Fue un día para entrar en los libros de historia. Por primera vez, un drone controlado por inteligencia artificial (IA) venció a campeones humanos en una competencia de carreras.
Revelando avances potenciales no solo para el deporte, sino también para otros campos como la robótica industrial y la automatización de vehículos.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature, documenta cómo el drone autónomo, llamado Swift, superó todos los obstáculos y rompió récords. Y estamos hablando de un circuito bastante complejo, de 75 metros y siete portales, donde las máquinas alcanzan fácilmente los 100 km/h. ¡Si crees que la Fórmula 1 es emocionante, esta carrera de drones te dejaría boquiabierto!
Hombre x máquina
Los humanos tuvieron una semana entera para entrenar. Entre los participantes estaba un ex-campeón mundial de carreras de drones. Pero fue la máquina la que se llevó el trofeo a casa.
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Por dentro del Swift
El Swift no es cualquier drone. Fue equipado con una tecnología llamada «deep reinforcement learning», que le permitió corregir su curso en tiempo real y enviar hasta 100 nuevas órdenes por segundo. «Eso es más rápido que un parpadeo», explica Elia Kaufmann, uno de los autores del estudio.
Mientras que los drones controlados por humanos pueden beneficiarse de la adaptación rápida a cambios de luz y ambiente, no pueden competir con la velocidad de procesamiento y precisión del Swift. Sin embargo, esta rapidez puede ser un arma de doble filo, ya que la máquina asume riesgos significativos, funcionando siempre al límite.
El éxito del Swift no se limita al mundo de las carreras de drones. Expertos, incluyendo militares y académicos, están atentos a estos avances, ya que pueden impactar un rango mucho más amplio de aplicaciones.
Economía energética
Según Kaufmann, el mayor desafío ahora es cómo hacer que estos drones autónomos sean más eficientes en términos de energía. Después de todo, ¿de qué sirve ser rápido si no puedes volar durante mucho tiempo?


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