PGFN y PGE-SP accionaron la Justicia contra empresas del Grupo Dolly y alegan que el pasivo involucra deudas con la Unión, São Paulo y el FGTS.
El Grupo Dolly se convirtió en objetivo de una solicitud de quiebra presentada este miércoles, 1 de julio de 2026.
La solicitud fue presentada por la Procuraduría General de la Hacienda Nacional y por la Procuraduría General del Estado de São Paulo.
Según los órganos, las empresas acumulan una deuda activa estimada en R$ 15,7 mil millones.
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El pasivo involucra obligaciones con la Unión, el gobierno paulista y el Fondo de Garantía del Tiempo de Servicio.
El cobro se extiende por más de 25 años, según los argumentos presentados por las procuradurías a la Justicia.
Deuda multimillonaria está dividida entre Unión, São Paulo y FGTS
La mayor parte de la deuda del Grupo Dolly está vinculada a la Unión.
Los datos presentados por las procuradurías indican la siguiente división:
- R$ 8,3 mil millones inscritos en la deuda activa de la Unión;
- R$ 7,4 mil millones adeudados al estado de São Paulo;
- aproximadamente R$ 15 millones relacionados al FGTS.
Los valores colocan al grupo en el centro de una de las mayores cobranzas fiscales actualmente llevadas al Poder Judicial.
La suma presentada considera las deudas inscritas por los órganos responsables de las cobranzas federal y estatal.
Procuradurías señalan posible blindaje patrimonial
La PGFN y la PGE-SP afirman que el pasivo no habría sido provocado solo por dificultades financieras.
Los órganos sostienen que habría existido una estrategia deliberada de blindaje patrimonial.
Esta estructura, según las procuradurías, habría dificultado la localización de bienes y el avance de las medidas de cobro.
La manifestación judicial también menciona la creación de nuevas estructuras de planificación tributaria y protección patrimonial.
Las alegaciones aún serán analizadas por el Poder Judicial durante el transcurso del proceso.
Recuperación judicial duró casi ocho años
El Grupo Dolly permaneció en recuperación judicial por casi ocho años, según informaron las procuradurías.
El procedimiento había sido iniciado en 2018 para organizar las obligaciones financieras de las empresas.
La PGFN y la PGE-SP afirman que las deudas fiscales no fueron saldadas durante este período.
El grupo solicitó la desistencia de la recuperación judicial en mayo de 2026.
La empresa pasó, entonces, a buscar negociaciones con acreedores fuera del proceso de recuperación.
El g1 informó que el Grupo Dolly no había presentado manifestación hasta la última actualización del reportaje original.
Proceso habría sido usado para suspender cobros
La recuperación judicial habría sido utilizada para deshacer medidas de cobro adoptadas anteriormente, según los órganos públicos.
Las procuradurías también alegan que nuevas estructuras patrimoniales fueron constituidas durante el proceso.
La solicitud de quiebra presenta estos elementos como parte de una estrategia que habría impedido la recuperación de los valores.
La Justicia deberá evaluar las pruebas, los documentos y los argumentos presentados antes de tomar cualquier decisión.
Decisión del STJ abrió camino para la solicitud de quiebra
La solicitud contra el Grupo Dolly fue fundamentada en un entendimiento reciente del Superior Tribunal de Justicia.
La Tercera Sala del STJ reconoció, el 24 de febrero de 2026, que la Hacienda Pública puede solicitar la quiebra de grandes deudores.
La medida puede ser adoptada cuando intentos anteriores de ejecución fiscal no producen resultados.
La PGFN publicó, el 31 de marzo de 2026, la Portaria nº 903 para reglamentar este tipo de actuación.
La norma fue divulgada en el Diario Oficial de la Unión el 2 de abril de 2026.
El nuevo entendimiento equiparó, en la práctica, las haciendas públicas a los acreedores privados en situaciones complejas y prolongadas.
Justicia analizará futuro de las empresas del Grupo Dolly
El Poder Judicial deberá decidir si los requisitos para la declaración de quiebra fueron cumplidos.
El análisis podrá considerar el tamaño de la deuda, la duración de los cobros y las alegaciones de blindaje patrimonial.
El pasivo de R$ 15,7 mil millones permanece dividido entre la Unión, el estado de São Paulo y el FGTS.
La información fue divulgada por la Procuraduría General de la Hacienda Nacional, por la Procuraduría General del Estado de São Paulo, por el Superior Tribunal de Justicia y por g1.
En su opinión, ¿la quiebra es la mejor alternativa para recuperar una deuda pública de este tamaño o una negociación aún podría producir mejores resultados?
