverse para Svitzer, gigante danesa del sector de remolque marítimo. Las embarcaciones tienen diseño de Robert Allan Ltd. y entregas previstas para el cuarto trimestre de 2027 y primer trimestre de 2028, ampliando aún más la flota de la naviera en Brasil.
Un astillero brasileño acaba de cerrar un contrato inédito para construir dos remolcadores TRAnsverse para una naviera danesa que viene expandiendo su flota en el país. El acuerdo fue anunciado el 14 de mayo de 2026 e involucra a Svitzer, gigante global del sector de remolque marítimo, y el astillero Rio Maguari, instalado en Belém, en el estado de Pará. Las embarcaciones serán las primeras unidades del tipo TRAnsverse encargadas para operar en las Américas, marcando un avance tecnológico y estratégico para la industria portuaria brasileña.
La motivación para el contrato combina expansión de capacidad, posicionamiento competitivo y desarrollo regional. Svitzer quiere ampliar la flota disponible en puertos brasileños para atender barcos cada vez más grandes que escalan terminales estratégicos del país. El movimiento también responde a la estrategia de la naviera de generar cadena de valor en las regiones donde opera, contratando el astillero local en lugar de importar las embarcaciones ya listas. La entrega de los nuevos remolcadores está prevista para el cuarto trimestre de 2027 y el primer trimestre de 2028.
Qué es un remolcador TRAnsverse

El TRAnsverse es una nueva clase de remolcadores desarrollada por Svitzer en colaboración con Robert Allan Ltd., oficina canadiense de ingeniería naval reconocida mundialmente en el diseño de este tipo de embarcación. El concepto busca mejorar maniobrabilidad, eficiencia y capacidad operacional en puertos cada vez más concurridos.
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Diferente de los diseños convencionales, el TRAnsverse fue pensado para ofrecer ganancias en diferentes frentes de la operación portuaria. El modelo ya suma 16 unidades encargadas o en operación alrededor del mundo, en tamaños que varían entre 26, 29, 32 y 35 metros, y con diferentes configuraciones de propulsión, incluyendo eléctrica, híbrida y diésel convencional.
La llegada de la plataforma a Brasil coloca al país en el mapa global de esta nueva generación de remolcadores. Hasta ahora, ninguna unidad TRAnsverse estaba prevista para operar en puertos de las Américas, lo que hace que el contrato cerrado con el astillero Rio Maguari sea aún más relevante para el sector portuario nacional.
El astillero Rio Maguari ya entrega remolcadores a Svitzer

El contrato de los dos remolcadores TRAnsverse no es la primera experiencia del astillero brasileño con Svitzer. El Rio Maguari ya venía construyendo una serie de embarcaciones para la naviera danesa, basándose en un proyecto diferente, el RAmparts 2300, también de Robert Allan Ltd.
Los remolcadores del proyecto RAmparts 2300 tienen características técnicas propias. Cada unidad tiene 11 metros de manga, clasificación ABS, sistema de combate a incendios FiFi1, dos motores principales a diésel, dos propulsores azimutales y velocidad máxima de 13 nudos. La fuerza de tracción estática de 70 toneladas coloca a estas embarcaciones entre las más potentes del segmento operando hoy en puertos brasileños, capaces de asistir a barcos de gran porte en maniobras complejas.
En marzo, el Rio Maguari entregó a Svitzer el remolcador Svitzer Cassino, con propulsión azimutal de popa, o ASD en la sigla en inglés. La embarcación ya está en operación en el Puerto de Pecém, en Ceará. La entrega ocurrió poco después de la llegada del Svitzer Copacabana, que sigue operando en Paranaguá, en Paraná, dando soporte a barcos metaneros en una unidad flotante de almacenamiento y regasificación de gas natural.
Por qué Brasil ganó este contrato estratégico
La elección del astillero Rio Maguari para construir los primeros remolcadores TRAnsverse de las Américas refleja una estrategia clara de Svitzer. La naviera danesa busca consolidar una cadena de valor local en cada región donde opera, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros y fortaleciendo la industria naval de los países donde mantiene presencia comercial.
Daniel Reedtz Cohen, director general de Svitzer para las Américas, comentó la importancia del contrato en una declaración oficial divulgada por la empresa.
«Este es un paso estratégico más en nuestras operaciones en el país, que genera ganancias en diversas frentes e impulsa la ya avanzada flota que Svitzer opera en Brasil. Estamos también alcanzando uno de nuestros principales objetivos, que es generar una cadena de valor para la región donde operamos, apoyando directamente el desarrollo de la industria marítima», afirmó el ejecutivo.
Este posicionamiento favorece directamente a la industria naval brasileña, que se está reorganizando tras años de retracción y busca nuevos contratos internacionales para retomar el volumen de producción. Belém, sede del astillero Rio Maguari, gana relevancia en el mapa global del sector con la llegada de este tipo de tecnología.
Especificaciones técnicas de las nuevas embarcaciones
Los dos remolcadores TRAnsverse que se construirán en el astillero Rio Maguari cuentan con características de vanguardia dentro del concepto desarrollado por Svitzer y Robert Allan Ltd. La configuración exacta de los modelos brasileños aún no se ha divulgado en su totalidad, pero siguen el estándar de la familia TRAnsverse ya en operación en otras regiones.
Los puntos centrales de esta nueva clase incluyen:
- Tamaños disponibles de 26, 29, 32 y 35 metros
- Configuraciones de propulsión eléctrica, híbrida o diésel convencional
- Enfoque en maniobrabilidad lateral, característica que da nombre al proyecto
- Adecuación para barcos cada vez más grandes en puertos congestionados
La diferencia con respecto a los proyectos anteriores está en la capacidad de maniobra. Los remolcadores TRAnsverse fueron diseñados para ofrecer mejor desempeño en movimientos transversales, brindando a los prácticos y comandantes mayor precisión durante la aproximación y el atraque de grandes barcos en puertos con espacio restringido.
Flota de Svitzer en Brasil en constante expansión
Svitzer no es una novata en Brasil. La empresa, parte del grupo danés A.P. Moller-Maersk, opera desde hace años en el país con una flota de remolcadores que apoya a algunos de los principales terminales portuarios nacionales. El nuevo pedido refuerza esta posición.
El Svitzer Copacabana, entregado antes que el Svitzer Cassino, opera en Paranaguá apoyando barcos metaneros en una unidad flotante de almacenamiento y regasificación. Este tipo de operación ha ganado peso estratégico en Brasil en los últimos años, con el crecimiento del uso de gas natural licuado como alternativa energética para suplir momentos de baja hidráulica en los embalses de generación eléctrica.
Por su parte, el Svitzer Cassino, más reciente, opera en el Puerto de Pecém, en Ceará, terminal que ha ganado importancia como puerta de entrada para diferentes cargas en el Nordeste brasileño. La presencia de remolcadores modernos en terminales como Pecém y Paranaguá indica la importancia creciente de estos puertos en el comercio exterior del país.
El impacto para la industria naval brasileña
El contrato de los dos remolcadores TRAnsverse para Svitzer representa mucho más que dos nuevas embarcaciones en el horizonte del astillero Rio Maguari. El acuerdo simboliza la recuperación gradual de la industria naval brasileña, que se está reorganizando tras el ciclo de baja que siguió a la crisis de empresas como Petrobras durante la Operación Lava Jato.
Brasil tiene tradición en la construcción de embarcaciones de apoyo portuario, con astilleros distribuidos por diferentes regiones del país. La elección del Río Maguari para un proyecto inédito en las Américas muestra que la competitividad técnica y la capacidad industrial de los astilleros nacionales siguen siendo reconocidas por armadores internacionales de peso, incluso después de años turbulentos.
El impacto regional también es considerable. Belém gana visibilidad en el mapa global de la industria naval, con inversión directa en la cadena productiva local y generación de empleos calificados a lo largo de los meses de construcción de las embarcaciones. La entrega prevista para 2027 y 2028 garantiza actividad continua para el astillero en ese período.
Qué esperar de los próximos pasos
La construcción de los dos remolcadores TRAnsverse en el astillero brasileño debe seguir un cronograma rígido, dada la complejidad del proyecto y los plazos contractuales con Svitzer. La primera unidad tiene entrega prevista para el cuarto trimestre de 2027, y la segunda para el primer trimestre de 2028.
Durante ese período, el Río Maguari debe mantener operaciones paralelas con otros proyectos ya en marcha para la misma armadora danesa. La combinación entre el trabajo continuo en los remolcadores RAmparts 2300 y la llegada de los primeros TRAnsverse coloca al astillero brasileño como uno de los principales proveedores de Svitzer en el continente americano.
Para el sector portuario brasileño, el desenlace del contrato debe rendir ganancias prácticas a partir de 2027 y 2028. La entrada en operación de las nuevas embarcaciones ampliará la capacidad de atención a barcos cada vez más grandes en los puertos donde Svitzer mantiene presencia, contribuyendo a la eficiencia y competitividad de la logística marítima nacional.
El pedido inédito de remolcadores TRAnsverse para el astillero Río Maguari refuerza el argumento de que la industria naval brasileña tiene el impulso para volver a competir con proveedores globales. La elección de Belém como base para los primeros modelos de esta nueva clase en las Américas da al sector una señal positiva importante en un momento de reorganización.
¿Y tú, qué piensas sobre esta noticia? ¿Crees que la industria naval brasileña puede retomar el protagonismo que tuvo en décadas anteriores? ¿Piensas que contratos internacionales como este pueden impulsar otros astilleros en el país? Deja tu comentario, comparte tu opinión y etiqueta a alguien que sigue el sector marítimo.

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