Obras de infraestructura y nuevos dispositivos de seguridad transforman la BR-163, carretera estratégica para el transporte y drenaje agrícola, trayendo mejoras en el pavimento, señalización y monitoreo en puntos críticos.
La BR-163, una de las principales carreteras federales del país, ubicada entre el Oeste y Suroeste de Paraná, está pasando por una reestructuración significativa desde que la concesionaria EPR Iguaçu asumió la gestión de 662 kilómetros del tramo, en 2025.
El proyecto de requalificación prevé la sustitución de casi 600 placas de concreto en puntos de pavimento rígido, además de la instalación de nuevos radares y revitalización de señalización en lugares considerados críticos para la seguridad vial.
BR-163: corredor logístico y foco de inversiones
En poco más de dos meses de actuación, la EPR Iguaçu ya ha realizado la recuperación de 220 kilómetros de carretera.
-
Deuda de US$ 38,9 billones: Elon Musk apoya plan radical de Warren Buffett que promete acabar con el déficit de EE. UU. en 5 minutos
-
Presupuesto ajustado en Brasil: vea estrategias prácticas para salir del apuro financiero, evitar deudas y retomar el control de su vida incluso con inflación alta e ingresos comprometidos
-
El FMI muestra la realidad de Brasil en los próximos años y proyecta que el país volverá al top 10 de las mayores economías del mundo para 2030, con un PIB de US$ 3,20 billones y un salto de US$ 560 mil millones en cinco años.
-
Con R$ 2 mil millones sobre la mesa, LG anuncia una fábrica gigante en Brasil para producir refrigeradores, lavadoras y secadoras en una unidad que comenzará a operar en julio de 2026 en Paraná.
Revitalizó más de 190 mil metros cuadrados de señalización horizontal, e instaló o sustituyó más de 1.920 placas de señalización vertical.
El proceso también incluyó limpieza y desmalezamiento en cerca de 1.500 kilómetros.

El cronograma de mejoras comenzó por la región Suroeste, considerada estratégica para el drenaje de producción agrícola y para la economía estatal, conforme a datos del sector logístico.
¿Por qué es tan importante la BR-163?
Se trata de un corredor fundamental para el transporte de cargas entre los estados de Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y el puerto de Paranaguá, responsable por el drenaje de gran parte de la producción de granos del país.
Este flujo intenso justifica el foco en medidas de seguridad, como la implementación de radares y refuerzo en la señalización.
Recuperación del pavimento: sustitución de placas de concreto
La requalificación del pavimento de la BR-163 se volvió necesaria debido a la identificación de varios tramos con problemas estructurales graves, sobre todo en las áreas con pavimento rígido.
Según la concesionaria, hasta julio de 2025 ya han sido sustituidas 140 placas de concreto y la meta es superar 570 unidades al final de la intervención.
Entre las principales etapas del proceso de recuperación están el corte, demolición, retiro de las placas comprometidas, preparación de la base, concretación, curas química y húmeda, corte de juntas y sellado, con inspecciones y pruebas en cada fase.
En los segmentos de pavimento flexible, es decir, donde hay asfalto tradicional, los trabajos de requalificación — como tapa-buracos, fresado y aplicación de microrrevestimiento — ya suman más de 70 kilómetros de extensión, utilizando aproximadamente 30 mil toneladas de masa asfáltica.
Las inversiones reflejan en mejoras perceptibles para quienes circulan por la carretera.
«Uso la carretera con frecuencia para atender vehículos dañados. Siento que la pista ya está más segura. Veo que aún está en proceso de mejora, pero ya es más cómoda y tranquila de transitar por allí», relata el electricista Igor Grapiglia, residente de la región.
Seguridad vial y nuevos radares: foco en los puntos críticos
La seguridad vial, una de las prioridades del proyecto, motivó el mapeo de tres puntos considerados de mayor riesgo en la BR-163, todos localizados en el Suroeste paranaense.
En el km 138, donde se registran excesos de velocidad, están siendo implantados tachones y marcadores de alineamiento de pista, además de la revitalización completa de la señalización horizontal.
Estas intervenciones buscan aumentar la visibilidad y la comprensión de los conductores sobre las características del tramo, reduciendo el riesgo de accidentes.
Ya en el km 141, un retorno con alta incidencia de accidentes, está prevista la revitalización total de la señalización y mejoras en el pavimento, medidas que buscan mejorar la comprensión del flujo de vehículos y orientar a los conductores respecto a la organización de la vía.
El km 160, otro punto crítico, será objeto de intervenciones como readecuación de la señalización, obras de mejora en el pavimento e instalación de dispositivos para forzar la reducción de velocidad, buscando aumentar la seguridad de los usuarios, principalmente en tramos sinuosos.
Estas acciones de requalificación se suman a la previsión de instalación de nuevos radares en los tres puntos citados, una iniciativa que aguarda aprobación de la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) y de la Policía Rodoviaria Federal (PRF).
Los dispositivos electrónicos van a monitorear y fiscalizar el límite de velocidad, buscando reducir el número de incidentes y garantizar mayor respeto a las reglas de tránsito.
Tras la aprobación de los órganos responsables, la instalación de los radares será comunicada oficialmente a la población.
Gestión integrada y diálogo con la comunidad
Además de las mejoras estructurales y tecnológicas, la concesionaria mantiene diálogo constante con las comunidades locales y autoridades regionales, priorizando intervenciones emergenciales señaladas en conjunto durante reuniones técnicas.
«A lo largo de todo el tramo la seguridad de los usuarios es nuestra prioridad absoluta. Hemos trabajado en diversas frentes, reforzando el número de equipos, para garantizar la eficiencia y transitable, proporcionando una experiencia de movilidad más segura y cómoda para todos«, afirma Marcos Moreira, director-presidente del Núcleo EPR Paraná.
El director ejecutivo de la concesionaria, Silvio Caldas, detalla que, además de las obras, la rutina de inspección es permanente para garantizar la durabilidad y eficiencia del pavimento.
«El proceso de recuperación de pavimento rígido es complejo y necesita seguir una serie de etapas para que alcance la calidad, durabilidad y seguridad deseadas. Durante todas las etapas se realizan inspecciones y pruebas para garantizar la calidad del trabajo, incluyendo nivelación, alineamiento, espesor y resistencia del pavimento, para que pueda soportar el tráfico de forma eficiente y prolongar su vida útil«, explica.

-
-
-
-
-
-
18 personas reaccionaron a esto.