Con solo 49 kg, estudiantes de EE. UU. desarrollaron un prototipo ultraligero que alcanzó 911 km/L en competencia de eficiencia energética.
Un grupo de estudiantes de la Universidad Brigham Young, en Estados Unidos, desarrolló un vehículo experimental que logró alcanzar la marca de 911 kilómetros por litro de combustible durante la Shell Eco-marathon, competencia internacional enfocada en eficiencia energética.
El proyecto llamó la atención por mostrar que los motores de combustión aún pueden lograr un consumo extremadamente bajo cuando se combinan con estructuras ligeras y aerodinámica optimizada.
Bautizado como Supermileage, el prototipo fue diseñado exclusivamente para ahorrar combustible. El modelo tiene una apariencia inusual, mezcla características de triciclo y coche compacto y fue creado para transportar solo a una persona.
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Estructura ultraligera fue decisiva para el desempeño
El bajo peso fue uno de los factores más importantes para el resultado alcanzado por los estudiantes.
Construido con fibra de carbono, el vehículo pesa solo 49 kilos. Además, su cabina es extremadamente compacta y acepta solo conductores de hasta 1,63 metros de altura y un peso máximo de 54 kilos.

Estudiantes eliminaron tanque tradicional para reducir peso
Para alcanzar cifras tan elevadas de economía, los universitarios también simplificaron el sistema de abastecimiento.
En lugar de utilizar un tanque convencional, el prototipo funciona con un pequeño recipiente que contiene solo 30 mililitros de etanol conectado directamente al motor.
La solución fue adoptada durante las pruebas realizadas en el Indianapolis Motor Speedway, circuito donde se llevó a cabo la prueba de la Shell Eco-marathon.
El recorrido utilizado en la competencia tuvo una extensión de 16 kilómetros.
Velocidad reducida ayuda a estudiantes a aumentar autonomía
A pesar de la eficiencia impresionante, el Supermileage posee limitaciones importantes.
La velocidad máxima del vehículo alcanza solo 37 km/h, muy por debajo del rendimiento de los coches convencionales.
Además, el rendimiento puede variar dependiendo de las condiciones climáticas. Incluso vientos leves laterales o frontales pueden reducir la autonomía del prototipo.
Estudiantes apostaron en soluciones simples para ahorrar combustible
Aunque muchos fabricantes están concentrando inversiones en vehículos eléctricos, el proyecto universitario mostró que los motores de combustión aún pueden volverse más eficientes.

En el caso del Supermileage, los estudiantes se centraron en conceptos básicos de ingeniería aplicados de forma extrema.
Los principales factores utilizados en el proyecto fueron:
- Peso reducido
- Estructura compacta
- Menor resistencia al aire
- Simplificación mecánica
- Aprovechamiento máximo de la energía
Estos elementos ayudaron al prototipo a alcanzar un consumo muy por debajo del registrado por automóviles convencionales.
Proyecto universitario sirve como laboratorio para nuevas ideas
Incluso sin posibilidad de uso comercial inmediato, el vehículo creado por los estudiantes demuestra cómo los proyectos académicos pueden contribuir al desarrollo de nuevas soluciones de movilidad.
Competiciones como la Shell Eco-marathon funcionan como espacio para probar tecnologías relacionadas con la eficiencia energética, materiales ligeros y reducción de consumo.
El resultado alcanzado por los estudiantes refuerza que la eficiencia de un vehículo depende de varios factores además del tipo de motor utilizado.
Peso, aerodinámica y reducción de desperdicios continúan siendo elementos fundamentales para disminuir el consumo de combustible.
Aunque los coches comerciales deben cumplir con requisitos de seguridad, comodidad y espacio interior, experiencias como la del Supermileage ayudan a mostrar hasta dónde puede llegar la ingeniería automotriz cuando la prioridad absoluta es ahorrar energía.
Con información de Xataka

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