Hasta diciembre de este año, la NASA ya había identificado siete raros «cometas negros» en el Sistema Solar. Pero el pasado lunes, día 9, la NASA anunció el descubrimiento de siete de esos objetos celestes intrigantes, duplicando el número total a 14.
La investigación, conducida por el posdoctorado Darryl Seligman, de la Universidad Estatal de Michigan, y publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, revela que estos «cometas negros» poseen comportamientos únicos. Según los científicos de la NASA, el movimiento de estos astros es impulsado por materiales volátiles que evaporan de sus superficies, manteniendo una apariencia similar a la de asteroides.
¿Qué son los ‘Cometas Negros’ descubiertos por la NASA?

A pesar del nombre, los «cometas negros» no tienen relación con agujeros negros. Son objetos que combinan características de asteroides y cometas: visualmente parecidos a asteroides, pero con un movimiento rápido típico de cometas. El primer descubrimiento de estos objetos ocurrió en 2016, con el asteroide 2003RM, que presentó una órbita perturbada como la de un cometa, sin exhibir una cola visible.
Dos tipos de «Cometas Negros»
La NASA identificó dos categorías de cometas negros dentro del Sistema Solar:
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Cometas Negros Externos: Son más grandes, con cientos de metros de diámetro, y poseen órbitas elípticas, similares a las de los cometas de la familia de Júpiter.
Cometas Negros Internos: Localizados en la parte interna del Sistema Solar, tienen órbitas casi circulares y son más pequeños, generalmente con solo decenas de metros de diámetro.
Estas clasificaciones ayudan a la NASA a entender mejor el origen de esos objetos y su papel en la evolución del Sistema Solar. Hay indicios de que estos cometas puedan haber proporcionado materiales esenciales para la formación de la vida en la Tierra.
Nuevas preguntas para la astronomía
El descubrimiento de los nuevos «cometas negros» plantea varias preguntas para los científicos de la NASA. ¿Cómo se formaron estos objetos? ¿Qué causa la aceleración anómala en sus órbitas? ¿Existe la presencia de hielo en estos cometas, lo que podría indicar un mecanismo de transporte de materiales a través del Sistema Solar?
Darryl Seligman destaca que comprender estos astros puede ser crucial para descifrar cómo elementos fundamentales para la vida llegaron a la Tierra. Con los nuevos descubrimientos, la NASA abre puertas para estudios más profundos sobre el origen y la evolución no solo de nuestro planeta, sino también de todo el Sistema Solar.
Los recientes descubrimientos de la NASA prometen revolucionar nuestra comprensión sobre los misterios del Sistema Solar, sacando a la luz nuevos conocimientos sobre los cuerpos celestes que comparten nuestro espacio.
