El mapa más completo de la misión TESS reúne casi ocho años de observaciones y destaca miles de posibles mundos más allá del Sistema Solar, con datos que ayudan a los científicos a investigar planetas en zonas potencialmente habitables, colisiones cósmicas y ambientes extremos cercanos a estrellas distantes.
La NASA divulgó el panorama más completo jamás producido por la misión TESS, reuniendo observaciones hechas entre abril de 2018 y septiembre de 2025 para mostrar la posición de casi 6 mil posibles mundos fuera del Sistema Solar.
El levantamiento incluye cerca de 700 exoplanetas confirmados y miles de candidatos que aún pasan por validación científica.
El mapa fue construido a partir de imágenes registradas por el telescopio espacial a lo largo de 96 sectores del cielo.
-
España instala dos tuberías gigantes a 2,2 km de la costa para extraer agua del Mediterráneo y alimentar una megacentral capaz de producir 200 millones de litros de agua potable por día.
-
Olvídate del asfalto común: Reino Unido e Italia están probando carreteras con grafeno capaces de durar hasta un 165% más, reducir grietas, cortar emisiones y transformar calles comunes en pavimentos inteligentes de alta resistencia.
-
Um flotador científico del tamaño de un extintor desapareció bajo el hielo de la Antártida durante ocho meses y regresó con casi 200 mediciones inéditas que muestran el Glaciar Denman amenazado por agua caliente, capaz de elevar el nivel del mar en 1,5 metros si colapsa.
-
Los lagos de deshielo en Groenlandia están oscureciendo la superficie del hielo, absorbiendo más energía solar y acelerando una pérdida de masa que los modelos climáticos aún pueden subestimar.
Cada área fue observada por aproximadamente un mes, tiempo suficiente para que los instrumentos identificaran pequeñas alteraciones en el brillo de estrellas distantes, principal pista usada para localizar planetas en tránsito.
El material marca el fin de la segunda extensión científica de la misión, finalizada en septiembre de 2025, y amplía la visión sobre la diversidad de sistemas planetarios conocidos.
La imagen reúne puntos que indican tanto planetas ya confirmados como objetos que aún dependen de nuevos análisis para ser reconocidos oficialmente como exoplanetas.
Misión TESS reúne casi ocho años de observaciones del cielo
La TESS, sigla en inglés para Transiting Exoplanet Survey Satellite, fue lanzada en abril de 2018 con la misión de buscar planetas fuera del Sistema Solar.

El satélite usa el método de tránsito, que mide caídas discretas en la luminosidad de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella.
Esta técnica no fotografía directamente la superficie de estos mundos, pero permite detectar su presencia a partir del comportamiento de la luz estelar.
Cuando la caída de brillo se repite en intervalos regulares, los científicos pueden calcular características como tamaño aproximado, órbita y distancia en relación con la estrella anfitriona.
En el nuevo mosaico divulgado por la agencia espacial estadounidense, los puntos coloridos representan objetos identificados por la misión hasta septiembre de 2025.
Según la NASA, el conjunto incluye cerca de 700 exoplanetas confirmados y más de 5 mil candidatos que aún necesitan ser examinados por equipos independientes y observaciones complementarias.
La diferencia entre un candidato y un planeta confirmado es relevante para la astronomía.
Muchas señales pueden parecer tránsitos planetarios, pero también pueden ser provocadas por estrellas binarias, variaciones naturales de brillo o interferencias en los datos, lo que hace necesaria la verificación antes de la confirmación.
Método de tránsito ayuda a localizar exoplanetas distantes
Al monitorear grandes áreas del cielo, la TESS logró registrar indicios de planetas con características muy diferentes entre sí.
La misión identificó desde cuerpos pequeños, comparables a Mercurio, hasta gigantes mayores que Júpiter, además de mundos sometidos a ambientes extremos en las proximidades de sus estrellas.
La científica Rebekah Hounsell, asociada al proyecto en el Centro Goddard de la NASA, afirmó que la misión se ha convertido en una fuente constante de datos sobre exoplanetas en los últimos ocho años.

Según ella, la TESS ayudó a encontrar planetas de tamaños variados, incluyendo algunos ubicados en zonas donde el agua líquida podría existir en la superficie.
La llamada zona habitable no significa, por sí sola, que un planeta albergue vida.
El término indica solo una franja de distancia en relación con la estrella donde la temperatura podría permitir agua en estado líquido, siempre que otras condiciones, como atmósfera y composición del planeta, también sean favorables.
Aun así, la ubicación de estos candidatos es importante porque orienta observaciones futuras con otros telescopios.
Instrumentos en tierra y en el espacio pueden analizar con más detalle algunos de estos sistemas, en busca de información sobre masa, atmósfera y posibles señales químicas asociadas a ambientes planetarios.
Colisiones cósmicas aparecen en los datos de la misión TESS
Además de los posibles mundos en zonas habitables, los datos de TESS también revelaron escenarios marcados por violencia astronómica.
La NASA destacó la identificación de planetas destruidos o afectados por la intensa radiación de sus estrellas, además de mundos con señales asociadas a vulcanismo a escala global.
Otro hallazgo citado por el equipo involucra evidencias compatibles con una colisión entre dos planetas.
De acuerdo con los investigadores, el impacto habría dejado una nube de escombros frente a la estrella central del sistema, produciendo señales detectables en los datos recolectados por la misión.
Este tipo de evento ayuda a los científicos a estudiar procesos que pueden haber ocurrido en las primeras etapas de sistemas planetarios.
La propia formación de la Luna está asociada por modelos científicos a un gran impacto ocurrido en la juventud de la Tierra, cuando un cuerpo celeste habría colisionado con el planeta en formación.
La comparación no significa que el sistema observado por TESS sea igual al caso terrestre.
Permite, sin embargo, investigar fenómenos raros en otros ambientes cósmicos, ofreciendo pistas sobre cómo colisiones de gran escala pueden alterar la evolución de planetas y satélites naturales.

Datos de la NASA aún pueden revelar nuevos mundos
La científica Allison Youngblood, responsable científica del proyecto TESS en el Centro Goddard, afirmó que el análisis del gran volumen de datos sigue revelando sorpresas.
Según ella, el uso de algoritmos automatizados ha ampliado la capacidad de encontrar fenómenos que podrían pasar desapercibidos en inspecciones manuales.
Aunque la misión es conocida principalmente por la búsqueda de exoplanetas, TESS también ha contribuido a estudios sobre estrellas jóvenes, comportamiento dinámico de la galaxia y monitoreo de asteroides cercanos a la Tierra.
Esta variedad ocurre porque el telescopio registra cambios de brillo en grandes regiones del cielo, captando diferentes tipos de eventos astronómicos.
El nuevo mosaico no cierra el trabajo científico de la misión.
Organiza una parte importante de lo que ya ha sido observado y ayuda a los investigadores a seleccionar objetivos para estudios posteriores, especialmente entre los candidatos que aún dependen de confirmación.
La continuidad de los análisis debe ampliar el catálogo de mundos conocidos y refinar la comprensión sobre sistemas planetarios fuera del Sistema Solar.
Con miles de candidatos aún en evaluación, TESS permanece como una de las principales fuentes de datos para la búsqueda de planetas alrededor de otras estrellas.

¡Sé la primera persona en reaccionar!