Estudiantes de 2º año de secundaria en Salvador crean barco de lego para limpiar los océanos. El proyecto sostenible evita combustibles fósiles y ayuda al medio ambiente.
Una solución tecnológica creada por jóvenes estudiantes de Salvador, Bahía, surge como una alternativa para mitigar el impacto ambiental causado por el desecho de residuos plásticos en la costa brasileña.
Bajo la supervisión del profesor Alex Fonseca y la profesora Sâmara Azevedo, los estudiantes Guilherme Oliveira, Laís Barreto, Vitória Barreto y Yasmym Andrade presentaron un prototipo de barco de lego diseñado para ayudar en la limpieza de las playas.
El equipo fue desarrollado dentro del laboratorio de robótica del Centro Estadual de Educação, Inovação e Formação da Bahia Mãe Stella, en el barrio de Cabula.
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La iniciativa cobra urgencia ante datos alarmantes de 2024, que colocan a Brasil como el octavo mayor contaminador marino del mundo, desechando cerca de 1,3 millones de toneladas de plástico anualmente.
Barco de lego: Ingeniería sostenible contra combustibles fósiles
La gran diferencia del proyecto reside en su matriz energética y en el modelo de operación. A diferencia de embarcaciones convencionales, el mecanismo creado por los jóvenes científicos baianos prioriza la preservación de la capa de ozono y evita la emisión de contaminantes.
Según explican las alumnas Vitória y Yasmym, la intención fue crear una máquina programada que no dependiera de motores de combustión interna.

«Además de haber sido desarrollado por adolescentes del 2⁰ año de secundaria, nuestro proyecto es sostenible, pues no funciona como una máquina con motor que necesite abastecerse de combustibles fósiles, sino una máquina que será programada, evitando motores que liberen humo y perjudiquen la capa de ozono», afirman las investigadoras, que ya han manifestado el interés en patentar la invención en el futuro.
Además, la elección de utilizar la línea Lego Technic permitió una construcción modular y eficiente. El profesor Alex Fonseca destaca que el uso de estos componentes específicos fue una decisión estratégica basada en la infraestructura pedagógica que la escuela ya ofrece en su laboratorio especializado.
El papel del Programa Más Ciencia en la Escuela
El desarrollo de este barco de lego por parte de los estudiantes es fruto de una amplia red de cooperación institucional. El laboratorio donde nació el prototipo es el primero de un total de 180 unidades previstas por el Programa Más Ciencia en la Escuela.
Esta acción estratégica es viabilizada por una asociación entre los Gobiernos Federal y Estatal, involucrando los siguientes organismos:
- Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MCTI);
- Secretarías de Ciencia, Tecnología e Innovación (Secti) y de Educación (SEC) de Bahía;
- Fundación de Apoyo a la Investigación de Bahía (Fapesb);
- Instituto Federal de Bahía (Ifba) e Instituto Gonçalo Moniz (Fiocruz Bahía).

Por lo tanto, el éxito del prototipo del barco de lego refleja la inversión pública en educación científica, proporcionando a los estudiantes las herramientas necesarias para transformar conceptos de aula en soluciones aplicables a la sociedad.
Formación científica y visión crítica del mundo
Para el cuerpo docente involucrado, la inserción de estos jóvenes en el universo de la investigación científica va mucho más allá del montaje de un equipo de limpieza. La profesora Sâmara Azevedo enfatiza que esta experiencia contribuye a una comprensión más consistente de los problemas sociales y fenómenos actuales.
La integración de los jóvenes al hacer científico permite que desarrollen una postura crítica y propositiva frente a crisis globales, como la contaminación de los océanos. Así, el proyecto de robótica del barrio del Cabula no solo genera un producto innovador, sino que forma ciudadanos conscientes de su papel en la preservación del planeta.
Mientras Brasil busca formas de reducir el volumen masivo de basura en sus aguas, iniciativas como el barco de lego creado por estos estudiantes muestran que la innovación local, aliada al soporte gubernamental y a la robótica educacional, puede ser el camino para un futuro más limpio y sostenible.
Con información del Gobierno de Bahía

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