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Irán autoriza el paso de cerca de 30 embarcaciones por el Estrecho de Ormuz mientras Trump visita Pekín, según agencia iraní, el tránsito de barcos chinos se reanudó tras un entendimiento entre Teherán y China, mayor compradora de petróleo iraní.

Publicado el 14/05/2026 a las 13:08
Actualizado el 14/05/2026 a las 13:09
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Decisión de Irán de reabrir el tránsito de barcos en el Estrecho de Ormuz coincide con la visita de Trump a China y revela un entendimiento directo entre Teherán y Pekín que puede rediseñar el equilibrio de fuerzas en la mayor ruta de petróleo del mundo

Irán anunció este jueves (14) que alrededor de 30 barcos cruzaron el Estrecho de Ormuz con autorización de Teherán desde la noche del miércoles (13). Según información del G1, el comunicado, divulgado por la Guardia Revolucionaria Iraní a los medios estatales, no detalla la nacionalidad de las embarcaciones, pero la agencia de noticias Fars señala que el tránsito de barcos chinos por la ruta se reanudó tras un entendimiento directo entre Irán y China, el mayor comprador de petróleo iraní.

Lo que transforma este movimiento en algo mucho mayor que una simple liberación de tráfico marítimo es el contexto en el que ocurre. La autorización de Irán fue divulgada exactamente durante la visita oficial del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a Pekín, donde se reunió con el presidente chino Xi Jinping. La coincidencia de fechas plantea una pregunta inevitable: ¿la apertura del Estrecho de Ormuz fue un gesto diplomático calculado o una demostración de que China logró mediante la negociación lo que Washington no consiguió por la fuerza?

El Estrecho de Ormuz como pieza central del tablero del petróleo

El Estrecho de Ormuz no es solo un paso marítimo. Es el cuello de botella por donde fluye una enorme parte del petróleo comercializado globalmente, conectando el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y, desde allí, con los mercados consumidores de Asia, Europa y América. Cualquier restricción al tránsito de barcos en esta ruta tiene el potencial de provocar choques en los precios internacionales del barril de petróleo y desorganizar cadenas logísticas enteras.

Desde el inicio del conflicto entre Washington y Teherán, el 28 de febrero, el control sobre este paso se ha convertido en uno de los puntos más sensibles de la disputa. Irán comenzó a restringir la circulación de barcos como instrumento de presión contra los Estados Unidos, mientras que los estadounidenses respondieron intensificando la fiscalización y bloqueando el tránsito de embarcaciones iraníes en la región. El resultado fue una especie de parálisis estratégica que afectó a armadores, aseguradoras y mercados de petróleo alrededor del mundo.

China e Irán sellan entendimiento que Washington observa de lejos

La información de que el tránsito de barcos chinos por el Estrecho de Ormuz se ha retomado mediante un acuerdo entre Pekín y Teherán coloca a China en una posición de protagonismo diplomático inédito en esta crisis. China es la mayor compradora de petróleo de Irán, y la interrupción del flujo por el estrecho afecta directamente la seguridad energética china. Un entendimiento bilateral para garantizar el paso de sus barcos representa, en la práctica, un canal de negociación paralelo al que Estados Unidos intenta conducir.

En la evaluación del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en una entrevista con CNBC este jueves, China «haría lo que pudiera» para ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz, algo que, según él, sería «de gran interés» para Pekín. La declaración de Bessent reconoce implícitamente que la influencia de China sobre Irán puede ser más efectiva que la presión militar estadounidense en la cuestión específica de la navegación por el estrecho. Tras el primer encuentro entre Trump y Xi, un funcionario de la Casa Blanca afirmó a Reuters que ambos líderes acordaron que el Estrecho de Ormuz debería permanecer abierto y que Irán nunca debería obtener armas nucleares.

Ataques a barcos lanzan sombra sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz

A pesar del tono de distensión sugerido por la liberación de los barcos, el entorno del Estrecho de Ormuz sigue siendo una zona de alto riesgo. En los últimos días, una serie de ataques a embarcaciones en la región muestra que la situación está lejos de estar estabilizada y que el tránsito seguro de barcos aún no está garantizado.

India informó que uno de sus barcos fue atacado en la costa de Omán y calificó el episodio como «inaceptable». Este jueves, la agencia británica de seguridad marítima UKMTO informó que «personas no autorizadas» abordaron un barco anclado en la costa de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos, y comenzaron a conducirlo hacia Irán. El lunes (11), Corea del Sur había condenado «en los términos más fuertes posibles» el ataque a un barco carguero operado por una empresa surcoreana en el Estrecho de Ormuz, anunciando que respondería tan pronto como se confirmara la autoría del incidente. Este escenario contradictorio refuerza la lectura de que Irán opera con una estrategia selectiva en el control de barcos por el Estrecho de Ormuz, diferenciando entre naciones con las que mantiene entendimientos y países alineados con las sanciones estadounidenses. Las autoridades iraníes ya han advertido públicamente que los barcos de países que apoyan las sanciones de Estados Unidos pueden enfrentar dificultades para cruzar la ruta.

Gestos calculados de Irán: del petrolero japonés al acuerdo con China

La liberación de los 30 barcos por el Estrecho de Ormuz no ocurrió de forma aislada. Irán ya venía dando señales de flexibilización controlada en los días anteriores. El mismo miércoles, Teherán permitió el paso de un petrolero japonés cargado de petróleo. Antes de eso, había autorizado la travesía de un barco de Catar, en un gesto interpretado como buena voluntad hacia Catar y Pakistán, países que actúan como mediadores en el intento de reducir la tensión del conflicto.

El patrón que emerge es el de un Irán que utiliza el control del Estrecho de Ormuz como herramienta diplomática de precisión, concediendo paso a los barcos caso por caso de acuerdo con sus intereses estratégicos. Para China, que depende del flujo continuo de petróleo por el estrecho, la garantía de tránsito para sus barcos es un resultado concreto. Para Irán, el entendimiento con Pekín refuerza su posición negociadora frente a Washington, demostrando que puede elegir con quién coopera y qué barcos autoriza.

Petróleo, barcos y poder: lo que cambia en el Estrecho de Ormuz a partir de ahora

La visita de Trump a Pekín y la simultánea reapertura parcial del Estrecho de Ormuz crean un escenario en el que tres potencias juegan simultáneamente con objetivos distintos. Estados Unidos busca garantizar la libre navegación de barcos e impedir el programa nuclear de Irán. China quiere asegurar su suministro de petróleo sin entrar en confrontación directa con Washington. Irán, por su parte, intenta convertir su posición geográfica estratégica en moneda de cambio política.

El desenlace de esta ecuación depende de variables que ninguno de los tres controla solo. Si los ataques a barcos continúan, la presión por una respuesta militar más dura puede intensificarse. Si el canal de negociación entre China e Irán se consolida, Washington puede encontrarse en la posición incómoda de depender de Pekín para resolver una crisis en el corazón de la mayor ruta de petróleo del planeta. Y si Irán mantiene su estrategia selectiva de apertura y restricción de barcos en el Estrecho de Ormuz, la inestabilidad en los mercados de petróleo tiende a persistir por tiempo indefinido.

El Estrecho de Ormuz ha vuelto a ser el epicentro de una disputa que mezcla petróleo, diplomacia y poder militar. La pregunta que queda es: ¿quién realmente tiene la llave de este paso, Irán que lo controla geográficamente, China que más depende de él económicamente o Estados Unidos que posee la mayor flota de barcos de guerra del mundo?

Deja tu opinión en los comentarios: ¿crees que el entendimiento entre China e Irán debilita la posición de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, o este arreglo sobre el petróleo y los barcos en el Estrecho de Ormuz tiende a ser temporal?

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Maria Heloisa Barbosa Borges

Hablo sobre construcción, minería, minas brasileñas, petróleo y grandes proyectos ferroviarios y de ingeniería civil. Diariamente escribo sobre curiosidades del mercado brasileño.

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