Actualizada el 16 de julio de 2025, la política de conducta de MSC Cruceros prohíbe el uso de gafas inteligentes en piscinas y áreas públicas, limita estos gadgets a las cabinas y menciona la ley de privacidad para impedir grabaciones discretas de huéspedes y exposición indebida en redes sociales durante cruceros por el mundo.
El 16 de julio de 2025, MSC Cruceros actualizó su política de conducta de huéspedes y prohíbe el uso de gafas inteligentes en piscinas y en otras áreas públicas de los barcos, justificando el cambio como una forma de reforzar la privacidad y la seguridad de pasajeros y tripulación. La norma abarca modelos como Ray Ban Meta y otros dispositivos portátiles capaces de grabar o transmitir datos de manera discreta.
La compañía confirma que las gafas pueden embarcar normalmente, pero solo pueden ser utilizadas en cabinas, en tierra o en espacios no públicos. La misma norma autoriza al equipo de seguridad a intervenir y hasta retener el dispositivo en caso de uso considerado inadecuado, especialmente cuando exista sospecha de grabación oculta de terceros.
Cómo funciona la nueva regla a bordo
Según la política de conducta actualizada, MSC considera que cualquier dispositivo electrónico usado en el cuerpo y capaz de grabar o transmitir datos sin que otras personas lo perciban entra en la lista de artículos prohibidos en áreas públicas.
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Esto incluye no solo gafas inteligentes, sino también otros gadgets que puedan funcionar como cámara, micrófono o transmisor de datos sin señalización clara de que están en uso.
En espacios como piscinas, cubiertas, bares y pasillos de circulación, el pasajero debe mantener estos equipos apagados o guardados.
Ya en las cabinas, en tierra o en otros ambientes clasificados como no públicos, el uso está permitido, siempre que se respeten las reglas generales del crucero.
La empresa refuerza que las gafas inteligentes siguen permitidas en el embarque, lo que cambia es la forma y el lugar en que pueden ser utilizadas.
Privacidad, LGPD y riesgo de grabación oculta
Los barcos de crucero son jurídicamente considerados espacios privados de uso colectivo. Para la abogada Patrícia Peck, especialista en derecho digital, este detalle cambia la discusión sobre tecnología a bordo.
El problema no son los gadgets en sí, sino la posibilidad de capturar imágenes de terceros sin consentimiento expreso y publicar todo en línea en segundos.
La especialista recuerda que la Ley General de Protección de Datos y la propia Constitución exigen transparencia sobre la recolección y el uso de datos personales, lo que incluye imágenes.
En la práctica, quien graba a otras personas con un dispositivo casi imperceptible, como gafas inteligentes, debería informar previamente que está grabando y explicar la finalidad de ese registro, algo difícil de garantizar en áreas concurridas de un barco.
Patrícia Peck también cita el artículo 20 del Código Civil, que prohíbe el uso de la imagen de alguien sin permiso cuando esto lesiona el honor o tiene fines comerciales.
En un crucero, la captura indiscriminada de imágenes por otros pasajeros puede interpretarse como abuso de derecho, sobre todo si el contenido es explotado en redes sociales, monetizado o asociado a situaciones embarazosas.
Tendencia más allá de los barcos: clubes y fiestas en alerta
A medida que las gafas inteligentes y otros wearables ganan popularidad, diferentes espacios privados están reevaluando el uso de estos equipos.
La especialista señala que clubes, discotecas y otros lugares de esparcimiento ya comienzan a discutir restricciones similares, justamente para evitar que los clientes sean transformados en contenido sin aviso y sin control sobre su propia imagen.
En este escenario, la decisión de MSC se ve como parte de una tendencia de endurecer las reglas antes de que la tecnología se escape de control, principalmente en ambientes donde las personas circulan en ropa de baño, en momentos de ocio y mayor vulnerabilidad.
La empresa intenta anticiparse a conflictos que podrían generar acciones judiciales, reclamaciones en serie o crisis de imagen en las redes.
Seguridad a bordo y excepciones para vigilancia
A pesar de las restricciones a pasajeros, la abogada destaca que hay una diferencia importante entre vigilancia para fines de seguridad y grabaciones realizadas por huéspedes.
Cámaras del propio barco, ubicadas en lugares visibles y con el fin de protección, suelen ser tratadas como una excepción de consentimiento, ya que el objetivo no es la exposición pública, sino monitorear incidentes.
En cambio, cuando un pasajero usa gafas inteligentes u otro dispositivo para registrar todo de forma casi invisible, la frontera entre memoria personal y exposición indebida se vuelve mucho más nebulosa.
MSC intenta limitar exactamente este tipo de situaciones, dejando claro que, si hay un uso inadecuado, los equipos de seguridad pueden intervenir, orientar al huésped e incluso recoger el aparato.
En el comunicado oficial, la compañía refuerza que la medida existe “exclusivamente” para proteger la privacidad y seguridad de huéspedes y tripulantes.
La política completa de conducta puede ser consultada en el sitio de la empresa, donde constan las listas de artículos prohibidos y las orientaciones específicas para equipos electrónicos utilizados en el cuerpo.
Lo que cambia en la práctica para quienes embarcan con tecnología
En la práctica, el pasajero que compró unas gafas inteligentes para registrar cada momento del viaje deberá cambiar la forma de usar el dispositivo a bordo.
En lugar de circular grabando espontáneamente en las piscinas y en los espacios de esparcimiento, el uso se restringirá a ambientes privados o externos al barco.
Para influenciadores digitales y creadores de contenido, esto significa planificar mejor los registros, utilizando otros equipos más visibles, como teléfonos celulares y cámaras tradicionales, siempre atendiendo a la privacidad de terceros.
¿Y tú, crees que MSC acertó al prohibir el uso de gafas inteligentes en áreas públicas de los cruceros o que la medida ha ido demasiado lejos y limita en exceso la experiencia de los pasajeros?

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