El control técnico del concreto redefine estándares de calidad, amplía la durabilidad de las estructuras y ayuda a las constructoras a reducir fallas en emprendimientos de gran porte
Un cambio técnico de gran impacto está ganando espacio en la construcción civil brasileña, atrayendo la atención de constructoras, desarrolladoras y especialistas en ingeniería. La gestión tecnológica de obras se ha convertido en una estrategia esencial en rascacielos, edificios comerciales, emprendimientos residenciales y proyectos de infraestructura. El proceso reduce desperdicios, mejora el control de los materiales y refuerza la seguridad estructural desde las primeras etapas de la construcción. Según DAHER Engenharia, especializada en ingeniería consultiva y tecnología aplicada a la construcción civil, este trabajo comienza incluso antes de que el concreto llegue al sitio de construcción.
El control técnico comienza antes de que el concreto llegue a la obra
La primera etapa involucra una auditoría en la planta de concreto, como explica el socio-director César Daher. El análisis utiliza parámetros técnicos propios, investigaciones acumuladas y normas vigentes para garantizar que el material suministrado mantenga el estándar exigido por el proyecto estructural. La empresa también evalúa la compatibilidad de los materiales que componen el concreto y verifica si sus propiedades cumplen con las exigencias de cada emprendimiento. Según César Henrique Daher, la evaluación considera las especificaciones técnicas del proyecto, las buenas prácticas normativas y la durabilidad estructural necesaria para cada obra.
Cuando el material no cumple con los criterios definidos, la empresa indica correcciones técnicas o desarrolla el estudio de dosificación racional de la mezcla. En el sector, este procedimiento se conoce como la “receta del concreto”, ya que define la composición ideal del material para cada finalidad. De esta forma, el control tecnológico deja de ser solo una verificación puntual y pasa a funcionar como una etapa preventiva. El objetivo es evitar fallas futuras, reducir riesgos y garantizar mayor previsibilidad al desempeño de la estructura.
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El monitoreo continuo acompaña todas las fases de la construcción
Después de la auditoría inicial, la gestión tecnológica sigue acompañando la obra de forma continua y estratégica. Cada carga de concreto se evalúa cuando llega al sitio, antes de la liberación para uso. El control también verifica resistencia, propiedades físico-mecánicas y conformidad con las exigencias del proyecto. Según César Henrique Daher, la propuesta no es solo probar el material, sino entender estadísticamente si el concreto mantiene un desempeño adecuado a lo largo del tiempo.
Este acompañamiento permite identificar desviaciones y corregir problemas antes de que afecten la estructura. Según César Daher, la actuación preventiva ayuda a corregir fallos antes de que ocurran. Con esto, constructoras e incorporadoras logran reducir retrabajos, evitar anomalías constructivas y mejorar la eficiencia de la obra. En proyectos de gran envergadura, este tipo de control se vuelve aún más relevante, ya que pequeñas fallas de material pueden generar costos elevados y comprometer plazos.
Economía real aparece en la reducción de fallos y desperdicios
La gestión tecnológica también impacta directamente los costos de los proyectos. La reducción de desperdicios, la prevención de problemas constructivos, la disminución de retrabajos y el aumento de la vida útil de las estructuras están entre los principales beneficios señalados por DAHER Engenharia. El proceso pasa a ser visto como una inversión estratégica, ya que mejora la calidad de la construcción y reduce riesgos financieros a lo largo de la ejecución y operación del proyecto.
Esta lógica cobra aún más importancia en obras verticales complejas. Los rascacielos requieren materiales con rendimiento consistente, control riguroso y decisiones técnicas alineadas al proyecto estructural. Por eso, el concreto necesita cumplir con estándares específicos de resistencia, durabilidad y aplicación. Cuando este control se realiza de forma anticipada y estadística, la obra gana más seguridad, previsibilidad y eficiencia.
ESG también aparece en la elección y el desempeño de los materiales
La gestión tecnológica se conecta además con las prácticas de ESG, principalmente por la reducción de desperdicios y la elección más eficiente de los materiales. Según Fabiola Daher, gestora de cultura e innovación de DAHER Engenharia, esta preocupación ya formaba parte de la empresa antes de la popularización del término en el mercado corporativo. Para ella, la ingeniería debe considerar quién compra, quién habita, cuánto tiempo durará la obra y cómo impacta el ambiente.
En la práctica, esta visión aparece en la optimización de la mezcla del concreto, que mejora el rendimiento del material y puede reducir el consumo de insumos asociados a altas emisiones de CO₂. La empresa también cita ejemplos de economía circular, como el uso de la ceniza de cáscara de arroz en los concretos del Terminal de Contenedores de Paranaguá. Otros ejemplos incluyen la aplicación de sílice activa en el Puente de Guaratuba y en algunos rascacielos, además del uso de guijarros en una posada en la isla de Fernando de Noronha para enfrentar desafíos logísticos locales.
DAHER consolidó actuación en grandes obras desde 1983
Fundada en 1983 dentro de la Pontificia Universidad Católica de Paraná, la DAHER Engenharia nació como prestadora de servicios orientada al control y la asesoría tecnológica de las construcciones. A lo largo de los años, se consolidó como referencia nacional en ingeniería consultiva, tecnología de materiales y control aplicado a grandes obras. La empresa actúa en emprendimientos industriales, proyectos de infraestructura y construcciones verticales en Brasil y en el extranjero.
En 2019, según DAHER Engenharia, seis de las diez mayores edificaciones de Brasil contaban con su sello técnico. Este historial refuerza la importancia de la ingeniería consultiva en obras de gran envergadura. Actualmente, conforme los edificios se vuelven más altos y complejos, el control de los materiales se torna cada vez más decisivo.
Ante este escenario, ¿el futuro de los grandes rascacielos brasileños dependerá más de la altura de las estructuras o de la inteligencia técnica aplicada antes incluso de la primera colada de concreto?

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