Decisión de la 5ª Vara do Trabalho de Belo Horizonte destacó que la actitud de la funcionaria, al presentar un certificado y trabajar para otra empresa el mismo día, rompió la confianza esencial de la relación laboral
Al comienzo de este año, la Justicia Laboral confirmó el despido por causa justificada de una trabajadora que presentó un certificado médico a un empleador y, el mismo día, prestó servicios a otra empresa.
La decisión fue emitida por el juez titular de la 5ª Vara do Trabalho de Belo Horizonte, Jésser Gonçalves Pacheco, quien consideró configurada la ruptura de confianza necesaria para mantener el vínculo laboral.
Trabajadora alegó buena fe y pidió revocación del despido
En la acción judicial, la funcionaria alegó que el despido fue injusto y que el motivo presentado no correspondía a la realidad.
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Un trabajador usó la excavadora de la empresa para salvar a compañeros atrapados durante una inundación en RS, fue despedido por justa causa, pero la Justicia revirtió la sanción y ordenó a la empresa pagar R$ 20 mil por daños morales.
Según ella, la ausencia en el trabajo ese día ocurrió porque tenía conjuntivitis y deseaba proteger a una colega embarazada del contagio.
Con este argumento, solicitó la revocación de la justa causa y el pago de las prestaciones típicas de un despido sin justa causa.
La empresa, una fundación con sede en la capital mineira, defendió que la ex-empleada cometió un acto de deshonestidad al presentar un certificado médico y, el mismo día, trabajar para otro empleador.
Juez ve ruptura de confianza y comportamiento contradictorio
El magistrado destacó que la justa causa se caracteriza por la violación grave de las principales obligaciones del contrato laboral, volviendo insostenible la continuidad de la relación.
Según él, dado que se trata de la sanción más severa impuesta a un empleado, es necesario que haya prueba clara y convincente de la conducta que justificó la rescisión.
En este caso, la propia trabajadora admitió haber prestado servicios en otra empresa el mismo día en que presentó el certificado.
En documento anexado al proceso, afirmó que, a pesar de estar enferma, acudió a otro empleo debido a la urgencia de la demanda y que actuó de buena fe al creer que no causaría perjuicio.
Para el juez, la explicación no elimina el carácter contradictorio de la actitud. “Proteger de un contagio a una colega embarazada puede ser incluso un gesto humanitario, pero la autora, aún enferma, fue a trabajar en otra unidad”, afirmó.
Solicitud negada y proceso archivado
Con base en estos elementos, el juez concluyó que la conducta de la trabajadora comprometió la fiducia —elemento esencial de la relación laboral— y mantuvo el despido por justa causa.
También rechazó la solicitud de revocación a despido sin justa causa y el pago de prestaciones como aviso previo, vacaciones proporcionales, 13º salario, multa del 40% del FGTS y liberación de guías para retiro y seguro de desempleo.
La decisión fue definitiva, sin recurso, y el proceso fue archivado de forma definitiva.

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