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Investigadores analizaban un naufragio en las profundidades del Pacífico cuando la Marina de los EE. UU. confirmó que allí estaba el submarino perdido desde 1944 con 83 tripulantes de la Segunda Guerra Mundial.

Escrito por Geovane Souza
10/06/2026 a las 10:04
Actualizado 10/06/2026 a las 10:06
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Reliquia militar perdida desde 1944 fue identificada cerca de las Islas Kuriles y cierra una espera de más de ocho décadas

La Marina de los Estados Unidos confirmó la identificación del USS Herring SS-233, submarino de la Segunda Guerra Mundial que desapareció en 1944 durante una patrulla en el Pacífico Norte. El anuncio transforma un punto oscuro de la historia naval americana en un lugar oficialmente reconocido como el descanso final de 83 tripulantes.

El submarino fue asociado a un naufragio localizado en las proximidades de la Isla de Matsuwa, en las Islas Kuriles, región que se encuentra al norte de Japón. La embarcación reposa a más de 300 pies de profundidad, equivalente a más de 90 metros, y presenta señales compatibles con los registros de combate de la época.

De acuerdo con el Naval History and Heritage Command, organismo responsable de la preservación de la historia naval de EE.UU., la confirmación fue hecha con base en datos recopilados por la Sociedad Geográfica Rusa y analizados por investigadores de los Estados Unidos y de Japón. La identificación fue anunciada el 1º de junio de 2026, exactamente 82 años después de la fecha en que el submarino habría sido perdido en combate.

El caso llama la atención no solo por el valor arqueológico, sino también por el peso humano. El USS Herring no es tratado como un simple naufragio: es considerado una tumba de guerra, protegido por normas de los Estados Unidos y bajo jurisdicción del Departamento de la Marina.

Lo que fue encontrado en el fondo del Pacífico Norte

El naufragio se encuentra cerca de la Isla de Matsuwa, en el archipiélago de las Kuriles, una área estratégica y disputada al final de la Segunda Guerra Mundial. La región era utilizada por fuerzas japonesas y se convirtió en escenario de operaciones navales intensas, especialmente en los últimos años del conflicto.

La embarcación encontrada está asentada sobre la quilla, en posición vertical, y mantiene un alto grado de integridad estructural. Esto permitió a los especialistas comparar el estado del casco con los documentos militares que describían los últimos momentos del submarino.

Entre las señales más importantes están daños de batalla en la torre de mando y evidencias de encallamiento en la proa. Estos elementos coinciden con relatos japoneses de que una batería costera habría alcanzado el submarino mientras se alejaba de la región bajo niebla.

El detalle es decisivo porque, durante décadas, la ubicación exacta del USS Herring permaneció incierta. La Marina sabía que el submarino había desaparecido, pero faltaba una confirmación física capaz de vincular el naufragio a los registros de la patrulla final.

Cómo desapareció el USS Herring en 1944

Cómo el USS Herring desapareció en 1944
Cómo el USS Herring desapareció en 1944 (Foto ilustrativa)

El USS Herring fue lanzado el 15 de enero de 1942 en el Portsmouth Naval Shipyard y entró en servicio el 4 de mayo del mismo año. Participó en patrullas en el Atlántico, el Mediterráneo y el Pacífico, tres frentes importantes de la guerra naval librada por los Aliados.

Antes de desaparecer, el submarino completó ocho patrullas de guerra y recibió condecoraciones por su actuación. Entre ellas estaban medallas relacionadas con las campañas en el teatro europeo, africano, del Medio Oriente y del Pacífico Asiático, además de la Medalla de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial.

En la noche del 31 de mayo de 1944, el USS Herring fue visto por el USS Barb SS-220, otro submarino americano. Las dos embarcaciones se encontraron para organizar áreas de patrulla en las proximidades de las Islas Kuriles.

Poco después, en la madrugada del 1 de junio, la tripulación del USS Barb registró sonidos de explosiones distantes. Estos ruidos fueron interpretados como indicios de un ataque relacionado con el USS Herring, que no volvería a comunicarse.

Aún según los registros históricos, el submarino atacó y hundió barcos japoneses en la región, incluyendo el Iwaki Maru y el Hiburi Maru. Después de eso, baterías costeras japonesas habrían abierto fuego contra una embarcación encallada cerca del lugar de los ataques.

La pista dejada por los daños en la torre de mando

La confirmación del naufragio dependió de la comparación entre documentos históricos y evidencias físicas. El punto más importante fue la presencia de marcas de impacto en la torre de mando, exactamente donde los relatos japoneses indicaban que el submarino habría sido alcanzado.

Los registros informan que las baterías costeras acertaron dos disparos directos mientras el submarino intentaba retroceder. La presencia de estos daños en el casco encontrado ayudó a cerrar el rompecabezas histórico.

Otro elemento relevante fue la evidencia de encallamiento en la parte frontal de la embarcación. Este detalle también coincide con la descripción de que el submarino habría quedado atrapado o tocado el fondo antes de intentar escapar.

El USS Herring solo fue oficialmente presumido perdido el 13 de julio de 1944, cuando no respondió al llamado esperado en Midway. En la práctica, la tripulación ya no daba señales desde principios de junio.

La confirmación actual no cambia el desenlace militar, pero cambia el registro histórico. Después de más de ocho décadas, el lugar donde los 83 marineros desaparecieron dejó de ser solo una hipótesis y pasó a ser reconocido oficialmente.

Descubrimiento comenzó con expediciones rusas

La historia reciente del hallazgo comenzó en 2017, cuando una expedición conjunta que involucraba a la Sociedad Geográfica Rusa y militares rusos informó del descubrimiento de un submarino en la zona. Por la ubicación y apariencia, se sospechaba que el naufragio era el USS Herring.

Descoberta começou com expedições russas
El descubrimiento comenzó con expediciones rusas

En 2022, una nueva expedición volvió al lugar para documentar el estado de la embarcación y rendir homenaje a los tripulantes. En esa ocasión, se colocó una placa conmemorativa junto al naufragio.

El registro memorial On Eternal Patrol informa que la Marina de los Estados Unidos confirmó oficialmente, el 1 de junio de 2026, que ese punto es el descanso final de la tripulación del USS Herring. La página también destaca que los primeros informes del hallazgo se realizaron en territorio ruso y se presentaron posteriormente a representantes estadounidenses.

El análisis posterior involucró a investigadores voluntarios de los Estados Unidos y un investigador japonés. Este cruce de datos, en un tema ligado a una guerra mundial y a una región sensible, muestra cómo la arqueología subacuática puede depender de la cooperación internacional.

Por qué el submarino es tratado como tumba de guerra

El USS Herring no debe ser visto como un objeto de exploración o curiosidad turística. Para la Marina de los EE. UU., el naufragio es una embarcación militar hundida y protegida por ley, además de representar el lugar de muerte de marineros que estaban en servicio.

Esto significa que actividades invasivas, como la retirada de piezas, excavación o interferencia directa en la estructura, necesitan autorización específica. La documentación remota y estudios no intrusivos pueden ser aceptados, pero cualquier acción capaz de alterar el lugar está controlada.

La Smithsonian Magazine destacó que el descubrimiento también tiene valor simbólico para familias, historiadores e instituciones militares. Más que localizar acero en el fondo del mar, la identificación ayuda a reconstruir nombres, rutas, decisiones y pérdidas humanas que quedaron congeladas desde 1944.

Este tipo de confirmación suele traer una forma de cierre histórico. Aunque no borra la pérdida, permite que descendientes e investigadores sepan dónde quedó la embarcación tras su última misión.

Un caso dentro de la búsqueda de submarinos perdidos

La historia del USS Herring se conecta a una búsqueda mayor de embarcaciones americanas desaparecidas en la Segunda Guerra Mundial. La Marina de los EE. UU. perdió decenas de submarinos en el conflicto, y muchos tuvieron sus lugares de descanso identificados solo en las últimas décadas.

Según registros históricos de la propia tradición naval americana, 52 submarinos de los Estados Unidos se perdieron durante la Segunda Guerra Mundial. Estas pérdidas involucraron a miles de militares y se concentraron principalmente en el teatro del Pacífico, donde la guerra submarina tuvo un papel decisivo contra el transporte marítimo japonés.

En los últimos años, avances en sonar, vehículos subacuáticos, fotogrametría y análisis digital de imágenes han ayudado a reabrir casos antiguos. Con estas tecnologías, los investigadores pueden mapear estructuras profundas sin tocar directamente los restos.

El USS Herring entra ahora en esta lista de embarcaciones identificadas con apoyo de datos modernos. La diferencia es que, en este caso, la investigación también dependió de registros rusos y japoneses, además de la validación final americana.

Lo que la confirmación cambia para la historia

La identificación del USS Herring corrige una laguna importante de la historia naval de la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahora, había documentos sobre su misión final, pero no una confirmación oficial del lugar donde la embarcación reposaba.

Para los investigadores, el descubrimiento ayuda a entender mejor las operaciones en las Islas Kuriles en 1944. Para la Marina de los EE.UU., refuerza el compromiso de preservar lugares militares hundidos y de mantener viva la memoria de los tripulantes.

Para el público, el caso muestra cómo la guerra continúa produciendo descubrimientos incluso ocho décadas después. El fondo del océano aún guarda barcos, aviones, submarinos y objetos que ayudan a explicar decisiones tomadas en momentos decisivos del siglo XX.

La confirmación también reaviva una discusión delicada: ¿hasta qué punto estos lugares deben ser estudiados, filmados y divulgados sin herir el respeto a los muertos? La ciencia histórica necesita documentación, pero la memoria de los tripulantes exige límites claros.

En el caso del USS Herring, la respuesta oficial es que el lugar debe permanecer protegido. El submarino puede ser estudiado, pero no debe ser tratado como tesoro, atracción o pieza abandonada, sino como parte de una historia marcada por guerra, sacrificio y memoria.

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Geovane Souza

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